
ACTUALIZACIÓN: Puedes consultar una guía más actualizada siguiendo este enlace: consejos y recomendaciones para comprar un nuevo ordenador de sobremesa.
Los regalos estrella estas navidades son, sin duda alguna, los regalos electrónicos. Televisiones (de plasma/LCD), equipos de música, reproductores de alta definición y, sobretodo, ordenadores tanto portátiles como sobremesa.
Vimos hace unas semanas que dos de cada tres ordenadores de marca son portátiles. Pero ¿qué portátil elegir?.
Desde Xataka queremos informaros un poco sobre qué portátil elegir. Una guía rápida para la compra de un portátil. Marcas y modelos, diferentes configuraciones según los posibles usos que le vayamos a dar.
Y tú, ¿qué portátil comprarías? A continuación.
En Xataka | Debate: ¿qué marca de portátiles prefieres y/o te gustan/no te gustan?
Un ordenador portátil es un bien que invertiremos a medio/largo plazo. Por norma general, un portátil lo usaremos para tareas de ofimática en las que necesitemos desplazarnos de un lugar a otro, con el mismo ordenador. Normalmente (y repito, normalmente), un portátil no está para jugar, aunque hay algunos modelos que están fabricados expresamente para gamers (como este Dell y estos de Asus).
Por lo tanto, vamos a diferenciar dos usos: ordenadores portátiles para uso de ofimática e Internet, generalmente, uso doméstico; y ordenadores portátiles cuyos usos requieran una gran potencia gráfica, ya sean videojuegos, tareas en 3D, edición de vídeos y demás. La diferencia entre uno y otros será, básicamente, la tarjeta gráfica, integrada o no: si la gráfica está integrada (esto es, comparte memoria con la RAM del ordenador), su rendimiento será menor, y asignaremos estos portátiles al uso doméstico. Si por el contrario la tarjeta gráfica no está integrada y no comparte memoria (tiene su propia memoria con la que funcionar), podremos decir que estos portátiles están más destinados a un uso profesional (bien sea videojuegos, diseño, edición de vídeo y demás).
Además, hablaremos sobre portátiles de marca, cuya configuración viene ya predeterminada aunque algunos fabricantes nos permiten seleccionar determinados aspectos como el disco duro, la cantidad de memoria RAM y poco más. Los portátiles clónicos (los que se hacen por piezas, igual que los sobremesas clónicos) todavía no han alcanzado la madurez suficiente y su rendimiento no está a la altura de los portátiles por piezas.

Actualmente, y al igual que con los ordenadores de sobremesa, lo que se lleva son los microprocesadores de doble núcleo: la familia Intel Core 2 y la AMD Turion X2. Es de lo más potente que podemos conseguir en un ordenador portátil, pero ¿por qué doble núcleo?
Una explicación sencilla sería decir que los núcleos de los microprocesadores funcionan como pequeños cerebros. Tradicionalmente, los microprocesadores para ordenadores domésticos tenían un solo núcleo (un cerebro), pero se ha llegado a un nivel (los fabricantes no pueden aumentar la velocidad de proceso de sus microprocesadores) en el que no se puede mejorar más cada núcleo, con lo que actualmente los fabricantes dotan a sus CPU’s de dos núcleos (normalmente dos, aunque ya existen microprocesadores de cuatro núcleos en el mercado doméstico, y “cosas” mucho más potentes en entornos profesionales). Es decir, dos “cerebros”, y como dos cerebros son el doble de rápidos que uno, los microprocesadores de doble núcleo son el doble de rápidos que los microprocesadores mononúcleo. Bueno, esta afirmación no es totalmente verdadera, ya que no representa la realidad: un microprocesador doble núcleo de 2 GHz no funciona como un microprocesador mononúcleo de 4 GHz, aunque si mejora considerablemente el rendimiento de un microprocesador mononúcleo de 2 GHz.
Volviendo al tema: ¿Qué configuración de microprocesador elegir? Sin duda alguna, un Intel Core 2 Duo o un AMD Turion 64 X2. ¿Cual de los dos? Los micros de Intel están un poco más avanzados que los de AMD, los cuales son más baratos… eso ya es elección propia.
En el último año hemos visto como la memoria DDR2 se ha comido el mercado de la memoria DDR. La gran diferencia de aquella respecto de esta es un notable aumento en la velocidad de acceso.
La memoria es uno de los pilares básicos en un ordenador. Un ordenador con poca memoria nunca terminará funcionando bien, y con unas pocas aplicaciones abiertas se notará el bajo rendimiento (sobretodo en ordenadores con sistema Microsoft Windows, cuyo gestor de memoria es pésimo). ¿Qué cantidad es la recomendable? La mayoría de los ordenadores portátiles ya vienen con 1 GB de memoria RAM (normalmente DDR2), una cantidad bastante aceptable, aunque si queremos adelantarnos un poco al futuro, lo ideal sería que nuestro portátil tuviese 2 GB de memoria RAM.
De todas formas, en todos los portátiles modernos (de 3 años hacia el presente) la memoria RAM tiene fácil acceso y podemos cambiarla sin mayores dificultades.
Con todo esto, ¿Qué cantidad y tipo de memoria RAM elegir? A poder ser, 1 GB de memoria DDR2, y si queremos ir un paso más allá, 2 GB sería lo ideal.
Aquí veremos la gran diferencia entre un ordenador para tareas domésticas y otro ampliado al sector más profesional (que, repito, incluye a los gamers).
Ningun ordenador portátil con tarjeta gráfica compartida (o también llamada integrada) permitirá jugar a los últimos videojuegos de forma fluida, ni mover grandes diseños en 3D (con programas como AutoCAD, 3D Studio, Maya, Google SketchUp y demás). Así que, diferenciemos:
Ordenador portátil con gráfica integrada: no tendremos problema alguno en navegar a través de Internet, utilizar aplicaciones de ofimática, escuchar música o ver películas. Los últimos videojuegos funcionarán, con fluidez pero seguramente no la necesaria. Podremos editar audio sin problemas, incluso vídeo, pero con esto último es probable (que no seguro) que tengamos algún problema. Lo que nos será prácticamente imposible será utilizar programas de diseño en 3D, ya que estos son los que más potencia gráfica exigen (sí, más incluso que el último videojuego).
Ordenador portátil con gráfica no compartida: no notaremos diferencias en la ejecución de aplicaciones de ofimática, navegación por Internet, vídeo y música. Las diferencias vendrán cuando queramos jugar a videojuegos, que con los últimos lanzados al mercado notaremos una notable mejoría. La edición de vídeo funcionará de forma fluida y las aplicaciones 3D mejorarán en gran medida, aunque no con la eficiencia que pudiera tener un ordenador de sobremesa.Por lo tanto, ¿portátil con gráfica integrada o sin ella? Personalmente soy de los que opinan que un ordenador portátil no es para jugar, ya que para ello están los ordenadores de sobremesa (además de las consolas). Una tarjeta no integrada aumenta el precio del portátil unos cuantos euros (estaríamos hablando de 200/300, en algunos casos más euros), con lo que no merece la pena.
De todas formas, la cosa está clara: si vamos a darle un uso ordinario al ordenador (no vamos a jugar, ni a editar vídeo, ni a crear nuestras maquetas en 3D), ordenador con tarjeta gráfica integrada (bien sea de 64, 128 o 256 MB). Si por el contrario somos aficionados o profesionales del diseño o la arquitectura, nuestra elección será un ordenador portátil con gráfica no compartida (esto es, no integrada).
Por último, tener en cuenta que si hemos elegido un ordenador portátil con tarjeta gráfica integrada, esta va a funcionar gracias a la memoria RAM del ordenador. Esto quiere decir que, a mayor cantidad de memoria RAM, mejor.

Ya hemos dado un repaso a los que suelen ser los elementos más importantes en un ordenador portátil. El resto de componentes, normalmente no nos dejarán configurarlo o la diferencia será tan mínima que no nos importa una elección u otra, aunque podríamos hablar algo también sobre lo siguiente:
Diferenciemos entre tres gamas cualitativas: gama alta, media y baja:
Imágenes vía | Flickr | Lee’s Journal | NoteBook review | AlienWare | NoteBook.cz
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