
Un precio reducido es un requisito indispensable para que los lectores de libros electrónicos consigan mayor cuota de mercado. Y es que no mucha gente está dispuesta a gastarse casi 300 euros en un dispositivo así. Para conseguirlo, el BeBook Mini apuesta por una pantalla de menor tamaño de lo habitual.
Recordemos que el BeBook original es el mismo modelo que en España se distribuye como Papyre, por lo que las probabilidades de que este producto acabe llegando aquí son altas.



