
No es que los descubrimientos con fines militares nos hagan muy felices, pero hay que reconocer que gran parte de los avances científicos comienzan en el triste terreno de investigar cómo darles más y mejores collejas a los de enfrente. Esta vez, el desarrollo viene de la multinacional de investigación en sistemas de armamento BAE Systems, que ha desarrollado una tecnología llamada Adaptiv.
En pocas palabras, la idea de Adaptiv consiste en cubrir un vehículo a ocultar (un tanque, en este caso) de píxeles. Cada uno de estos ‘puntos’ tiene el tamaño de una mano y puede cambiar su temperatura de forma muy rápida. Un conjunto de cámaras y sensores captan el entorno del tanque y duplican esa imagen en la cobertura Adaptiv, haciendo el vehículo indetectable mediante escáneres de infrarrojos a distancias superiores a 500 metros.

No es el gadget del siglo, y mucho menos el más innovador del año. Es un simple térmometro que mide la temperatura a distancia, mediante infrarrojos.