ROG ALLY, análisis: un disparo a la Steam Deck con potencia extrema y Windows 11

Alabada sea la potencia portátil. Tras años en los que los chips de sobremesa eran los que cortaban el bacalao por la potencia que podían entregar, el cambio de arquitecturas y los procesos de fabricación permitieron consolas y ordenadores portátiles que no tenían demasiado que envidiar a los equipos de escritorio.

Es un concepto que Nintendo llevó al límite con Nintendo Switch, una máquina híbrida, y poco a poco hemos ido viendo más PC 'consolizados' que se aprovechan de esa filosofía. Tras una Steam Deck que terminó de abrir el melón de este tipo de dispositivos, llega una Asus ROG Ally que hemos analizado y que, con sus virtudes y defectos, nos ha dejado con la boca abierta.

Ficha técnica de la ASUS ROG Ally


ASUS ROG Ally

TAMAÑO Y PESO

28 x 11,1 x 2,12 a 3,24 centímetros

608 gramos

PANTALLA

Panel IPS de 7 pulgadas

Resolución de 1.920 x 1.080 píxeles

Refresco de 120 Hz, respuesta de 7 ms

Táctil

Gorilla Glass DXC

Acabado glossy

PROCESADOR

AMD Ryzen Z1 Extreme

Arquitectura Zen 4 de cuatro nanómetros

8 núcleos / 16 hilos

Frecuencia de hasta 5,10 GHz

Caché total de 24 MB

GPU

Integrada AMD Radeon

Arquitectura RDNA 3

12 CUs y frecuencia de hasta 2,7 GHz

4 GB VRAM

RAM

16 GB LPDDR5 a 6.400 MHz

ALMACENAMIENTO

512 GB PCIE 4 NVMe

Ampliable mediante microSD UHS-II

CONTROLES y botones

D-Pad

Botones ABXY

Gatillos L y R, bumpers L y R

Sticks analógicos

Botón de menú y select

Botón Armoury Crate

Botón de Centro de Comandos

Dos botones traseros personalizables

Giroscopio de seis ejes

Botón de reposo con sensor capacitivo

AUDIO

Dos micrófonos con cancelación de ruido

Compatibilidad Dolby Atmos

Dos altavoces frontales

ALIMENTACIÓN Y BATERÍA

Batería de 40 Whr de cuatro celdas

Adaptador de 65 W con carga rápida

Conectividad inalámbrica

Wifi 6E

Bluetootn 5.2

CONECTIVIDAD física

Jack de 3,5 mm

ROB XG Mobile interface

USB-C 3.2 Gen2

SOFTWARE

Windows 11

PRECIOS

799 euros

Asus ROG Ally, pantalla FullHD de 7 pulgadas, AMD Ryzen Z1 Extreme, 16 GB de RAM, 512 GB de almacenamiento y Windows 11.

Diseño: cómoda entre las manos, con unos botones que me generan dudas

El diseño y la ergonomía son algo fundamental en prácticamente cualquier dispositivo, pero en una consola portátil es aún más importante. La vamos a tener siempre entre manos, resulta imprescindible que nos sintamos cómodos y, sobre todo, que no forcemos posturas o la posición de los dedos.

Cuando sostuve por primera vez la ROG Ally tuve mis dudas porque los agarres no son demasiado prominentes y los botones ABXY están demasiado esquinados. Además, mis dedos no caían de forma natural en los gatillos traseros y ya digo, tuve dudas.

Sin embargo, con el paso de incontables horas jugando, mi opinión ha cambiado. Puede que no sea tan cómoda como la propuesta de algunos rivales, pero desde luego la Ally "cae" bien entre las manos.

El plástico se siente de muchísima calidad y tiene un acabado rugoso que impide que se resbale, las zonas de calor están alejadas de los dedos, los sticks me parecen una delicia y la cruceta, aunque prefiero las que tienen un diseño más clásico, responde genial.

Tiene vibración y, aunque me ha parecido leve, ayuda a meterse más en algunos videojuegos. Sin duda, es algo que no sobra.

Los botones superiores también hacen bien su trabajo, con una buena sensibilidad, y lo más importante es que no me siento cansado tras una larga jornada de juego. Considero que, además, el peso está muy bien equilibrado gracias tanto a la pantalla como a los dos ventiladores y, aunque se va por encima de los 600 gramos, ya digo que me resulta cómoda.

La ROG Ally se siente robusta y la calidad de los acabados me parece de diez

En la parte inferior no tenemos absolutamente nada y en la superior encontramos un montón de elementos. Para empezar, dos salidas de aire caliente, dos LED de estado y los botones de volumen. Vemos un jack de auriculares y una ranura para tarjetas de memoria UHS-II donde vas a poder instalar juegos y programas.

También está el botón de encendido/suspensión y una agradable sorpresa fue ver que también actúa como sensor de huellas capacitivo para Windows. Es rápido, pero en alguna ocasión he tenido que dar un par de pasadas debido al tamaño tan reducido.

Y, además, vemos una enorme barra negra que cumple una doble función. Por un lado, es donde está el USB-C de carga y datos, pero también es el puerto XG Mobile Interface para conectar una GPU externa con un puerto y caja propietarios de Asus.

Aunque tiene giroscopio, no hay títulos que le saquen partido, al menos de momento

En la parte trasera tenemos dos botones adicionales, encontramos un ribete cromado que le da un toque premium, numerosas ranuras de entrada de aire fresco y unos agarres con una textura más pronunciada para mejorar el agarre.

Ya digo que, entre manos, es una máquina muy cómoda y los botones responden genial, pero hay algo que no me ha gustado. Y es que, en cierto tipo de juegos, los botones ABXY, sobre todo los X e Y, ofrecen una resistencia inusual. Cuando estás jugando a un título de acción, sobre todo, y pulsas con fuerza o velocidad, es como si el borde izquierdo de ambos rozara contra la carcasa.

No se quedan pillados bajo la misma, algo que es un error grave y que ha pasado en el caso de algunos usuarios, pero sí noto esa mayor resistencia y no es una experiencia tan suave como debería.

Pantalla: 120 Hz, resolución FullHD y un brillo que me ha gustado

Y dentro del cuerpo, destaca la pantalla. Es uno de los puntos diferenciales de esta máquina tanto por las dimensiones como por la calidad general. La diagonal es de siete pulgadas, así que ocupa buena parte del frontal, y la resolución es FullHD con una relación de 16:9 (1.920 x 1.080 píxeles).

Es superior a la resolución de su principal rival y es algo que hace que los juegos se vean bastante mejor. También contribuye a ello tanto el brillo como el buen nivel del panel 'IPS level'. Los ángulos de visión no son exagerados, pero son buenos y, al final, vamos a estar mirando la pantalla de frente.

El brillo es de 500 nits, algo más alto de lo necesario para una máquina doméstica, pero que se agradece cuando salimos de casa y estamos en el coche o en el transporte público. No tiene sensor de brillo automático, algo que habría redondeado la experiencia, pero es fácil controlar este brillo gracias a una barra que aparece cuando desplegamos los ajustes rápidos.

La sensibilidad táctil es excelente y el refresco de 120 Hz es una gozada. Cuando estamos jugando con un juego que podemos llevar a 120 FPS de manera estable, ese extra de fluidez del panel se nota muchísimo y parece mentira que estemos jugando a este nivel en una máquina portátil.

Y, por encima de todo, se encuentra una protección Gorilla Glass DXC que da un extra de seguridad, pero que también consigue mitigar los reflejos. Siempre podría tener menos reflejos, pero para ser una pantalla con acabado glossy no está nada mal.

Sonido: excelentes altavoces con jack de 3,5 mm como escudero

Aunque la pantalla me ha gustado y a continuación veremos la potencia del sistema, lo que más me ha sorprendido es el sonido. La ubicación de los dos altavoces permite que no los eclipsemos con la palma de la mano al jugar y, como el sistema es tan ancho, apuntan directamente a la oreja correspondiente.

Vas a poder subir el volumen sin que distorsione y la calidad de los agudos, medios y graves es excelente. Aunque en vídeos ya se nota esa calidad, donde se hace más evidente es en videojuegos y, en particular, en 'Forza Horizon 5' he disfrutado de lo lindo.

En el juego de Microsoft no solo tenemos los efectos de sonido, sino también música de fondo y todo está a un nivel fantástico que contribuye a una experiencia genial. Te dejo un ejemplo que no representa lo que escucharás en directo, pero que puede hacer que te hagas una idea. Y, de paso, así ves algo de gameplay:

Si los ventiladores empiezan a hacer ruido, que lo harán sobre todo con el modo Turbo conectado a la corriente, tienes la opción de conectar auriculares Bluetooth, pero también con jack de 3,5 milímetros. La ROG Ally es compatible con Dolby Atmos y ahí la sensación envolvente se magnifica.

Rendimiento y experiencia en juegos: parece mentira tanta potencia en este formato

Pero bueno, vamos al hardware porque la ROG Ally presume de potencia y, como no podía ser de otra manera, lo hemos puesto a prueba. El corazón es el AMD Ryzen Z1 Extreme, un SoC con arquitectura Zen 4 fabricado en una litografía de cuatro nanómetros.

El panel controla bien los reflejos, pero al ser glossy las huellas se quedan a la mínima.

Tiene una CPU de 8 núcleos y 16 hilos con una frecuencia de hasta 5,10 GHz y una caché de 24 MB, siendo la GPU una AMD RDNA 3 a una frecuencia de 2,7 GHz y, para los amantes de los terafops, un potencial para desarrollar 8,6 TF.

La GPU tiene 4 GB de VRAM y el sistema cuenta con 16 GB LPDDR5 a 6.400 MHz. El almacenamiento interno es de 512 GB PCIe 4 y es compatible con tarjetas de memoria microSD UHS-II. Hechas las presentaciones, vamos con los test sintéticos (esto no deja de ser un PC y así puedes comparar con el que tengas en casa):


Benckmarks

PC Mark

6.940 puntos

Geekbench 6 CPU

Single-Core: 2.462 puntos

Multi-Core: 11.540 puntos

Geekbench 6 GPU

30.678 puntos

CrystalDiskMark

Lectura: 4.300,48 MB/s

Escritura: 1.800,48 MB/s

A nivel de CPU, la ROG Ally es asombroso, consiguiendo una puntuación llamativa y dejando buenas pinceladas para cuando pasemos a los juegos. La GPU también destaca, pero ahí la mejor forma de medir su poder es con los videojuegos.

El almacenamiento es lo que me ha dejado algo frío, ya que cuenta con una muy alta velocidad de lectura y, aunque la de escritura no es lenta en absoluto, siendo PCIe 4 me esperaba algo más.

A continuación, pasemos a los benchmarks de los juegos. He escogido una serie de títulos que cuentan con un test de rendimiento integrado y he decidido que sea la máquina la que elija la configuración gráfica.

Para esta prueba he activado el RSR en el sistema y en la tabla verás indicado que la resolución de la prueba es en 1.080p y los valores gráficos de cada uno de los juegos:

Benchmarks

Modo silencioso 1.080p

Modo rendimiento 1.080P

Modo turbo 1.080P

Cyberpunk 2077 AUTODETECCIÓN - Intermedio

10,73 FPS

32,13 FPS

36,36 FPS

Horizon Zero Dawn Autodetección - Medio

10 FPS

31 FPS

40 FPS

Red Dead Redemption 2 AUTODETECCIÓN - Bajo

16,08 FPS

40,46 FPS

52,12 FPS

Far Cry 6 AUTODETECCIÓN - Alto

21 FPS

61 FPS

67 FPS

Shadow of the Tomb Raider AUTODETECCIÓN - Alto

11 FPS

30 FPS

34 FPS

Aquí ya empezamos a ver cosas interesantes. Para empezar, 'Far Cry 6' me sorprendió porque sí, no es el más vistoso de los cinco, pero la puntuación es llamativa. 'Red Dead Redemption 2' también me llamó la atención con esos 52,1 frames por segundo, pero en la siguiente prueba veremos que, como decimos siempre, una cosa son los test… y otra el juego real.

Pero bueno, estos benchmarks son interesantes para poder comparar, sobre todo, la diferencia de potencia dependiendo del modo. A estos juegos extremadamente exigentes no se puede jugar en modo Silencioso a 1.080p. Aquí, el SoC opera a 9 W, una cantidad ridícula que no permite jugar en condiciones a juegos de este estilo.

Con títulos menos exigentes, sobre todo 2D o 2.5D, sí puedes jugar a un buen nivel en 720p y con buena tasa de frames, pero está claro que es un modo enfocado al juego en la nube o a reproducción de YouTube y plataformas de vídeo.

El modo Rendimiento sube a los 15 W y se nota una gran mejora, pero en el modo Turbo opera a 25 W, lo que permite desbloquear algo más de rendimiento a costa de subir la temperatura y, evidentemente, hacer que los ventiladores giren más rápido.

La potencia máxima es de 30 W que se consigue con el modo Tubo y enchufada a la corriente, aunque por mis pruebas hay un par de frames de diferencia con el modo Turbo inalámbrico.

Como digo, los test sintéticos están bien porque siempre es la misma prueba y permite dos cosas: comparar entre los modos y, si tienes otro PC o PC consolizado en casa, puedes comparar directamente, pero lo que importa es el rendimiento en una partida de cierta duración.

A continuación, te dejo con la medición de frames por segundo de media en varios juegos:

media de fps en gameplay

modo rendimiento a 1.080p

MODO TURBO A 1.080P

modo turbo a 1.080p enchufado a corriente

modo rendimiento 720p sin FSr ni RSR

Spider-Man AUTODETECCIÓN - medio

33,8 FPS

56,3 FPS

57,7 FPS

42,6 FPS

Cyberpunk 2077 AUTODETECCIÓN - bajo

28,5 FPS

35 FPS

35,9 FPS

43,6 FPS

Control AUTODETECCIÓN - medio

37,5 FPS

48,2 FPS

50,2 FPS

39,3 FPS

Death Stranding - máximo

35,2 FPS

47,9 FPS

48,7 FPS

56 FPS

FOrza Horizon 5 AUTODETECCIÓN - Bajo

68 FPS

87,5 FPS

91 FPS

98 FPS

RED DEAD REDEMPTION 2 AUTODETECCIÓN - BAJO

32,3 FPS

37,4 FPS

38,9 FPS

57,2 FPS

Aquí es donde está realmente lo interesante y voy a tener que desgranar un poco cada juego. Lo voy a hacer como si fuera una lista para que sea más fácil de leer, pero con las pruebas a 1.080p, el RSR estaba activado para poder desactivar el antialiasing en juegos, así como el FSR en los títulos compatibles.

Dicho esto, voy con cada juego, pero a continuación te dejo un vídeo con un contador de FPS, sonido en directo, gameplay en directo y lo más importante: el apartado de configuración para que veas realmente la calidad a la que se ejecuta el juego y la resolución.

  • 'Spider-Man' - Este fue el primero que probé y me sorprendió en el modo Turbo. El rendimiento es muy bueno en los dos modos, pero en Rendimiento es más fácil que tangas alguna caída puntual por debajo de los 30 FPS. La jugabilidad en modo Turbo es espectacular y algo que debes tener en cuenta es que, aunque los valores medios ofrecen una buena calidad, yo subiría la resolución de texturas y eliminaría el antialiasing para que el modelo de Spider-Man se vea mejor. Es lo que hice y la experiencia visual mejoró. Y sí, puedes activar el ray tracing, pero aunque es jugable en el nivel más bajo por encima de 30 FPS, hay zonas en las que hay caídas a los 25 fps.
Arriba sin ray tracing. Abajo con ray tracing. La diferencia de rendimiento es apreciable.
  • 'Cyberpunk 2077' - De los juegos más exigentes que puedes jugar en estos momentos y, junto a 'Red Dead Redemption 2', el que pone a prueba la Asus ROG Ally. Aquí la autodetección es en bajo, pero el juego se sigue viendo genial. El rendimiento es bueno en ambos modos, pero he notado que hay zonas en modo Rendimiento en las que las texturas parpadean y la tasa de frames baila demasiado. Se corrige subiendo a Turbo y puede que también toqueteando algunos parámetros visuales, pero con los recomendados, la experiencia no es del todo buena en Recomendado. En Turbo va genial y tienes un parámetro gráfico 'Steam Deck'.
  • 'Control' - Este juego es más de Nvidia y sabemos que el DLSS, como a 'Cyberpunk 2077', le viene genial, pero en sistemas AMD permite seleccionar nativamente una resolución de renderizado y otra de muestra. Aquí he optado por un output a 1.080p, pero con un renderizado a 720p. Sin trazado de rayos y con valores en medio, la jugabilidad es una delicia tanto en modo Rendimiento como en modo Turbo. Cuando paso a un output de 720 en modo Rendimiento no hay una mejora significativa porque, esencialmente, el juego ya se ejecutaba a esa resolución con técnicas de reescalado.
  • 'Death Stranding' - Este es un juego "fácil". No sé cómo lo hizo Kojima, pero corre genial en casi cualquier hardware. En modo Rendimiento puedes ponerlo con todo al máximo por encima de los 30 FPS y se ve genial.
  • 'Forza Horizon 5' - Aquí la autodetección (tras varios minutos en los que el juego repasa en qué parámetros puede poner los gráficos) nos da un poco de bajón porque marca el nivel bajo. Sin embargo, se sigue viendo genial y el rendimiento es muy, muy bueno. Es un juego de coches, así que prefiero que no se vea tan bien como podría, pero tener una gran experiencia.
  • 'Red Dead Redemption 2' - Y, como digo, 'RDR2' es junto a 'Cyberpunk' la piedra en la que el juego podía tropezar… y el que muestra que una cosa son los test y otra el rendimiento real. Con la misma configuración gráfica, el gameplay de este juego me da 38,9 FPS en modo Turbo cuando, en el test, tenía 52,12 FPS. Es cierto que son zonas distintas y que todo depende mucho de en qué parte del juego estás, pero es de los más exigentes y se nota.

Dicho esto, aquí te dejo un vídeo como el de antes, pero en modo rendimiento, mismos valores visuales en todos los juegos, pero a 720p, sin FSR ni RSR para que compares. Además, también se aprecia el menor nivel de ruido de los ventiladores:

Hay juegos más modestos como 'Ori and the Will of the Wisps', 'Street of Rage 4' o 'Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder's Revenge' que vas a poder jugar en el modo Silencioso sin problema y que te van a permitir llegar a los 120 FPS de media en Rendimiento o Turbo (en Ori tendrás que jugar en 'equilibrado' y con resolución dinámica para lograrlo en el modo Rendimiento, eso sí).

Juegos del estilo (también se me ocurre 'Dead Cells') son ideales para un hardware así, pero además tienes la opción de jugar en la nube. Aparte de con GeForce Now, puedes jugar con los juegos de Game Pass y es algo genial para ahorrar almacenamiento. De hecho, 'TMNT:SR' lo instalé para ver el rendimiento local, pero una vez probado, lo desinstalé y lo estoy jugando en la nube.

Disipación y temperatura: sopla cuando tiene que hacerlo, y se nota

Y antes de hablar del sistema, quiero hablar de la temperatura. En este apartado no me extenderé demasiado porque, si bien en el anterior había que detallar los modos gráficos de cada juego y sus particularidades, con la temperatura la tabla es de lo más reveladora.

De nuevo, hemos probado los juegos anteriores conectados a la corriente y en los dos modos completamente inalámbricos, y estos son los resultados:


modo turbo enchufado a corriente

modo turbo

modo rendimiento

Spider-Man

96°

89°

68°

Cyberpunk 2077

96°

88°

69°

Control

96°

88°

74°

Death Stranding

96°

85°

70°

FOrza Horizon 5

93

85°

67°

RED DEAD REDEMPTION 2

94°

86°

73°

Como ves, hay una diferencia importante de temperatura dependiendo de cómo estemos jugando, pero hay algo importante: aunque veas que 'Spider-Man' se pone a 89 grados, no te preocupes porque ese calor no se transmite a las zonas en las que tenemos las manos.

Es decir, se nota tanto en la pantalla como en la zona trasera central (donde está el SoC y el sistema de ventilación), pero no en los laterales donde estamos agarrando el PC. Si juegas conectado a la corriente, sí notarás algo de calorcito, pero nada preocupante y, además, este modo está más pensado para jugar en una pantalla externa.

Sobre la disipación, tenemos un sistema de doble ventilador que se porta francamente bien bajando la temperatura en cuanto tiene la mínima oportunidad. De hecho, viendo las métricas en tiempo real, es impresionante lo rápido que baja la temperatura de un SoC de cuatro nanómetros acompañado por dos ventiladores.

En modo Rendimiento, evidentemente, es donde tenemos un menor ruido, casi imperceptible jugando con los altavoces del sistema. En modo Turbo podemos escuchar más el soplido, pero no es nada exagerado como, desde luego, sí resulta cuando enchufamos el cargador. Ahí los ventiladores soplan de manera evidente, pero ya digo que es un modo pensado para jugar con un dock a una pantalla externa, por lo que estarás a una distancia en la que será menos perceptible.

Sistema: Windows 11 y una app de control de Asus

Habiendo visto el rendimiento del hardware, vamos con el software porque aquí la experiencia no es igual de buena. ROG ha optado por Windows 11 para ofrecer una compatibilidad total en este PC consolizado.

No voy a entrar en ver si la solución de un sistema más cerrado o no es superior, pero está claro que en Steam Deck, para ciertos juegos, hay soluciones por defecto que en Windows debemos buscar a conciencia navegando por foros o por la comunidad de Steam.

Hablo, por ejemplo, del apoyo de la comunidad para adaptar juegos antiguos que en Windows, simplemente, no vamos a encontrar de base (y me refiero al horroroso rendimiento de títulos como 'Star Wars Republic Commando' y otros juegos de la época, con cámaras que hacen que el juego sea injugable en sistemas modernos a no ser que haya un mod.

Pero dejando eso a un lado, aquí tenemos Windows 11 como si fuera un sobremesa o un portátil: con una larga configuración inicial, con la importancia de mantener actualizados los drivers y con la energía extra que consume Windows tanto en batería como en recursos del SoC. Pero bueno, está claro que la compatibilidad es bárbara al tener un sistema operativo tan consolidado.

Lo vas a poder usar como si fuera un PC ya sea mediante la pantalla táctil o conectando accesorios Bluetooth, pero tenemos una aplicación de Asus que facilita un poco la experiencia al hacerla más similar a la de una consola. Se trata de Armoury Crate, un software que conocemos de sus portátiles, pero que aquí va un paso más allá.

Podemos hacer que este programa sea nuestro dashboard y es extremadamente fácil acceder a él gracias a uno de los botones del lateral derecho. Podemos lanzar juegos, pero también remapear los botones, seleccionar diferentes herramientas rápidas, activar o desactivar la iluminación, seleccionar perfiles de rendimiento, la zona muerta de los sticks, activar o desactivar la vibración y configurar los botones traseros.

Todo lo importante para la experiencia 'de consola' se controla desde aquí, pero también es importante el menú de acciones rápidas al que accedemos desde uno de los botones de la zona izquierda. En él podemos hacer capturas y grabación de pantalla, activar un medidor de rendimiento, cambiar la resolución y el refresco de la pantalla, cambiar entre los modos de rendimiento, activar el RSR y activar el limitador de FPS.

Ahora bien, hay bugs y decisiones que no llego a entender. Voy a empezar con esto último. Cuando abrimos el Centro de Comando (ese menú para cambiar cosas al vuelo en juegos), tenemos una opción para cambiar tanto el refresco de la pantalla como la resolución. Bien, esto, exclusivamente, afecta a la resolución y refresco de la pantalla, como su nombre indica, no a los juegos.

Es decir, si estás en un juego y dices "quiero cambiar a 720p", no vale con abrir este centro de comando y cambiar la resolución al vuelo. Hay juegos en los que no pasa nada, pero en otros la pantalla no reescala y el juego se amplía, como si hiciésemos un 'zoom'. Si quieres cambiar la resolución del juego hay que ir a los ajustes de dicho juego.

El tacto de los sticks es genial. Puedes personalizar la zona muerta y activar o desactivar la iluminación periférica.

Además, el RSR funciona, pero en ningún momento hay un indicador de lo que hace y si no lo sabes, es algo totalmente invisible que puedes pensar que no aporta absolutamente nada. En ambos casos, habría sido una mejor opción optar por incluir FSR en lugar de RSR y que solo se permita activarlo en los juegos compatibles con la tecnología.

ROG debe pulir las apps sobre las que tiene control para intentar 'consolizar' la experiencia

Y luego están los bugs, como que abras el Centro de Comando y haya juegos en los que a la vez que navegas por las opciones se siga registrando la pulsación en la partida. También puede que alternes entre los modos de rendimiento y se quede segundos sin cambiar, pero tampoco sin bloquearse, por lo que no estás seguro de si has realizado la pulsación o no. Puede que cambies algo y tarde unos segundos en aplicarse o que el limitador de FPS no funcione en todos los juegos.

Además, hay veces que, cuando intentas cambiar algo en el Centro de Comando utilizando la pantalla táctil en lugar de la cruceta, el sistema piensa que has cambiado el modo de control de 'Mando' a 'Escritorio' y remapea todos los botones, por lo que en la partida no funcionan. Se soluciona pulsando el botón de Armoury Crate y volviendo a entrar, pero no es lo óptimo.

Es algo que puede estar genial, pero ROG debe trabajar para implementarlo de una mejor manera sobre Windows. De hecho, es el riesgo que se corre al ser una aplicación que corre sobre Windows y no una capa de personalización completa, como un modo "consola" que hemos visto en móviles gaming o en consolas Android como la Logitech G Cloud.

Autonomía: depende de tus ajustes y los juegos, pero no abuses lejos del enchufe

El talón de Aquiles es algo que ya se sabía desde el principio. Pasa en Steam Deck, pasa en cualquier PC consolizado y hasta en Nintendo Switch. La batería entrega una potencia de 40 WHr y aquí hay mil parámetros que podríamos medir y que hacen que varíe el tiempo de juego.

Por curiosidad, en el modo Turbo probé 'Red Dead Redemption 2' y tuve para una hora de juego. En el modo Rendimiento me acerqué a la hora y cuarenta minutos, pero como digo, es algo que depende muchísimo del juego porque no va a durar lo mismo con uno tan bestia como 'RDR2' que con algo como 'Dead Cells'. Tampoco es igual si tienes la iluminación de los sticks activada.

Dos horas de juego como mucho, una en modo Turbo con juegos exigentes. Es el precio de la potencia

Asus habla de "hasta dos horas de juego local y hasta casi siete horas de juego en la nube", pero ya digo que depende muchísimo del juego. La buena noticia es que tiene carga rápida gracias a un adaptador de 65 W. A continuación, te dejo los tramos de carga:

  • 15 minutos - 32%
  • 30 minutos - 59%
  • 45 minutos - 79%
  • 60 minutos - 91%
  • 75 minutos - 95%
  • 82 minutos - 100%

Algo curioso es que lo he enchufado a un dock Thunderbolt 4 que ofrece 90 W Power Delivery para sacar imagen a un monitor externo a la vez que tengo accesorios USB y carga, todo en uno, y el PC me manda la señal de que no es potencia suficiente.

He podido jugar sin problema en un monitor externo, la carga parece normal y no he tenido problemas, pero me parece curioso que Windows me diga que no es suficiente.

ASUS ROG Ally, la opinión de Xataka

Llegamos al final del -extenso- análisis de la ASUS ROG Ally y, pese a los problemas de software debido a la elección de Windows como sistema base, es una máquina de esas que quieres estar usando todo el rato. De hecho, estoy escribiendo estas líneas y tengo ganas de acabar para poder ponerme otra vez a jugar.

La pantalla se ve genial y el rendimiento me parece una auténtica locura teniendo en cuenta que es un hardware portátil. Es algo que queda patente en las numerosas tablas que hemos publicado, pero lo mejor de esto es que cada usuario va a poder tener una experiencia muy personalizada.

Por ejemplo, en 'Forza Horizon 5' (ahora que no estoy haciendo pruebas para publicar los frames por segundo), he bajado todo lo que tengo que bajar para conseguir casi los 120 FPS. Es una experiencia impecable que no se ve tan bien como podría, pero que es una gozada para aprovechar el panel. En 'Spider-Man', al revés: he bloqueado los FPS a 30 subiendo algunos parámetros gráficos.

La Steam Deck abrió el camino para una serie de dispositivos que tienen un enorme margen de mejora generación tras generación, y la ROG Ally es una prueba de ello

Este Ryzen rinde como una bestia, la disipación me parece muy buena y vas a disfrutar muchísimo, pero hay elementos que empañan la experiencia como una batería que dura un suspiro (es un problema de este tipo de dispositivos) y un Windows 11 con la app Armoury que deben optimizarse.

Quedan unos días para que el PC, consola de Asus o como quieras llamarlo salga a la venta y veremos si pulen esos problemas con lo que pueden trabajar: sus propias aplicaciones. Por lo demás, me parece una máquina imponente.

Asus ROG Ally, pantalla FullHD de 7 pulgadas, AMD Ryzen Z1 Extreme, 16 GB de RAM, 512 GB de almacenamiento y Windows 11.

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El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Asus ROG. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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