Sorpresa, las tablets no están (tan) muertas: los fabricantes no abandonan, los usuarios tampoco

El segmento efímero. Así es como muchos podrían calificar el mercado de las tablets, unos dispositivos en los que veíamos el siguiente paso de la informática móvil personal.

No fue así, o al menos esa es la sensación que da un segmento prácticamente desaparecido del mapa. Lo curioso es que esto es tan solo eso, una sensación. Las tabletas "puras" siguen mucho más presentes de lo que parece, y quizás no estaría de más no darlas por muertas tan pronto.

Auge y ¿caída? de la tableta

Cuando Apple presentó el primer iPad en 2010 hubo mucho escepcticismo. Aquello, decían algunos como Satoru Iwata, no era más que un iPod Touch de gran formato. Aquello no parecía tener nada realmente especial, pero el caso es que lo tenía.

Apple acabó convenciendo a todo el mercado con un producto encerrado en formato perfecto para consumir contenidos. Cuando usuarios e industria se dieron cuenta, Apple ya llevaba tiempo teniéndolo claro, y eso es lo que permitió al iPad convertirse en referente absoluto de la categoría desde sus inicios.

Ese dominio en el mercado de los tablets ha sido espectacular no solo por el hardware de estas tabletas, sino porque iOS demostró que estaba mucho más preparado para dar juego en este formato que Android. Los torpes intentos iniciales de Google por tratar de ofrecer una alternativa a la propuesta de Apple dieron lugar a Honeycomb, una versión de Android que pronto demostraría tener muchas más sombras que luces.

No fue un esfuerzo baldío no obstante, porque redirigió un poco los esfuerzos de todos esos fabricantes que quisieron aprovechar la fiebre iPad con tabletas Android de dudosa procedencia. El segmento maduró y vimos cómo las tabletas Android podían ofrecer buenas prestaciones, pero para entonces el interés por las tabletas declinaba.

Lo hacía en dos grandes sentidos. El primero, el de la realidad de un mercado que vio cómo los móviles crecían sin parar en diagonal de pantalla. Los 'phablets' (no hace tanto que veíamos esa palabra por todos lados) acabaron quitando interés a esas diagonales que ofrecían tablets de todos los colores y sabores. Y sin embargo, el segundo factor fue aún más determinante.

Ese segundo cambio respecto a las expectativas fue que las tabletas no se convirtieron en el fetiche en el que sí se convirtieron los smartphones.

Mientras que estos últimos forman parte de nuestra rutina diaria allá donde vayamos, las tabletas se han convertido en productos que se acercan mucho más a la filosofía de los portátiles o de los PCs: son dispositivos que pueden durarnos años, y cuya renovación no urge ni mucho menos tanto como la de los móviles que nos prometen más y más cada año.

Esos dos factores acabaron por marcar un punto de inflexión en el fenómeno tablet. Fabricantes que no paraban de sacar tabletas con distintos tamaños y prestaciones —como ese proyector integrado en las Lenovo Yoga Tablet 2 Pro— y que inundaron el mercado con sus ofertas de repente parecieron abandonar esa idea: las tabletas, salvo en el caso del iPad y algunas excepciones más, parecían condenadas al ostracismo.

Las ventas se desploman, pero no desaparecen

Con las tabletas ha ocurrido algo similar a lo que todos estamos viendo en el segmento de los PCs: la desaceleración de ventas es constante y es cierto que cada año se venden menos que el anterior, pero eso no significa que esas ventas sean en absoluto despreciable.

Número de tabletas distribuidas desde 2012 a 2017 (millones de unidades). Fuente: Statista

Los datos recogidos por Statista son análogos a los que ofrece la consultora IDC cada año. Las cantidades de las que habla IDC son mayores, probablemente porque estos analistas incluyen tanto "tabletas puras" (slate tablets) como "tabletas desplegables" (detachable):

Es lo que revelan los datos que vimos a finales de 2015, a finales de 2016 y también a principios de 2017. Fue entonces cuando quedó patente que las tabletas convertibles como las Surface Pro de Microsoft parecían cobrar cada vez más sentido para los usuarios.

Aún así, como se puede ver en esas primeras dos gráficas, las cifras de ventas en este mercado son sorprendentes, y el dominio de Apple en este segmento es patente según los últimos datos de IDC. Una de cada cuatro tabletas vendidas es un iPad. Amazon ha logrado crecer de forma impresionante en este último año gracias a sus tabletas de gama de entrada, Huawei ha recuperado terreno, pero Samsung, Lenovo y esos "Otros" fabricantes pierden comba.

Número de usuarios de tabletas a nivel global de 2013 a 2010 (miles de millones). Fuente: Statista

Los datos de Statista revelan que efectivamente cada vez se venden menos tabletas, pero el largo ciclo de renovación de estos dispositivos hace que el número total de usuarios de tabletas se incremente de forma más que interesante: en 2020 estaremos cerca de los 1.500 millones de estos dispositivos, una cifra sencillamente brutal para un producto que parece estar muy lejos de estar "muerto".

Puede que ciertamente parte de esos usuarios ya no usen tan activamente sus tabletas en su día a día, pero aún teniendo en cuenta ese factor parece prematuro dar por muerto a un segmento que sigue superando con holgura las 100 millones de unidades vendidas cada año.

Quién ha desaparecido del mercado

Se venden menos tabletas, sí, pero lo verdaderamente interesante es que el mercado se ha concentrado. Hay menos fabricantes que sacan al mercado menos modelos, y la evolución del segmento ha hecho que varios de sus protagonistas hayan renunciado a competir.

Que una empresa como Sony haya renunciado casi por completo a las tabletas es uno de los ejemplos más claros de lo que ha ocurrido. La empresa dejó de lanzar nuevos modelos tras aquel Xperia Z4 Tablet que nos dejó buen sabor de boca.

ASUS tampoco ha vuelto a ofrecer novedades desde aquel ZenPad 3S 8.0 de principios de 2017, mientras que en Dell anunciaron oficialmente en verano de 2016 que abandonaban tanto ese mercado como el de los dispositivos Android argumentando que era un mercado "demasiado saturado".

En HP también han dejado de lado las tabletas puras y se han pasado a cubrir de ofertas el mercado de los convertibles con productos desde luego destacables como el HP Spectre x360 o esa llamativa combinación de tableta y estación de trabajo que es la HP ZBook x2.

Hasta Google, que lleva tiempo dando dentelladas al mercado del hardware, parece haber renunciado a este mercado. Su Google Pixel C ha sido "descontinuada" tras unos meses en los que se pudo comprar rebajada, y la idea es la de centrarse tanto en sus smartphone como en sus nuevos y ambiciosos convertibles, los Pixelbook.

El catálogo es más llamativo de lo que parece

Aun con esas ausencias, lo cierto es que el segmento de las tabletas no ha dejado de moverse en los últimos tiempos. EL mejor ejemplo lo tenemos en los nuevos iPad de Apple con soporte para el Apple Pencil, una propuesta muy llamativa de una empresa que las orienta ahora al segmento educativo aunque sean también muy interesante para otros tipos de públicos.

El nuevo iPad orientado a entornos educativos es en realidad un modelo de lo más interesante para todos los públicos gracias al soporte del Apple Pencil y, claro, a su precio de 349 euros.

La empresa de Cupertino no para de ver cómo las ventas de sus tablets desaceleran, pero para frenar esa fenómeno trató de sacar al mercado esas iPad Pro que con ese último modelo de 10,5 pulgadas y pantalla de 120 Hz eran pura ambición creativa.

A esos modelos les han surgido algunas alternativas más o menos recientes. En la gama de entrada la protagonista absoluta es Amazon, que por ejemplo demostró lo mucho que pueden dar de sí tabletas supereconómicas como las Amazon Fire 7 y HD 8.

Samsung tampoco renuncia, desde luego. La empresa saturó el mercado en la primera mitad de la década con modelos de todo tipo, pero poco a poco ha ido simplificando su catálogo y hoy en día sus Samsung Galaxy Tab S3 son otro de los referentes para la gama alta Android en estos dispositivos. Algo más antigua es por ejemplo la Galaxy Tab A, que además está más orientada a niños.

La oferta se completa con fabricantes que tratan de luchar por su hueco con modelos algo menos recientes y con distintas prestaciones. Huawei tiene un interesante y reciente MediaPad M5, mientras que Acer cuenta con un catálogo algo más nutrido del que destaca una Iconia 10 decente sobre todo en el apartado multimedia.

Varias marcas españolas también batallan en este segmento. Entre ellas está desde luego bq, cuya oferta de tabletas destaca por la Aquaris M10 —la vimos incluso en su edición ubuntera— que, eso sí, es ya algo antigua.

Más modernas son tanto la Energy Tablet Pro 3 como sobre todo la Energy Tablet 10" Pro 4. Este fabricante cuenta con otros modelos, lo mismo de Wolder, de cuyo catálogo destaca la Wolder miTab Pro Colors que eso sí, es de finales de 2016.

La oferta disponible podría completarse con modelos como el Xiaomi Mi Pad 3, aunque aquí Xiaomi tendrá que dejar de usar la marca "Mi Pad" en Europa por ser demasiado similar a la de los iPad de Apple. ZTE cuenta con un ZPad 8 interesante que no obstante es difícil conseguir en España, por ejemplo, pero como vemos las opciones están ahí.

Y si quieres más, a por las tabletas convertibles

Esas alternativas se ven completadas con esa fiebre por los convertibles a la que hemos asistido en los últimos años. El formato que impulsó Microsoft con sus Surface Pro acabó convirtiéndose en tendencia en un mercado que seguía creyendo en el potencial de las tabletas.

Para muchos ese potencial puede ir más del consumo de contenidos, y tabletas convertibles como la de Microsoft han conseguido que la línea entre portátil y tableta sea mucho más difusa ahora. A ello contribuye el hecho de que muchos de estos modelos apuesta por Windows como sistema operativo, lo que hace que a casi todos los efectos la propuesta sea la de un portátil convencional.

El testigo de Microsoft lo han cogido todas los grandes fabricantes de PCs y portátiles, que compiten tanto con tabletas convertibles como con portátiles convertibles de todos los tipos. Apple y sus iPad Pro, Samsung y sus Galaxy TabPro S o sus Galaxy Book, ASUS y sus Zenbook 3, Huawei y sus Matebook E o HP con sus Elite X2 son solo algunos de los muchos ejemplos de un mercado que está mucho más animado que el de las tabletas puras.

Es evidente que esas tabletas son productos mucho más ambiciosos (y caros, en la mayoría de los casos) que las tabletas que quisieron convertirse en los sustitutos de los PCs de toda la vida hace unos años. Puede que no lo consiguieran con el enfoque actual, pero no todo está dicho en un mercado que a pesar de todo sigue vivito y coleando.

En Xataka | 2016 ha sido el año en el que el tablet puro pasó a ser irrelevante

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