
Aún no ha salido al mercado pero algunas unidades ya han sido enviadas a algunas determinadas páginas web. Estamos hablando del Toshiba Qosmio G55, un ordenador preparado a servir como híbrido entre mediacenter y portátil, gracias a su pantalla de 18.4 pulgadas.
Sigue la estela del Acer Aspire 8920G, el Toshiba Qosmio G55 integra un procesador Intel Montevina (cuyo lanzamiento ha sido retrasado hasta el próximo 14 de julio), una gráfica GeForce 9600M (la misma que el Aspire 8920G), dos discos de 250 GB, 4 GB de memoria RAM y la pantalla LED de 18.4 pulgadas con una resolución de 1680x945 píxeles, quizá algo baja para una pantalla tan grande.
La principal novedad en este equipo es un sistema que, mediante la webcam integrada, detecta los movimientos de la mano y los interpreta como movimientos y gestos del ratón. Algo así como un mando a distancia humano que, viendo el vídeo que acompaña a esta entrada, parece que aún le queda mucho por desarrollar. A medida que el usuario mueve la mano, el ordenador detecta dicho cambio y lo interpreta como un movimiento del ratón. En cuanto el usuario realiza un gesto (mover hacia abajo el pulgar), es como un click del ratón y el sistema operativo (Windows Vista) lo ejecuta como tal.