
El flagship killer que se mató a sí mismo
Comencé con OnePlus allá por 2018, cuando me decanté por un OnePlus 6 que ofrecía una interesantísima ficha técnica y prestaciones a un precio por el que hoy sería insostenible. Hoy ese mismo teléfono lo tiene mi madre, y el dispositivo sigue funcionando a las mil maravillas. Por aquel entonces, la compañía comenzaba a cambiar de estrategia, ya que vender la idea de flagship killer empezaba a ser un problema.
Cuando OnePlus comenzó su carrera allá por 2014, vendía la promesa de ofrecer móviles de gama alta a un precio que no debería existir. Esa promesa la convirtió en una de las marcas más queridas del Android reciente. Esa misma promesa, incumplida poco a poco durante la última década, es también buena parte de la razón por la que esta semana la compañía ha anunciado su salida definitiva de Estados Unidos y Europa, dos de sus mercados más importantes y, también, más competitivos.
Retirada de Estados Unidos y Europa
Este mismo lunes, el medio alemán WinFuture publicaba que OnePlus y su matriz, Oppo, estaban preparando un anuncio de "cambios fundamentales de estrategia" para esta semana. Este gran anuncio, ahora confirmado oficialmente por OnePlus, supone la retirada de la marca de Estados Unidos y Europa. Tal y como recoge 9to5Google, la marca lleva "años de traspiés y abandono" que hacían presagiar este desenlace.
El plan es que no habrá más lanzamientos de móviles, tablets ni wearables de OnePlus en Europa ni Estados Unidos; el stock restante se irá liquidando en las próximas semanas y meses; y los dispositivos ya vendidos mantendrán actualizaciones y soporte técnico hasta el final de su ciclo de vida. India y China quedan al margen del anuncio, aunque Notebookcheck apunta que allí la marca "será prácticamente irrelevante" como firma independiente, convertida en una gama económica dentro del catálogo de Oppo.
De la promesa imposible al gigante que la absorbió
Para entender cómo se ha llegado hasta aquí conviene volver a 2014. OnePlus nació como una empresa pequeña, casi de culto, con una idea muy simple: ofrecer especificaciones de gama alta a un precio muy por debajo del de Samsung o Apple. El primer modelo, el OnePlus One, se vendía únicamente por invitación y llegó cargado con CyanogenMod, una versión de Android muy valorada entre los usuarios más entusiastas. Así nació la etiqueta de "flagship killer" que acompañaría a la marca durante años.
El punto de inflexión llegó en 2021, cuando OnePlus dejó de operar como una empresa independiente y pasó a integrarse dentro de Oppo, que forma parte del conglomerado chino BBK Electronics (el mismo grupo al que pertenecen Realme, Vivo o iQOO). Meses antes, en octubre de 2020, Carl Pei, cofundador de OnePlus, ya había dejado la compañía para fundar Nothing. Ni Pei ni OnePlus explicaron nunca oficialmente el motivo de esa salida, aunque el propio Pei sí habló después, en distintas entrevistas, de que sentía que su margen para innovar de forma radical se reducía a medida que OnePlus se convertía en una organización cada vez más grande y estructurada.
Desde entonces, OnePlus ha ido perdiendo margen de decisión propio dentro del grupo. Sus precios subieron, su diseño de software se fue pareciendo cada vez más al de Oppo y las diferencias que un día la hicieron única se fueron diluyendo.
2026 ya venía avisando
Este año ha sido, en retrospectiva, la crónica de un final anunciado.
En enero, unos primeros informes sin fuentes claras hablaban de un desmantelamiento de la marca. OnePlus lo negó públicamente y muchos usuarios respiraron tranquilos. En marzo conocíamos a raíz de una filtración que la retirada global podía llegar tan pronto como en abril. En abril, la propia OnePlus reconoció que estaba "evaluando su hoja de ruta" en Europa, al tiempo que recortaba plantilla en la región, con bajas concentradas en los departamentos de comunicación, marketing y ventas.
A partir de ahí, las piezas empezaron a encajar más rápido. Circuló el rumor de una fusión con Realme y de que OxygenOS, el sistema operativo propio de OnePlus, desaparecería para integrarse dentro de ColorOS, el software de Oppo. Ahora, la desaparición de OxygenOS ya está confirmada, con todos los futuros dispositivos pasando a usar el sistema de la matriz. Además, las webs de OnePlus de varios países europeos, entre ellos España, Francia o Alemania, comenzaban a redirigir a los compradores hacia la tienda de Oppo en algunas secciones.
Desde Lowyat.NET añaden una capa más al relato. Y es que según el medio, la crisis mundial de precios de memoria RAM y almacenamiento habría golpeado con especial dureza a una marca como OnePlus, que compite en gama alta sin fabricar sus propios chips ni tener el volumen de compra de Samsung o Apple para negociar mejores condiciones. A todo esto se suma la caída de sus ventas como otro factor determinante detrás de la decisión.
Una marca que dejó de significar algo
El lanzamiento del OnePlus 15 nos gustó especialmente en esta casa, y hoy por hoy seguimos pensando que se trata de uno de los mejores dispositivos que podemos adquirir. Sin embargo, la huella de Oppo ha ido creciendo hasta su máxima expresión en este terminal, tanto en software como en experiencia de usuario. Y Oppo ha ido conquistando esa ‘esencia’ que enganchaba a los usuarios más acérrimos a la marca desde hace tiempo.
Desde TechStory comentan que BBK Electronics lleva tiempo racionalizando el número de marcas que mantiene en mercados donde los márgenes son estrechos y cada firma exige su propia red de distribución, marketing y garantías. Mantener varias marcas (Oppo, OnePlus, Realme) vendiendo, en la práctica, variaciones del mismo hardware deja de tener sentido cuando una sola puede cubrir el mismo mercado. De hecho, Slashdot y otros medios apuntan que marcas como Redmi e iQOO, o Poco por la parte de Xiaomi, podrían enfrentarse a decisiones similares en el futuro, aunque todavía no está claro cuál de ellas sería la siguiente.
Y qué pasa con los clientes
Para los millones de usuarios que ya tienen un OnePlus, la buena noticia es que no se quedarán sin soporte de un día para otro. Y es que en este sentido, los dispositivos actuales seguirán recibiendo actualizaciones de software y soporte técnico hasta agotar su ciclo de vida previsto, que en el caso del OnePlus 15 se extiende varios años más.
Según la compañía, la garantía seguirá intacta, y los clientes podrán seguir accediendo al servicio posventa siempre que el dispositivo "cumpla con las condiciones de reparación". Para ello, podemos acceder al siguiente enlace.
La compañía afirma además que, con el lanzamiento de ColorOS 17, los usuarios con dispositivos OnePlus podrán acceder a esta actualización, siempre que el terminal sea compatible. Aquellos que no lo sean, continuarán recibiendo actualizaciones de seguridad hasta fin de ciclo.
Por otra parte, la compañía asegura que la OnePlus Store europea seguirá abierta, al menos de momento.
De ciclos va la cosa
Este cierre es otro de esos fríos ciclos tech de una marca que nació prometiendo que no teníamos que pagar de más por tener lo más parecido a una experiencia premium, y que ha terminado desapareciendo de Occidente precisamente por no encontrar la forma de sostener esa promesa dentro de un mercado, y de un grupo empresarial, que ya no la necesitaba.
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