Garmin VivoFit, análisis

Garmin VivoFit, análisis
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Para este 2014 ya te adelantamos que había dos nuevos frentes abiertos en el mundo de los cuantificadores personales. A los pioneros como Nike, Fitbit o Jawbone se unían dos nuevas corrientes: los grandes de la electrónica de consumo que veían en esta moda una nueva oportunidad de negocio, y los clásicos deportivos que no querían perder el tren en un terreno donde hasta ahora eran los reyes.

El Garmin Vivofit que hemos probado y del que vamos a hablarte en este análisis pertenece a ese segundo grupo. El fabricante, reputado con sus sistemas de entrenamiento y relojes GPS, se atreve con una pulsera más básica de la que te contamos todo lo que necesitas saber.

Batería y resistencia al agua, sus grandes ventajas

¿Una pulsera cuantificadora de Garmin? Exacto, pero no lleva GPS. Sus puntos fuertes van en otra dirección. Tras probarla, dos son los elementos que la hacen diferente al resto de lo que podemos encontrar ahora mismo en el mercado.

La Vivofit de Garmin es realmente la única pulsera cuantificadora con la que te puedes olvidar de que la llevas puesta

Por un lado tenemos la batería, que consiste en dos pilas de tipo CR1632 que el propio usuario puede cambiar cuando se agoten, algo que según el fabricante ocurrirá no antes de un año. Es una excelente autonomía, pero incluso aunque fuera menor, nos alegramos de que alguien busque soluciones prácticas a un mal de este tipo de pulseras: tener que recargarlas.

Con la Garmin Vivofit tenemos por fin la sensación de que la cuantificación no cuesta nada. No nos referimos al precio de la pulsera, sino a que será colocárnosla y olvidarnos de ella. Para tener los datos se sincronizará vía Bluetooth 4.0 (o Ant+ con el ordenador mediante un adaptador o directamente con máquinas compatibles) y para recargarla ... bueno, os acabo de contar que no hace falta, así que lo único que requiere es llevarla puesta.

Y es cómoda. Se basa en el formato de pulsera de plástico (intercambiable en colores y dos tamaños) y el sensor, que puede retirarse fácilmente. En el paquete vienen dos pulseras de diferentes tamaños para que podemos escoger la que mejor nos vale. No tenemos pues que decidir sobre este aspecto antes de la compra como pasa con otros modelos actuales.

junto fitbit force

Fitbit Force (izquierda) y Garmin VivoFit (derecha)

El cierre es conocido, pues es el mismo que usan las pulseras de Fitbit, y se basa en perforaciones en las que encajan dos conectores. No cuesta nada cerrarlos y en nuestra prueba de varias semanas se ha mostrado muy sólido y fiable. Garmin podría incluso haber optado por un cierre más definitivo si hubiera querido, porque como hemos indicado, no vamos a necesitar quitárnosla nunca.

La segunda buena noticia en la Vivofit de Garmin es que es resistente al agua. Pero de verdad. Es el otro punto por el que decíamos que no tienes que preocuparte de ella y que una vez colocada, no vas a tener que quitártela por nada del mundo. ¿Piscina? Sin problema, esta pulsera se puede sumergir hasta 50 metros, así que pocas serán las situaciones en las que corra peligro el cuantificador.

Pantalla pensada para disfrutar cuando hay luz

La Garmin Vivofit incluye pantalla en su cuantificador. Es grande, pero ha sido pensada para ser vista a plena luz del día. Cuanto más luz, mejor se va a ver, lo que significa que en la oscuridad no vamos a ver nada. No lleva retroiluminación ni luz de apoyo, un pequeño gran fallo.

Pantalla

No es retroiluminada y no se puede ver en la oscuridad de ninguna manera

De los aspectos positivos, esa pantalla está siempre visible, y podemos indicar con un botón junto a ella, qué información principal tener visible. Puede ser la hora, la distancia recorrida, las calorías quemadas así como los pasos que llevamos dados y los que nos quedan para alcanzar nuestra meta, la cual se va adaptando a nuestra actividad diaria. También nos indica la fecha, pero solo unos segundos tras los que volvemos a la hora. Esa información que se muestra puede ser personalizada en la aplicación correspondiente.

La pantalla, ¡sorpresa!, está siempre visible pero no se ve en la oscuridad. Demasiado pensada para exteriores.

De esa pantalla nos gusta especialmente el indicador rojo que aparece y va creciendo en longitud cuando nos encontramos en un periodo de inactividad de más de una hora. Cuando aparece, es hora de que empecemos a movernos para eliminarlo de nuevo. Es seguramente lo único que nos motiva a ser más activos del ecosistema de Garmin, como vamos a ver a continuación. Dicho esto, aunque el aviso visual en rojo nos puede valer, nos convence más la opción de la vibración que incluyen otros modelos como la Jawbone Up.

linea roja

Esa línea nos indica que la siesta ha sido satisfactoria pero debemos empezar a movernos

Esa funcionalidad de avisos silenciosos y alarmas no está presente en el Vivofit, y la echamos mucho de menos. Para mi, que llevo unos cuantos cuantificadores en mi historial, es una funcionalidad completamente imprescibdible.

De las cosas que echamos en falta también no quiero dejarme fuera el tema del altímetro. Es muy motivador conocer las plantas (en el caso de Fitbit) o los metros (en el caso del Pulse de Withings) que hacemos cada día, tanto si eres animal de ciudad y vives entre edificios (motiva mucho subir escaleras si al final del día consigues trofeos voirtuales por ello) como si tiras más por el campo (y en ese caso, hacer cumbres te dará muchos metros de motiviación extra).

Además, en el caso de Garmin, con su experiencia y teniendo en cuenta a la competencia, integrar un GPS e incluso un medidor de frecuencia cardíaca hubiera sido un elemento de diferenciación muy valorado por el usuario, aunque también es cierto que se hubiera encontrado compitiendo con sus propios modelos de relojes más avanzados. Pero si queremos, gracias a la conectividad Ant+, podemos usar una cinta de pecho para que la Vivofit reciba datos de nuestra frecuencia mientras hacemos deporte. Pero usarla todo el día no es lo más práctico.

Vivofit análisis en Xataka

La configuración de la pulsera es muy sencilla, y se basa en la aplicación Connect para iOS o Android, o vía web por medio del adaptador USB/Ant+ incluido en el paquete.

Garmin Vivofit: mucho que mejorar en la aplicación y utilidad de los datos

Y vista la primera mitad de un cuantificador personal, toca ponerse manos a la obra con la aplicación y el uso que el servicio Connect de Garmin hace de los datos que va recopilando de nuestro día a día.

Si bien la aplicación funciona correctamente, está en iOS y Android, y hasta tiene una apariencia bastante atractiva, echamos mucho de menos que se haya creado exclusivamente para este pulsera. Connect está demasiado centrada en el ecosistema de Garmin y realmente te será de mucha utilidad si usas alguno de sus relojes o apoyas a este Vivofit con un pulsómetro externo, pero a nivel de cuantificador personal, lo que Connect hace con los datos no nos parece relevante ni que pueda ser muy aprovechado. En el lado contrario tenemos, como comentamos, el sistema de Jawbone.

Interfaz connect

Hay comunidad, aunque más limitada que en otros sistemas, así como trofeos por distancia y diferentes récords, pero de nuevo todo integrado en el ecosistema Garmin y no centrado en la pulsera y la cuantificación a nivel personal, no deportivo.

Respecto a la precisión de los datos que recopila esta pulsera que cuesta 119 euros, lo hemos comparado con otras pulseras cuantificadoras y con un GPS y los datos, tanto de pasos como de distancia, son muy precisos y sin nada de desviación considerable.

A favor

  • Nos olvidamos de cargarla en un año
  • Cómoda de llevar
  • Sumergible hasta 50 metros

En contra

  • La pantalla no se ve en la oscuridad
  • No lleva altímetro
  • No lleva alerta por vibración

La pulsera ha sido cedida para la prueba por parte de Garmin. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

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