Ford Revealed: probando lo último en tecnología en Lommel (y II)

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La semana pasada, en la primera parte de este artículo, os hablé de cinco de las tecnologías de seguridad que Ford está incorporando en sus nuevos modelos, algunas de las cuales pude probar en el nuevo Ford Focus. Algunas resultan un tanto sorprendentes, como el asistente de mantenimiento en carril o el sistema de frenado automático.

En esta segunda parte os hablaré de otros sistemas electrónicos con los que se pretende que los coches sean un poco más inteligentes, más fáciles de usar, más cómodos y más seguros. Algunos sistemas están disponibles ya en los nuevos modelos de Ford, otros son todavía prototipos y habrá que esperar un poco hasta verlos en un coche de producción.

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SYNC con MyFord Touch

De este sistema telemático, que además engloba funciones multimedia y de conectividad, ya habéis tenido noticias en Xataka con anterioridad. La verdad es que se está haciendo un poco larga la espera. SYNC es un sistema de comunicación y conexión y MyFord Touch una interfaz de uso.

En el Ford Focus estará disponible en breve, lo más tardar en el año 2012. Integra cuatro funciones principales, con acceso directo en la pantalla en cada esquina, identificadas con un color diferente: teléfono, navegador GPS, equipo de sonido y climatizador. Hay tres formas de interactuar con el sistema, mediante la pantalla táctil de 8 pulgadas, los mandos al volante y la voz.

Durante la demostración, la verdad es que no recuerdo que apenas tocara la pantalla, ya que el sistema está pensado para manejar casi todo mediante la voz. Basta tocar un botón del volante sin quitar las manos del mismo, y decirle al sistema lo que queremos, por ejemplo buscar una determinada canción o un artista, y reproducirla, o introducir un destino en el navegador. Me ha parecido muy cómodo.

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El sistema SYNC MyFord Touch está preparado para reconocer 19 idiomas diferentes y más de 10.000 palabras. En la prueba no tuvo ningún problema en entender y ejecutar las instrucciones que le decíamos. Por cierto, la pantalla, colocada en la consola central, tiene un buen nivel de brillo y un más que notable ángulo de visualización.

El sistema incluye una serie de conexiones en el hueco del reposabrazos central delantero, entre ellas un puerto USB al que conectar, por ejemplo, un módem USB de internet móvil con el que conectar el sistema a la red, y crear una red WiFi dentro del propio coche a la que se pueden conectar otros dispositivos (un portátil, un teléfono, etc).

Aunque todavía no está implementada la función, para el próximo año se espera actualizar el sistema con llamada de emergencia automática en caso de accidente. El sistema reconoce el país en el que no encontramos, llama por teléfono directamente al número de emergencias de ese país, y notifica la emergencia con un mensaje en el idioma adecuado.

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Ford MyKey, llave programable

Para este sistema todavía habrá que esperar un poco en Europa, hasta el próximo año. Es en pocas palabras una llave programable. De este modo quien acceda y arranque el coche con “su” llave, tendrá una serie de elementos configurados de antemano. La idea es que los padres puedan programar la llave de sus hijos, como si estuviéramos hablando de un control parental en un ordenador.

Se puede limitar la velocidad máxima a la que circulará el coche, se puede configurar un volumen máximo del equipo de sonido, se puede bloquear la desactivación de sistemas de seguridad como el control de estabilidad y tracción, el sistema de mantenimiento en carril o el detector de ángulo muerto, especificar que el pitido por no llevar puesto el cinturón de seguridad no cese, o hacer que la alarma de la reserva de carburante salte antes.

Para programar una llave secundaria, es necesario tener la llave principal. La programación se hace desde el propio coche, con la computadora de a bordo, seleccionando diferentes opciones dentro del menú MyKey. Primero se introduce la llave principal, para identificar al “administrador”, por decirlo así, y luego se introduce la llave secundaria que se va a programar.

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ECGSeat, vigilando nuestro corazón

Este sistema es todavía un prototipo, y no se equipa en ningún modelo comercial. Consiste en equipar el respaldo del asiento del conductor con seis placas metálicas que sirven para monitorizar el ritmo cardíaco y registrar un electrocardiograma. En el sistema definitivo las placas estarían ocultas justo debajo del tejido de la tapicería del asiento (por el momento están a la vista y no tienen muy buena presencia, porque es un prototipo de investigación y desarrollo).

Puede parecer una tontería, pero monitorizar el corazón del conductor puede aportar varias ventajas. Es capaz de detectar arritmias o un comienzo de infarto, y dar un aviso en la pantalla de la computadora de a bordo al conductor, para que pare el coche lo antes que pueda. El sistema puede sinergizarse con los sistemas de seguridad de los que os hablé en la primera parte, y comprobar si están activados.

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Si no están activados, y el electrocardiograma sugiere que el conductor puede sufrir un desvanecimiento o un infarto, puede activar todos los sistemas, como el de mantenimiento en carril o de frenado automático, para evitar un accidente o minimizar las consecuencias del mismo (evitando la salida de la calzada, o frenando el coche).

También puede aprovecharse del sistema SYNC y llamar automáticamente al servicio de emergencias para notificar el problema de salud del conductor. Y también valdría para algo mucho más sencillo y menos drástico, detectar que el conductor está estresado o nervioso, y sugerirle que descanse, pues su estado supone un mayor riesgo durante la conducción.

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Car2Car, coches que se comunican

Este sistema es muy parecido al CoCarX, y todavía está en fase de prototipo, desarrollo y mejora, y habrá que esperar unos años para verlo en un coche de producción. Es además un proyecto a nivel europeo, con participación de la Comisión Europea, en el que trabajan también otras marcas de automóviles además de Ford.

Consta de dos componentes fundamentales, un sistema GPS de localización, y un sistema de comunicación móvil local LTE (Long Term Evolution), que permite una transmisión de datos mucho más rápida que otros sistemas actuales. El quid del sistema Car2Car es que los coches se envíen información los unos a los otros.

Puede resultar un poco extraño, pero cuando te hacen una demostración te queda clarísimo la utilidad que puede tener este sistema. Imaginaos que estáis en vuestro coche y os aproximáis a un cruce sin apenas visibilidad… pero el sistema Car2Car muestra un mensaje de alerta en la pantalla del cuadro indicándoos que se aproxima un coche por vuestra izquierda.

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Un coche que en modo alguno podríais ver, pero que el GPS ha especificado su posición y el sistema la ha transmitido a los coches que estaban en las proximidades. Os ha evitado un susto, o algo peor. En la foto podéis ver el recuadro rojo a la izquierda, indicando por donde se aproxima el otro coche, tomada en la demostración.

Lo mismo pasaría si estáis conduciendo por una carretera con curvas ocultas, y dos curvas más adelante un coche sufre una avería o un accidente y se queda en mitad de la calzada. El sistema “avisa” a los coches que estén cerca, y tu coche te avisa del obstáculo, antes de que tú puedas verlo, para que tengas tiempo de reducir la velocidad, estar prevenido o pararte.

El inconveniente de este sistema es que para que funcione y sea útil, todos los coches tienen que montarlo, para que puedan comunicarse entre ellos.

Active Park Assist

Este último sistema ya se puede pedir como opción en varios modelos de Ford, y también está disponible un sistema muy similar en otras marcas de coches. Consiste en que el coche aparca “casi” solo, simplificándonos la tarea. El sistema de Ford solo sirve para aparcar en línea, aunque conozco otros que también aparcan en batería.

El sistema utiliza unos sensores de ultrasonidos colocados en los laterales del paragolpes delantero, que identifican huecos libres y los miden. El sistema busca una plaza de tamaño adecuado para aparcar nuestro coche y nos avisa de ello en la pantalla del cuadro. Después solo hay que seguir las instrucciones que nos da el sistema.

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El conductor tiene que cambiar de marcha (atrás, adelante) y tiene que acelerar suavemente o frenar, en el momento en el que se lo indique el sistema. El giro del volante es totalmente automático. Lo probamos en Lommel, y efectivamente aparca solo, y aparca muy bien, sin rozar ni tocar ninguno de los otros coches.

Hay conductores a los que les gusta aparcar, o a los que se les da bien, pero es cierto que algunos otros no disfrutan tanto cuando les toca hacer la maniobra. También puedes estar muy cansado después de un día de trabajo y no tener muchas ganas de aparcar. Para esos casos puede servir un sistema semiautomático de estacionamiento.

Y también para otro caso del que no solemos acordarnos. Los conductores mayores, con cierta edad, pueden tener menor movilidad, a veces no giran la cabeza y el tronco con la misma facilidad que un conductor más joven, y para ellos, un sistema que “mira” hacia todos los lados por ellos, puede ser también muy útil.

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Ford ha corrido con los gastos de desplazamiento y alojamiento de Xataka para visitar el circuito de pruebas de Lommel y asistir a las pruebas y demostraciones. Para más información consulta nuestra política de relaciones con empresas.

En Xataka | Ford Revealed: probando tecnología en Lommel (parte 1)

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