En cuestiones tecnológicas sucede lo mismo que con la moda: todo vuelve, como los pantalones de campana. No hay mejor ejemplo de este interés por redescubrir la rueda que la reciente fijación con los teléfonos flip. Pero si apuntamos a casos de uso más específicos, podemos apreciar una nueva tendencia: los teléfonos-cámara, un viejo segmento que revive de la mano del vivo X300 Pro, que se yergue como estandarte.
Diseñado como un buque insignia “con algo más”, el X300 Pro se configura como un teléfono de altos vuelos para los usuarios que buscan un elevadísimo rendimiento fotográfico, hasta el punto de poder utilizarlo como cámara secundaria o de apoyo para su DSLR tradicional o incluso en sustitución de una compacta clásica.
Una declaración de intenciones que se ha repetido bastante desde el advenimiento de la guerra de los megapíxeles, pero que vivo puede demostrar con hechos y no solo palabras.
Pensado para los auténticos amantes de la fotografía, el kit fotográfico del vivo X300 Pro incluye los accesorios de carga de la oferta de lanzamiento (cargador de pared e inalámbrico), sumando además el extensor de teleobjetivo vivo ZEISS 2,35x y la empuñadura de cámara. Un regalo 10/10 si ya estás preparando la lista de los Reyes Magos.
Más que un teléfono resultón: un auténtico estandarte
Con un diseño extrafino rematado con vidrio 3D esculpido en frío y texturizado con un acabado de terciopelo, el vivo X300 Pro es —y se siente— como un teléfono de gama alta y no como un anónimo producto de consumo. Todo su aspecto y tacto ha sido abordado por vivo con la intención de transmitir una elevadísima calidad en la producción, en consonancia con su rendimiento.
Estas elevadas prestaciones, necesarias para defender su posición en la parte más elevada del mercado, han hecho necesario el uso de un procesador muy especial. Se trata del Dimensity 9500, un potente chipset all big core codesarrollado junto al ARM Joint Lab que destaca por ser el primero en incorporar extensiones SME2 para Android.
Otro detalle sumamente interesante es la incorporación al hardware de un chip de procesamiento de la imagen diferente del ISP convencional. Recibe el nombre de vivo V3+ y, en combinación con una NPU codesarrollada por vivo, gestiona de forma más eficiente y sofisticada funciones como la captura de vídeo a 4K@60 en formatos tanto vertical como horizontal, así como la labor de postproducción de la cámara.
Una cámara que no admite muchos rivales.
Color, resolución y claridad: redefiniendo el concepto de teléfono-cámara
El apartado fotográfico es, sin duda concebible, el fuerte del vivo X300 Pro. Su razón de ser, de hecho. Recuperando el concepto del teléfono-cámara, que ha aparecido y desaparecido como el Guadiana cada vez que un fabricante de sensores ha logrado dar un salto generacional completo, el nuevo estandarte fotográfico de vivo no lo fía todo a los megapíxeles, sino que contempla la calidad de imagen como una combinación de factores que incluyen desde los sensores hasta la óptica, pasando por el procesamiento e incluso la posibilidad de utilizar accesorios exclusivos.
Pensado para los auténticos amantes de la fotografía, el kit fotográfico del vivo X300 Pro incluye los accesorios de carga de la oferta de lanzamiento (cargador de pared e inalámbrico), sumando además el extensor de teleobjetivo vivo ZEISS 2,35x y la empuñadura de cámara. Un regalo 10/10 si ya estás preparando la lista de los Reyes Magos.
La cámara telebojetivo ZEISS de 200 MP, por ejemplo, está dotada de un sensor con una focal equivalente a 85 mm. Posee la capacidad para disparar fotos con un zoom 20x extremadamente estable incluso con objetivos en movimiento gracias al seguimiento de la escena mediante IA, mientras que, en el plano del vídeo, deslumbra con su captura 4K a 120 fps con HDR y grabación logarítmica de 10 bit, capturando una mayor amplitud de tonalidades que otros teléfonos.
El sensor principal, por su parte, también es extraordinario. Fruto de la colaboración entre Sony y vivo, el X300 Pro se beneficia de un LYT-828 de 50 megapíxeles específicamente ajustado. Como sucede con el teleobjetivo, su óptica de 7 elementos posee un tratamiento óptico ZEISS T para incrementar la captación de luz.
Un aspecto interesante del sensor principal es la utilización de la tecnología Hybrid Frame-HDR, que ayuda a conservar el detalle de las fotografías en entornos con una iluminación complicada, como una puesta de sol. Se complementa con el uso de LLE (Loss Less Exposure), que reduce el ruido de la imagen para evitar la aparición de artefactos visuales en tomas nocturnas, y la tecnología Light Spot Fusion, que combina la información del sensor ultrapanorámico con la del teleobjetivo para generar retratos con una focal equivalente a 50 mm.
Cuestión de nitidez: estabilización de calibre ‘gimbal’ para unas fotos hiperdefinidas
Un buen rendimiento nocturno, no obstante, no depende solo de la capacidad para capturar la iluminación ambiental. La más mínima trepidación puede generar imágenes borrosas y deslavazadas, por lo que, pensando en su uso con baja luz y situaciones diurnas con muchísimo movimiento, vivo ha dotado al X300 Pro con el mejor sistema de estabilización de la industria.
Descrito como el primer móvil con estabilización de calibre gimbal, el vivo X300 Pro posee homologación al estándar CIPA 5.5 tanto para el sensor principal como para el teleobjetivo, con una desviación de ±1,5º en el sensor principal en los ejes de inclinación y guiñada.
Suma el procesamiento por IA y el seguimiento de objetos avanzado asistido por la NPU, y el vivo X300 Pro se convierte en el primer teléfono-cámara que puedes sacar de las fotos estrictamente paisajísticas.
Accesorios específicos para dar forma al vivo más Pro hasta la fecha
Reconociendo esta polivalencia de uso y el hecho de que sus capacidades fotográficas y de grabación de vídeo lo empujan a competir con las cámaras compactas tradicionales, vivo ha acompañado su nuevo lanzamiento de una serie de accesorios a juego que permiten sacar un mayor provecho a funciones como el modo ráfaga con 12 fps/216 fotogramas algorítmicos por segundo o la función softbox electrónica para retratos más elegantes.
Pensado para los auténticos amantes de la fotografía, el kit fotográfico del vivo X300 Pro incluye los accesorios de carga de la oferta de lanzamiento (cargador de pared e inalámbrico), sumando además el extensor de teleobjetivo vivo ZEISS 2,35x y la empuñadura de cámara. Un regalo 10/10 si ya estás preparando la lista de los Reyes Magos.
Estos complementos se ofrecen en forma de kit. El paquete, único en la industria, consta del extensor para el teleobjetivo vivo ZEISS 2,35x, con 6 elementos ópticos, y soporte para múltiples modos de disparo, incluyendo panorámicas y retratos; un anillo de acople al teléfono, y un agarre que mejora la ergonomía del teléfono para un uso fotográfico.
Esta empuñadura convierte al vivo X300 Pro en una cámara tradicional, añadiendo controles específicos para el disparador y la grabación de vídeo, así como una rueda de control con la que acceder más fácilmente a ciertas funciones avanzadas.
Dotado de un chipset de última generación, 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento, el vivo X300 Pro deslumbra por sus aptitudes fotográficas y por un rendimiento fuera de toda duda gracias a las optimizaciones del sistema operativo. El ‘pack’ de lanzamiento incorpora un cargador inalámbrico y un adaptador de corriente valorados en 143 €.
Toda una declaración de intenciones que no se queda en un simple guiño a los usuarios más avanzados, puesto que vivo llega a incorporarlo de serie como parte de su oferta de lanzamiento. Y, como alternativa, también puedes optar por su hermano menor más compacto, el vivo X300, por 999 € —también con un cargador inalámbrico y un FlashCharger 90 W valorados en 143 €—.
Imágenes y materiales | vivo
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