El robot de cocina de IBM que nos sugiere nuevas recetas culinarias

El robot de cocina de IBM que nos sugiere nuevas recetas culinarias
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IBM se ha ganado a pulso una reputación dentro de la inteligencia artificial. Ya demostró en su día que un ordenador podía dominar el ajedrez e incluso concursos de televisión donde se ponía a prueba los conocimientos de los jugadores. Ahora se atreve con algo más difícil: la cocina.

Quizá alguno estará pensando con un poco de sorna: ya tenemos robots de cocina. Efectivamente, pero el objetivo de este ordenador de IBM es completamente diferente: no se trata de crear el plato final sino en encontrar recetas en base a combinaciones de ingredientes para encontrar combinaciones que sean de nuestro gusto.

¿Se puede programar la creatividad?

Seguimos con las suposiciones. Efectivamente, para juntar (por ejemplo) arroz con pollo no hace falta ser un genio. Sin embargo, ¿sabríamos realizar millones de combinaciones con ingredientes bastante variopintos? No es tan fácil y es que lo que pretende este ordenador es desarrollar la creatividad a golpe de calculo matemático.

Este equipo es capaz de cotejar mucha información en base a los siguientes criterios: una base de datos de recetas básicas para que el ordenador comprenda de qué se componen los platos más básicos. Por otro lado, un registro de aquellos sabores que nos aparecen agradables.

Combinación Ingredientes

Además de la combinación de ingredientes, también nos sugiere los pasos

Finalmente, tenemos una tercera base de datos de información química que se encarga de combinar los platos de la primera con los datos, a nivel molecular, del segundo para crear mezclas que funcionen bien y se puedan realizar en un plato. Hecho esto, nos generará la receta y nos tocará cocinar a nosotros.

La lista de recetas que nos genere este ordenador, siempre irá ordenada en función de su gusto y también de la originalidad por lo que dará prioridad a aquellas ideas que tengan ingredientes menos comunes. Algo que tiene sentido si tenemos en cuenta que el objetivo que persigue este proyecto es fomentar la creación de platos nuevos.

Luego, como comentábamos, nos tocará cocinar a nosotros y hacer realidad esa combinación de ingredientes. Que la mezcla haya sido buena o no es algo que tendremos que llevar a la práctica nosotros. Habrá veces en las que acierte, otras en las que no.

Sin embargo, la idea de intentar cotejar la creatividad y explicarla a través de cálculos informáticos, más allá de los autores que creen que este proceso es una caja negra, es bastante interesante. Seguro que a nuestros compañeros de Directo al paladar les encantaría jugar con él.

Vía | FastcoDesign

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