
El mundo de los dispositivos portátiles con posibilidades de ser considerados consolas de videojuegos va creciendo poco a poco y la verdad es que se está planteando cada vez más competido. La presión parece caer en el tejado del líder de este mercado, Nintendo.
Los teléfonos móviles se van solapando con muy pocos complejos en terreno de Sony y Nintendo, y es que es una realidad que los dispositivos iOS de Apple se van multiplicando como la espuma, con cada vez más juegos llegando a una plataforma, y un servicio como Game Center que socializa bastante la experiencia. La propia Nintendo lleva apuntando que Apple será uno de su principal rival.


