
Si a los portátiles más pequeños los llamamos ultraportátiles, ¿qué nombre le ponemos a bestias pardas como el Acer Aspire 8935G? Y es que una pantalla de 18.4 pulgadas junto a un peso de 4.5 kilos hacen que este no sea el ordenador más transportable del mundo, aunque a cambio ofrece una potencia comparable a la de un sobremesa.
Lo consigue ofreciendo procesadores Intel Core 2 Duo, como los que lleva un ordenador convencional, una tarjeta gráfica ATI Mobility Radeon HD 4670, 3 GB de RAM y hasta 1 TB de espacio de almacenamiento, que se complementa con una unidad óptica grabadora de Blu-ray.



