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Nokia N9

En una esquina perdida del Nokia World, casi como si no quisieran que hiciera mucho ruido mientras el resto de la familia celebra su fiesta, nos hemos encontrado con el Nokia N9, el terminal que pudo ser y no fue, al menos en España. El N9 sólo está siendo comercializado en países donde todavía no ha llegado Windows Phone. Es una lástima, porque después de haberlo probado no tenemos muy claro quien de los dos príncipes finlandeses (el N9 o el Lumia 800) se merecía de verdad el trono de la compañía.

Desde el punto de vista de hardware, ambos teléfonos son casi gemelos. Ambos comparten la misma carcasa monobloque de policarbonato con pantalla AMOLED de 3.7 pulgadas, cámara de 8 megapíxeles con óptica Carl Zeiss, conexiones MicroUSB y Jack de audio de 3.5 milímetros, pero hemos dicho ‘casi’. El Nokia N9 tiene secretos que nos hacen plantearnos muy seriamente si no merecerá la pena hacer una pequeña escapada turística a Portugal, donde ya está a la venta.

Nokia N9

Comencemos por el hardware interno. En vez del Qualcomm Snapdragon a 1.4GHz del Lumia 800, el N9 integra un ARM Cortex A8 3630 a 1GHz. Sin embargo, en las primeras pruebas efectuadas sobre la marcha con e benchmark Sunspider, el N9 arroja un resultado cercano a los 3.000 milisegundos, mientras que el Nokia Lumia 800 sobrepasa esa cifra en más del doble (en torno a 6.900 milisegundos) lo que, en principio, le da una ventaja brutal al modelo con Meego.

Nokia N9

Evidentemente, serán necesarias más pruebas, pero nuestra primera impresión del Nokia N9 es de una gran agilidad tanto en el arranque de aplicaciones como en los menús. El sistema operativo utiliza los mismos iconos que Symbian Belle, pero el funcionamiento de los menús recuerda un poco a Android en algunos aspectos, y a Windows Phone en otros. Afortunadamente es mucho más intuitivo de lo que era Maemo.

Nokia N9

El procesador no es la única diferencia entre el Nokia Lumia 800 y su hermano bastardo. El Nokia N9 sube la memoria Ram hasta 1GB. El almacenamiento tampoco cuenta con ranura MicroSD, pero el N9 se vende en dos versiones, una de 16GB y otra de nada menos que 64GB.

En las fotos podeis ver el impresionante modelo blanco del N9. El material es la misma resina que la del resto de modelos, pero Nokia le ha dado un acabado brillante para distinguirlo y, aunque coge más huellas, el resultado es sencilamente precioso.

Nokia N9

Si echais un vistazo más detenido a las imágenes, vereis otro detalle importante. El Nokia N9 tiene una cámara frontal VGA, elemento que Microsoft ha quitado de Windows Phone, probablemente a la espera de sacar algún servicio de vídeo en el futuro. No es la única concesión. Mientras el Lumia 800 carece de conectividad NFC, el N9 sí que la tiene, aunque sólo sea válida para dispositivos como auriculares o los nuevos altavoces portátiles.

La superficie útil de pantalla del N9, por cierto, no es de 3.7 pulgadas como la del 800, sino de 3.9 pulgadas. Las dos décimas de diferencia del modelo de la gama Lumia se las llevan los botones táctiles de Windows Phone 7.

Nokia N9

Después de examinar por primera vez el Nokia N9, no sólo nos ha gustado, sino que nos ha planteado muchas preguntas. La primera es qué hubiera pasado si Nokia lo hubiera sacado hace dos años. Por esa fecha ya rondaban las primeras versiones de Meego y el hardware ya existía.

La segunda pregunta es hasta qué punto el incorporar Windows Phone 7 en sus teléfonos va a obligar a Nokia a frenar sus motores de innovación o, cuanto menos, a no poder implementar esas innovaciones hasta que se contemplen en Redmond. Una respuesta parcial a eso está en el departamento de I+D de Nokia, convenientemente apodado ‘Future Disruptions’ y cuyas innovaciones probablente se implementen sore plataformas propias de software. ¿Qué ocurrirá si alguna de esas plataformas, de repente, se muestra mucho más efectiva?

Nokia N9

Mientras nos hacemos todas estas preguntas, el N9 color nieve libra su lucha solitaria fuera de un reino que le dió la espalda desde su nacimiento y condenado a no tener descendencia. La historia no es que sea digna de una novela. Es que ya se ha escrito muchas veces y es tan épica que uno se siente tentado a apoyar su causa. Probablemente sea un terminal reservado a gente con mucho sentido de las causas perdidas, pero no deja de ser un pedazo de teléfono tan bueno o mejor que el Lumia 800.

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