
Grafeno, esponjas de aluminio, baterías… Los laboratorios llevan meses dando vueltas a los mismo conceptos y parece como si estuvieran rozando el descubrimiento definitivo pero aún se les escapara de las manos. El último avance en materia de baterías combina, otra vez varios de estos elementos y corre a cargo de científicos de la Northwestern University de Chicago.
Lo que han hecho estos científicos es crear microclusters de silicio y huecos de 20 a 40 nanómetros en una lámina de grafeno (de nuevo el concepto de esponja) para incrementar el proceso de oxidación. El resultado es, como os adelantamos en el titular, baterías que cargan en 15 minutos y tienen cerca de una semana de autonomía que podrían ver su versión comercial dentro de cinco años.







