El efecto 2038
La gran mayoría de sistemas informáticos tienen implementado un reloj interno cuyo funcionamiento es el siguiente: tomando una fecha base, cuenta los segundos que han pasado desde entonces y los almacena en una variable. Para conocer la fecha, se transforman los segundos almacenados por esa variable en la fecha completa (hora-minuto-segundo; día-mes-año). Esto se consigue a través de un algoritmo muy sencillo, y funciona perfectamente. ¿Qué ocurre entonces?
El problema está en la variable que...
