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Arturo González-Campos, autor de 'Marvel, ¡qué hermosa eres!': "Si no has leído los cómics en que se basan las pelis, sólo estás recibiendo un 60% del placer"

Arturo González-Campos, autor de 'Marvel, ¡qué hermosa eres!': "Si no has leído los cómics en que se basan las pelis, sólo estás recibiendo un 60% del placer"
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Mientras la maquinaria marvelita continúa imparable —apenas hace unos días vimos el poderoso tráiler de ‘Black Widow’— los fans, neófitos o simples interesados en este gigantesco cosmos tenemos una nueva referencia biográfica: ‘Marvel, ¡qué hermosa eres!’. El renacentista Arturo González-Campos escribe, los grandes Carlos Pacheco —dibujante habitual de Marvel— y José Fonollosa ilustran, y el laureado escritor Juan Gómez-Jurado, autor de ‘Reina Roja’, prologa esta carta de amor y devoción.

Un libro vertebrado en tres bloques: qué es Marvel, en primer lugar. Los hitos previos al Universo Cinematográfico Marvel fílmico (los cómics), en segundo, citando nombres propios y algunas fechas de encuadre. Y un acto tres enfocando al UCM, desde su inicio en 2008 con la ‘Iron Man’ de Jon Favreau hasta ‘Spiderman: Lejos de Casa’.

Y un libro que no se lee, se devora, con ese tono y estilo tan cercano a una de las muchas conversaciones de ‘La Parroquia’ o esos podcast convertidos en las charlas de amigos más escuchadas en este país: ‘Aquí hay dragones’ y ‘Todopoderosos’. El todopoderoso de esta ocasión tiene nombre propio y González-Campos, como un trovador, ha tenido a bien responder nuestras preguntas para conocer más a fondo el génesis del libro, el UCM y la razón por la que nos tiene a todos tan atentos.

Un romance

Arturo

¿Qué significa Marvel para ti?

A.G-C: En el libro trato de luchar con los fanatismos, nada me parece más absurdo que apuntarse a un equipo despreciando a los otros. DC y Marvel comparten todo el rato a sus autores y guionistas y no voy a ser tan simple de leer a esos genios sólo cuando trabajan para una editorial u otra. Marvel es una manera de contar historias que me fascina, unos personajes que están tan inteligentemente creados que, 80 años después, siguen siendo capaces de fascinar a generaciones. Marvel es una parte importante de mi disfrute en la vida. DC también, a los dos les agradezco horas de aprendizaje y emociones.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación y/o gestación del libro?

A.G-C: En realidad han sido unas vacaciones. Tener que volver a leerme esos cómics y verme esas pelis en detalle ha sido una absoluta maravilla. Ya sé que queda mejor contar que ha sido un parto difícil, que me ha costado un imperio hacerlo, pero de verdad, he gozado como un Groot en un charco con el libro. Y me fascina ver como, mucha gente que lo ha leído, nota esa alegría de tratar un tema que me apasiona y comenta que la contagio. Por supuesto el momento mágico fue cuando Carlos Pacheco accedió a hacer la portada. Ya teníamos los dibujos de Jose Fonollosa para el interior, que me flipaban. Sumarle además una portada de Carlos y participar como espectador viendo cómo crea de la nada una portada tan maravillosa es algo que me llevo en la vida.

¿Alguna curiosidad que lamentas dejar fuera? La típica anécdota que, nada más enviar el borrador a imprenta, invita a clamar “¡mierda, eso debería haber estado dentro!”.

A.G-C: Pues seguro que miles. Son películas que no te acabas nunca si conoces los cómics. Hace realmente poco que he descubierto, por ejemplo, viñetas calcadas del Thor de Walter Simonson en ‘Thor: Ragnarok’. Así que he releído esa joya de nuevo y he vuelto a ver la peli.

Durante los primeros capítulos del libro vemos crecer de la primera Marvel factoría (Timely) a su casi extinción, acuerdos con DC y, de nuevo, elevarse hasta las nubes. ¿Dista mucho la vieja Timely de la Disney actual? ¿Hay espacio para la salvaje creatividad de antaño, o el riesgo es mínimo?

A.G-C: Pues ni salvaje ni no… Obviamente estas películas son operaciones comerciales. Como lo eran los cómics Marvel de aquella época. Pero si fuese fácil habría cien franquicias funcionando, y no es así. Universal lo intentó con La Momia, Warner con el DCU… Realmente, como cuento en el libro, lo que oculta cuando Disney compra estos derechos es que siguen dejando a Kevin Feige, el showrunner que empezó esto y el principal amante de los cómics, todo el poder. No son películas de directores y, sin embargo, se nota la diferencia entre una de los hermanos Russo y otra de Joe Johnston.

Twitter, qué feo eres

Sigamos con Twitter, ese vórtice al que hay que echarle de comer aparte. ‘Marvel, ¡qué hermosa eres!’, tampoco puede eludirlo y, como el primer número de los 4 Fantásticos, es completamente autoconsciente, con puyas y dedicatorias a la ralea twittera. Pero si hay un debate que ha marcado la agenda ha sido ese choque de titanes entre directores de viejo cuño y actuales.

Scorsese y Coppola a un lado, Taika Waititi o Favreau al otro. ¿Qué ha sucedido para que aún, en pleno 2019, exista un debate sobre arte con valor puro y producto con vocación comercial? Cecil B. DeMille, Billy Wilder y Hitchcock siempre coincidieron con eso de “la platea decide con su cartera”. ¿Un espectador satisfecho es un espectador con razón?

A.G-C: Por supuesto, un espectador satisfecho tiene SU razón, y el insatisfecho la suya. Es curioso que, esos directores que nombras, sin embargo, fueron gente que luchó para poner su sello de autor en sus obras. Todos ellos, llegado un momento de su vida, despotricaron contra el cine que se hacía en ese momento, cuando ellos eran ya mayores. En realidad Scorsese simplemente ha defendido un tipo de cine que a él le gusta y Coppola ha criticado las sagas —se le ha debido olvidar que ‘El Padrino’ lo es—. En realidad, cada uno de nosotros tiene un concepto de lo que es el cine y lo que no lo es que sólo vale para nosotros. Yo tengo la suerte de maravillarme con el cine de Coppola, de Wilder, de Scorsese, de Hitchcock y con esta saga de Marvel. Habrá quien me acuse de falta de criterio o ligero de cascos, no digo que no sea así, pero el disfrute múltiple me lo llevo yo y, como dijo Woody Allen «ser bisexual duplica tus posibilidades de ligar un sábado por la noche».

En cierta medida, cuando leemos por Twitter «el ritmo de los hermanos Russo» o «los mil guiños de Jon Favreau» no dejan de ser alusiones autorales. O los hijos internos de las cuatro Vengadores. Por cierto, si no recuerdo mal, fue Hank Pym quien organizó a los Vengadores y su hija quien les puso nombre. En cambio, la actual generación te llevará la contraria: ¿por qué Iron Man es el personaje más importante para ellos? Un héroe complejo bien definido sobre el que, como los hombros de un gigante, reposa todo un universo. “Con Tony comenzó todo”, ya dicen.

A.G-C: Gracias por darme la oportunidad de hacerme el chulo y corregirte. Quien puso nombre al grupo fue La Avispa original, la esposa de Pym. En el libro podrán descubrir por qué Iron Man, que era un personaje en horas muy bajas para Marvel, tuvo que ser la opción para empezar el UCM. La historia es apasionante y la entrega de Robert Downey JR. fue total. Así que realmente sí, en el cine con Tony comenzó todo.

¡Vaya! Efectivamente, hay que leer tu libro para evitar estas cosas. También abordas la importancia de Blade, el cual entrará de lleno en la fase IV. Viendo las inercias de todo lo presentado —series a cholón, nuevos personajes...—, ¿crees que el UCM está realmente en buenas manos?

A.G-C: Bueno, yo no soy de montarme expectativas, realmente creo que parte del problema actual es ese, que nos montamos demasiadas y acabamos viendo las películas como un combate entre lo que esperamos y lo que nos han ofrecido. Así que prefiero mantener mi mente limpia e irme asombrando o asustando de lo que vaya viniendo.

Unas expectativas difíciles de ignorar, me vas a conceder. Porque en los 80 éramos los friquis de Marvel, una minoría de cerviz agachada mirando papel de mala calidad oliendo a plástico y pintura. Pero ahora sus pelis son las más taquilleras de la historia y todo hijo de vecino sabe quién es Thanos. ¿Qué condicionantes han transformado esta perspectiva? ¿Somos todos una panda de frikis, por fin?

A.G-C: Ya he contado alguna vez que no me gusta la palabra friki, primero porque viene de unos personajes televisivos que salían entrevistados por Cárdenas y luego porque, como todas las palabras que se usan demasiado, se van devaluando hasta significar muy poco. Realmente hoy día cualquiera que tenga una camiseta de Guardianes de la Galaxia se considera friki, y probablemente lo es. Luego están los grados, y no se trata de competir por ser más friki que nadie, lo que intento en el libro es justo lo contrario, aprovechar el éxito de las pelis para decirle al lector que aún le queda un universo enorme por descubrir.

UCM, las siglas más populares después de WTF

Hubo un tiempo donde aparecía, cada 6-8 semanas, un villano más rocambolesco al anterior. A propósito del famoso Bi-Bean y en palabras de Steve Englehart, esto solo era «otra idea de algo suficientemente poderoso para luchar contra Hulk». ¿Crees que el UCM podría dar cabida a personajes tan rarísimos como Hellcow, el Orbe, Maggott, Enjambre o Doop? ¿Para cuándo la serie de Howard?

A.G-C: La peli de Howard el Pato, siendo el delirio que es, fue, sin embargo, una apuesta muy valiente para llevar al cine a Marvel con un fuerte presupuesto. Yo, sólo por eso, le tengo cariño y estoy convencido de que cualquiera que conozca en Howard de Steve Gerber mataría a su primogénito por ver esa serie. En cuanto a los malos estrafalarios, forma parte de una editorial que lleva ya 80 años editando cómics en diferentes épocas y bajo diferentes modas. Esa es, precisamente, la principal característica de la cultura popular, que se adapta a los gustos de la época en que nace. Eso es, para mí, lo que la hace interesante. El Batman de los 60 no se parece al que tenemos ahora salvo en la base. Por cierto, te recomiendo que investigues a Matador, un supervillano español que apareció enfrentándose a Daredevil. Una cosa muy delirante.

¿Algún cómic o serie de Marvel, ya sea de los 60-70 o actual, por la que sientas especial devoción, ese análogo a ‘La cosa del pantano’ de Moore donde sientes que la narrativa aún hoy te zarandea el cerebro?

A.G-C: Pues soy muy poco amigo de estas cosas, más que nada porque el hecho de que a mí me guste algo no significa absolutamente nada para el resto. Uno establece relaciones sentimentales con según qué sagas que luego son difíciles de razonar. Por ejemplo: la saga de Secret Wars fue, para mí, algo mítico, sin embargo, me resulta muy difícil defenderla hoy en día; la sigo leyendo con nostalgia, eso sí. Luego hay algunos consensos, el Born Again de Frank Miller o el Ojo de Halcón de Aja y Fractión son, para mí, glorias marvelitas.

Marvel

Por fastidiar: ¿cómic o tebeo?

A.G-C: ¡Llámalo como te dé la gana, pero léelos!!

¿Por qué el ‘Hulk’ de Ang Lee se sigue llevando tantos palos? Y ya que estamos, mójate: ¿el perfecto Spiderman de Tobey Maguire y Sam Raimi, el sobrio Andrew Garfield, el dulce idiota Tom Holland… o incluso Nicholas Hammond?

A.G-C: El Hulk de Ang Lee fue un intento de copiar la fórmula de Nolan para ‘Batman Begins’, Columbia lo intentó y no funcionó en taquilla, a mí me encanta verla como la obra de alguien que arriesgó. Con lo de Spiderman, lo siento pero no me pienso mojar, por el mismo motivo: cada Spiderman ha aportado una cosa diferente. El de Raimi era un herederos del Superman de Donner, el de Webb estaba más cerca de Romita y el de ahora es más ese Spiderman Ultimate de Bendis, Cada vez llevo peor eso de tener que elegir entre cosas que no lo requieren. Rodrigo Cortés dijo una vez en Todopoderosos: “Las películas no son caballos, no hace falta ponerlas a competir”.

Hablando de TP, ¿habrá algún todopoderosos dedicado al estudio o, quizá, a Stan Lee?

A.G-C: Pues ni yo ni nadie puede decirte eso, los temas de Todopoderosos se deciden en consenso y sólo hacemos aquellos que nos gustan a los cuatro. TP es un programa que siempre juega a favor del tema tratado, precisamente porque no hay nada más fácil que odiar nosotros siempre hacemos lo contrario. Lo propondré cuando coincidamos Rodrigo, Juan, Javi y yo… Y, si hay acuerdo de coalición, lo haremos, claro.

Marvel es infinita

libro

Llegados a este punto, quizá ya va siendo hora de que nos vendas el libro.

A.G-C: Soy muy malo con esto. Puedo explicarte cuál es el motivo que me llevó a escribirlo: si las películas te han gustado, debes saber que, si no has leído los cómics en que se basan, sólo estás recibiendo un 60% del placer. Te pongo un ejemplo muy simplón. Si la primera vez que vimos a Thanos, en los post créditos de Avengers, sabías quién era, el grito que pegarías en el cine sería estremecedor. Mientas que si no, solamente pensarías ¿Quién será ese tío de cara rosa y barbilla extraña? Esto se repite en millones de momentos, no olvidemos que estas pelis las han hecho unos tipos enamorados de esos cómics, y han sembrado todo de premios a los que somos como ellos.

Por cierto, sobre el título, parece un guiño claro al ‘¡Murcia, qué hermosa eres!’ utilizado como eslogan por la concejalía de turismo de la región. Una frase que se remonta a la zarzuela de ‘La Parranda’ (Canto a Murcia) estrenada en 1928 y con letra de Luis Fernández Ardavín. Ale, ya hemos metido el datito a lo Juan Gómez-Jurado. Ahora en serio, ¿por qué ese titular?

A.G-C: El libro es un canto de amor al cómic y a las películas, en este caso de Marvel —aunque ya dedicamos uno a Batman, de DC—. Un amor pasional, un amor zarzuelero y La Parranda es de mis zarzuelas favoritas. Si a esto le sumas que gran parte de él se escribió en Murcia, ya tienes las conexiones de mi cabeza que necesitabas para darle algo de lógica. ¡Pero vamos, básicamente es que me sonaba tannn bien!


Y que siga sonando por muchos años.

Al final, Marvel es infinita. Lo dice el propio Javier Cansado en la postal firmada que adjunta cada edición del libro. El prólogo ya alerta: no hay escisiones entre alta y baja cultura. El tiempo raspa las connotaciones negativas de lo comercial para dejar la obra desnuda tal como es, con sus valores, defectos y virtudes únicas.

Stan

Al respecto, Stan Lee tiene una frase que conviene rescatar: «yo solía sentirme avergonzado porque, mientras era escritor de cómics, otras personas estaban construyendo puentes o ejerciendo carreras médicas. Pero entonces me di cuenta de que el entretenimiento es una de las cosas más importantes de la vida. Sin ella nos hundiríamos. Ahora siento que si eres capaz de entretener a la gente, es que estás haciendo algo bueno».

Y en ‘Marvel, ¡qué hermosa eres!’, guía de hoteles para la ciudad Marvel, una especie de “usted está aquí” en un cosmos que no para de crecer, podemos comprobarlo.

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