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¿Es posible ver el contenido de un libro sin abrirlo? Sí, con esta cámara del MIT

¿Es posible ver el contenido de un libro sin abrirlo? Sí, con esta cámara del MIT
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El estudiar documentos históricos conlleva una serie de dificultades al tener que tocar, abrir y manipular dichos documentos sin dañarlos, una tarea muy complicada cuando hablamos de textos que poseen un valor incalculable, por lo que se requieren medidas especiales para tratar de analizar su contenido sin perjudicar la estructura de la hojas.

Existen diversos métodos empleados en este tipo de investigación, pero ahora el MIT ha desarrollado uno que busca ayudar a esta tarea de una forma sencilla y sin perjudicar el documento, el cual se trata de una cámara equipada con tecnológica que ayuda a ver el texto de un libro sin necesidad de abrirlo.

Leyendo un libro cerrado

Esta cámara basa su funcionamiento en radiación de terahercios, la cual se ubica entre la radiación de microondas y la de espectros infrarrojos, que permite reaccionar de forma clara ante diversos productos químicos, por lo que en este caso es posible diferenciar entre la tinta y el material de las hojas de un libro.

Debido a que cada químico produce una frecuencia distinta, esta cámara permite identificar estas frecuencias para posteriormente separarlas y trabajar con cada una. La cámara también ha sido programada por algoritmos que traducen estas frecuencias y hacen que sean visibles ante el ojo humano, por lo que es posible identificar las letras de una página.

Esta tecnología permite identificar la distancia y la profundidad de hasta 20 hojas y viaja en espacios de aire de hasta 20 micrómetros de espesor entre cada hoja, por lo que es relativamente sencillo ajustar el alcance y acceder al texto de una página con sólo acercar el libro a la cámara, es decir, no se necesita abrir el libro ni tocarlo. La mala noticia es que de entre esas 20 hojas sólo se pueden distinguir los caracteres de forma clara para las primeras 9 páginas, además de que se necesita que el papel tenga cierto grado de transparencia.

A pesar de las limitantes, esta cámara podría ser una fantástica herramienta para museos o investigadores que necesitan explotar y catalogar viejos documentos, algo que al día de hoy ha sido imposible realizar. Por otro lado, el MIT ya trabaja en una segunda versión de esta cámara con el objetivo de ampliar su alcance y tener mayor claridad de los textos al identificar con mayor precisión las frecuencias.

Más información | MIT News

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