Representación 3D del virus, en el centro, con las proteínas que genera (filamentos morados) y los nanotubos de carbono (en gris) recubiertos de moléculas de dióxido de titanio.La prestigiosa revista Nature acaba de publicar una investigación aplicada del célebre Instituto Tecnológico de Massachussets cuyos resultados son a la vez revolucionarios para nuestra amada tecnología y un poquito escalofriantes.
La cosa va de células solares, un componente bastante caro de producir y cuyo coste y rendimiento actuales impiden que lo veamos adosado con más frecuencia a nuestros gadgets. Un equipo de científicos del MIT han descubierto un proceso para crear paneles solares mucho más baratos y un tercio más eficientes que los convencionales. El secreto de ese éxito no es otro que el M13, un virus modificado genéticamente para fabricar la capa fotosensible que hace que las células solares funcionen.





