
No creo que nadie que siga mundillo de los dispositivos móviles no esté al tanto de las guerras de patentes que están teniendo lugar alrededor del planeta. No sé hasta que punto son estériles o realmente se puede llegar a bloquear la venta de productos en mercados, pero la realidad es que las empresas se están armando hasta los dientes.
Este es el caso de Google, que ya se hizo con una cartera de más de 1.000 patentes de IBM el pasado verano, además de lo conseguido con la compra de Motorola Mobility. La empresa del buscador es más joven que muchos de sus competidores en este escenario, como Oracle, Microsoft o Apple, y tiene que ponerse al día.








