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El coche eléctrico necesita un cambio de mentalidad, pero no de forma de vida

El coche eléctrico necesita un cambio de mentalidad, pero no de forma de vida
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La presencia del coche eléctrico se relaciona con una revolución en la movilidad que se llevaba anunciando años y que nunca llegaba, hasta ahora. En apenas una década muchos fabricantes se "han puesto las pilas" y han dado los pasos necesarios para hacer que los modelos eléctricos pasen de los salones de automóviles a las calles.

El auge de la tecnología de las baterías ha sido la piedra angular de este proceso. Sin embargo, no es el único frente en el que la movilidad eléctrica combate. Otra asignatura fundamental es que el sector del transporte y la sociedad en general asuman la responsabilidad y el compromiso por la sostenibilidad real. La gran ventaja de ese cambio de mentalidad es que los hitos tecnológicos logrados por el coche eléctrico hacen que este se adapte a nuestras necesidades actuales.

El mejor ejemplo de esto lo encontramos en la nueva familia I.D. de coches eléctricos de Volkswagen. La consolidación del fabricante con los modelos eléctricos demuestran que el cambio en la movilidad no tiene por qué suponer sacrificios en nuestros hábitos de vida.

Los fantasmas del coche eléctrico ya son parte del pasado

Y es que fabricantes como Volkswagen han logrado en un tiempo récord que el coche eléctrico supere todas esas desventajas que lo hacían irrealizable en los primeros años de esta década, empezando por la autonomía. En ese sentido, la familia I.D. de Volkswagen ofrece hasta 550 kilómetros de conducción 100% eléctrica.

Detrás de esta cifra se esconde un gran esfuerzo a nivel industrial que culmina con toda una gama de modelos de alto recorrido eléctrico. Estos han comenzado su vida comercial con el Volkswagen ID.3 1st, una versión exclusiva y limitada a 30.000 unidades que ya es posible reservar. Precisamente, la autonomía era un impedimento estructural. Comprar un coche eléctrico suponía asumir que solo se podría utilizar en determinados trayectos, forzando a los que apostaban por una movilidad limpia a cambiar el modo en que se movían.

Lo mismo ha venido ocurriendo hasta hace pocos años con diferentes aspectos asociados al coche eléctrico. Los escollos principales que está superando tienen que ver también con sus costes, el desconocimiento general de sus características y los defectos que se venían asociando a la tecnología de recarga.

El abaratamiento del coche eléctrico

Volkswagen ID.3 1st

Como ocurre con casi toda tecnología emergente, su coste de fabricación inicial es alto. Esta situación puede revertirse invirtiendo en las ventajas que proporciona esa tecnología, limando sus defectos y diseñando una hoja de ruta para una producción a gran escala. Para los coches eléctricos, la primera y complicada labor se centraba en las baterías.

Uno de los grandes prodigios de esta década que se agota es la celeridad con la que se ha reducido el coste de fabricación de las mismas. En tan solo 7 años, el precio del kWh en la producción de un modelo eléctrico (que sirve para cuantificar la capacidad de almacenamiento energético) ha descendido en un 70% de media en la industria.

A reforzar esta tendencia contribuye las diferentes iniciativas de inversión de fabricantes como Volkswagen. Este mismo año la compañía ha cerrado un acuerdo con la empresa sueca Northvolt AB que supondrá una inversión de 900 millones de euros en su tecnología de baterías más sostenibles.

La importancia de la plataforma MEB en la ecuación

Sin embargo, los logros en la química de las baterías resultan insuficientes para conseguir la deseada disminución de los costes de los vehículos eléctricos. La importancia del desarrollo de plataformas modulares concebidas en exclusiva para modelos con los requisitos de los eléctricos ha sido clave para entender la actual tendencia a la baja de los precios.

El motivo es que permiten una producción a gran escala y más barata. Así es cómo la plataforma MEB de Volkswagen ha abierto el camino al Volkswagen ID.3 1st. La nueva plataforma reduce el coste de producción de coches eléctricos, abarántadolos de forma individual, pero también en el conjunto de la industria, gracias a los acuerdos de Volkswagen para compartir la plataforma MEB con otros fabricantes.

Como decimos, ya es posible reservar la primera versión de esta gran familia eléctrica, el Volkswagen ID.3 1st. Al ID.3 le seguirán el Volkswagen ID. Buzz, Volkswagen ID. Crozz y Volkswagen ID. Vizzion, en una apuesta por conquistar a golpe de electrón los diferentes segmentos del automóvil.

El perfeccionamiento de la recarga

De forma paralela al desarrollo de las baterías, la tecnología de la recarga ha experimentado un avance que supera todas las expectativas que se depositaron al inicio de la década. Ya no se trata solo de plantar territorios con cientos de puntos de recarga que palíen la ansiedad por la autonomía (en ese aspecto, ya son más de 100.000 los cargadores para coche eléctrico disponibles en Europa).

Volkswagen Id Crozz Bateria

El desafío tecnológico de la recarga se ha centrado también en aumentar la potencia de las estaciones de carga para posibilitar recuperar la energía a las baterías de nueva generación y, a la vez, reducir los tiempos de la misma. Es decir, en la esfera pública se han fomentado la proliferación de puntos de carga rápida y ultrarrápida. En el caso del Volkswagen ID.3, ese lograr se materializa siendo capaz de recargar a una potencia de hasta 125 kW.

Mientras, los puntos para la recarga doméstica también viven sus particulares mejoras y abaratamiento. A la vez, se ha perfeccionado la "inteligencia" de los puntos de carga, consiguiendo una gestión más eficiente y barata de la recuperación energética.

Los viejos mitos dan paso a nuevos mitos

Por tanto, los obstáculos clásicos a los que se enfrentaba el coche eléctrico son ya mitos del pasado. Ahora bien, la introducción en el mercado de las nuevas generaciones de eléctricos trae consigo nuevos interrogantes. ¿Puede la red eléctrica abastecer a muchos coches eléctricos? O, si se tiene en cuenta su proceso de producción, ¿contamina más un coche eléctrico que uno térmico?

Estos "nuevos mitos" conllevan más complejidad en su respuesta, pero no por ello pierden su carácter de mito. Para combatirlos hay que tener en cuenta numerosos factores y variables, sin embargo, la mayoría de estudios en la materia coinciden en sus conclusiones a favor de la movilidad eléctrica. Por ejemplo, en la actualidad existen suficiente litio como para fabricar 10.000 millones de coches eléctricos. Además, la tecnología del reciclado de baterías es otro punto a factor con el que no cuentan los combustibles fósiles.

La cuota de mercado de vehículos eléctricos en Noruega durante 2019 alcanza cotas jamás vistas de hasta el 58%.

El proceso se encamina, irremediablemente, a que la producción del coche eléctrico se nutra de un 100% de energía limpia. En lo que se refiere a emisiones de dióxido de carbono, en la fabricación de la familia ID de Voklswagen se han disminuido en un 90% las emisiones de este gas asociado el efecto invernadero.

Mentalidad noruega, mentalidad eléctrica

Noruega Volkswagen E Golf

Sean viejos o nuevos los mitos de los que hablamos, existe un punto del globo donde no son necesarios estudios para refutarlo: Noruega. Si queremos saber cómo será el futuro del coche eléctrico en Europa, no hay más que mirar a nuestros vecinos más al Norte.

Allí, mes a mes, los modelos eléctricos y, sobre todo, los 100% eléctricos, baten récord de ventas. El mercado noruego ha estado liderado por los eléctricos de Volkswagen, especialmente el Volkswagen e-Golf. Sus matriculaciones allí se cuentan por miles. Con todo, la cuota de mercado de vehículos eléctricos nuevos en el país alcanza en 2019 cotas jamás vistas de hasta el 58%. Es decir, allí ya se venden más coches eléctricos que térmicos.

¿Cómo lo ha conseguido Noruega? Han asumido un cambio en su mentalidad sin renunciar por ello a su forma de vida. El rol que en su economía tiene la producción de petróleo hace que el fenómeno eléctrico en Noruega resulte más meritorio.

¿De qué vamos a vivir después de agotar el petróleo? No va a durar para siempre

Esto es lo que se pregunta la Secretaria General de la organización EV Norway, Christina Bu. Es un sentimiento transformado en mantra en Noruega.

Lo mejor para el coche eléctrico está por llegar

La gran ventaja futura del coche eléctrico reside en que el avance de su tecnología no ha tocado techo. Fabricantes como Volkswagen ya nos acercan parte de ese futuro eléctrico con todas las prestaciones que ofrecen la familia ID.

Si sus vehículos son ya capaces de ofrecernos hasta 550 kilómetros de autonomía eléctrica, la hoja de ruta del fabricante alemán promete seguir la misma tendencia, con la vista puesta en conseguir que la producción del kWh baje de los 100 euros y conquistar nuevas cifras de autonomía. El inicio de la ventas del Volkswagen ID.3 1st inicia una revolución que no cambiará nuestros trayectos o todo lo que le pedimos a un coche, sino nuestra visión de la movilidad.

Imágenes | Volkswagen y Mariordo (CC BY-SA)

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