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Asientos inteligentes

La apuesta de los principales protagonistas del mundo de la electrónica de consumo por los dispositivos wearables pasa ahora mismo por equipos que debemos ponernos como un añadido a la ropa y elementos que ya solemos "vestir". En el futuro esa tecnología que hace posible la comunicación o la recepción de información debe ir integrada en los propios tejidos.

En el Instituto de Biomecánica (IBV) esa integración de sensores para medir nuestro ritmo cardíaco o la respiración está siendo usada para avanzar en la seguridad al volante. La somnolencia y fatiga cuando conducimos es una de las áreas en las que la tecnología más está incidiendo en los últimos años. Ya hemos conocido por ejemplo desarrollos basados en cámaras que son capaces de detectar si parpadeamos mucho.

El sistema de IBV, que forma parte del proyecto europeo Harken, es similar a un desarrollo de Ford, y se compone de sensores que van integrados en el tejido del asiento y en el cinturón de seguridad.

El prototipo que ya está siendo probado incluye el tercer elemento destinado a recoger la información de los sensores, procesarla en tiempo real y determinar según unos parámetros si el conductor podría estar demasiado fatigado o somnoliento para conducir. El sistema alertaría al conductor y le aconsejaría tomar un descanso.

Por ahora, en las pruebas en circuito cerrado los resultados han sido positivos, y el tipo de sensores y su integración en elementos que ya forman parte de un vehículo abre la posibilidad a su integración a posteriori y de una forma menos intrusiva o perceptible para el conductor que una cámara.

Más información | IBV.

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