
Un verdadero amante del minimalismo necesita en su casa o lugar de trabajo este tipo de interruptores que literalmente ni se ven ni se tocan. Eso sí, la luz la encienden.
Lo ha logrado la gente de Anigmo, que dispone de un interruptor que puede ocultarse bajo apliques de madera, cristal o incluso mármol por ejemplo. El truco está en que el interruptor es capaz de detectar que tu mano está frente a él aun cubierto por estos materiales.
Y el colmo ya es cuando para encender o apagar la luz sólamente necesitas colocar la mano delante del mismo.
Eso sí, si los usas, procura aprenderte donde los colocaste ocultos o tendrás que hacer de mimo frente a toda la pared para encender la luz al llegar a casa.
Vía | I4U.



Comentarios
Lo vería muy útil, por ejemplo implementado en el pomo de una puerta.
¿Y como harías para entrar en una habitación sin encender o apagar la luz?
Pones dos pomos; uno para entrar y salir y otro para encender y apagar la luz xDD
Creo que prefiero el sistema de encendido-apagado con aplausos... es más molón xD
Ya, tu colocas estos aparatitos detras de las baldosas de la cocina o integrados en una pared y cuando se estropee en vez de llamar al electricista llamamos al albañil para que abra la pared.
Pues a mi me encanta la idea. Muchos interruptores destrozan el diseño de la habitación, pero no queda otra que ponerlos.
ME GUSTA LA IDEA PERO ¿DÓNDE PUEDO COMPRARLO?