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Si los juegos del futuro se jugarán en streaming, ¿qué ordenador necesitaré?

Si los juegos del futuro se jugarán en streaming, ¿qué ordenador necesitaré?
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El de los videojuegos es un mundo en continua evolución. Desde aquellas primitivas y gigantescas máquinas en las que se podía jugar al Pong y poco más hasta las virgueras consolas de última generación, el medio ha sido siempre tan importante o más que la propia obra.

No es casualidad que muchos de los juegos más influyentes de la historia estuviesen ligados al lanzamiento de un nuevo hardware. Ahí tenemos a Ocarina of Time como primer gran sandbox en 3D gracias a la potencia bruta de la Nintendo 64, a Half-Life 2 como inmejorable technical showcase del legendario motor Source de Valve, o a Angry Birds y sus semejantes como luz de faro para un público que hasta entonces no se había interesado por los videojuegos.

Tardes de nocilla y consola

Lejos quedan, no obstante, los enormes saltos generacionales de antaño. Ya nunca veremos una transformación tan radical como la que experimentó el sector con la llegada del 3D a mediados de los 90. Ni tampoco algo parecido al gap entre la primera PlayStation y su sucesora.

Es la maldición (o bendición según cómo se mire) de los diminishing returns. Es decir: a mayor capacidad gráfica, menor margen de mejora.

Cierto es que todavía se puede hacer mucho más, sobre todo en el terreno del hiperrealismo, pero a diferencia de épocas anteriores, en la actual los desarrolladores no se sienten limitados por el hardware.

Asimismo, el mundo del PC gaming vive una segunda edad de oro gracias al enorme crecimiento de los portátiles para gamers y la innegable labor de Steam para acercar el PC como plataforma de juego al mainstream.

Con todo, resulta bastante obvio que la evolución gráfica del videojuego se mueve a un ritmo mucho más lento que antiguamente; no existe una necesidad imperante de dejar atrás limitaciones tan gigantescas como podía tener el hardware de la anterior década.

Pero todo proceso evolutivo es maleable y sin importar el tipo de obstáculo con que se encuentre, life finds a way, que decía el cínico Dr. Malcom en Jurassic Park.

El futuro está en la nube

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Las fabricantes de hardware, Sony y Nintendo incluidas, seguirán innovando y creando nuevo hardware. No hay más que echar un vistazo las cifras de ventas de PS4 y Nintendo Switch para convencerse de que ambas compañías seguirán apostando por las clásicas consolas. Al menos durante una generación más.

En el caso de Microsoft no lo tenemos tan claro.

Xbox One no ha sido precisamente uno de sus productos más laureados, ni tampoco su revisión, la más potente Xbox One X, ha conseguido hacer remontar las ventas de una consola que ya llegaba herida a la guerra.

Es por eso quizás que los de Redmond parecen haber fijado su mira en un nuevo objetivo: la nube.

El juego vía streaming es el futuro. Es, al menos, una parte importante del futuro. Así lo demuestra el marcado interés que los grandes nombres han puesto en esta nueva etapa que se cierne sobre el universo videojueguil.

La propia Microsoft ya promociona su Project xCloud, un ambicioso proyecto con el que pretenden hacer de la experiencia de juego Xbox algo universal y sin limitaciones de hardware. Sería pues un servicio de streaming a través del cual podríamos jugar en PC, móviles y quién sabe si también en consolas de otras fabricantes.

Algo parecido es lo que nos ofrece PS Now, la apuesta de Sony. Mediante una app para PC o para la propia Playstation 4, la compañía nipona nos abre las puertas de una biblioteca colosal de títulos presentes, pasados y futuros con los que disfrutar vía streaming. Previo pago de una cuota mensual, claro.

Queda por ver cómo se las gasta el nuevo servicio de Microsoft en comparación con el de Sony, que ya lleva un tiempo rodando. Pero una cosa está clara: las dos están comprometidas con la causa.

El PC, años de ventaja

El PC, como suele ocurrir, ya lleva años de ventaja. Eso de hacer streaming con otros ordenadores es algo que los usuarios más veteranos de la plataforma ya habrán experimentado de una forma u otra. Recordemos aquello de controlar la pantalla de un amigo para solucionarle un problema mediante programas como TeamViewer, por ejemplo.

Es más, los responsables del citado servicio de streaming de Sony fueron en su origen peceros. Son, de hecho, los creadores de Onlive, servicio pionero en eso del streaming jugable. Sony acabó tirando de talonario y se hizo con sus servicios hace ya algunos años. Fruto de esa inversión es el actual PS Now.

En PC ya hace tiempo que existen varios servicios de streaming. Es el caso tanto de Gamestream de NVIDIA como de Steam Link, de Valve. Son servicios de streaming, pero de diferente naturaleza.

Aquí no se nos exige suscripción alguna, de lo que se trata es de retransmitir cualquier juego de nuestro PC en otra plataforma que tenga acceso a dichas aplicaciones. En el caso de Steam es muy sencillo: si tenemos otro PC con Steam instalado dentro de la misma red LAN, podemos hacer streaming del uno al otro. Si tenemos un móvil con la app Steam Link, también.

A día de hoy es posible hacer streaming de cualquier juego de nuestro PC. Siempre y cuando se cumplan unos requisitos técnicos.

Las exigencias del streaming

No es una peculiaridad ajena a las consolas, pero al PC le resulta más familiar todo el tema del hardware, los upgrades, los bottlenecks y demás jerga vernácula.

Y no hay mayor bottleneck para esta nueva tecnología que la velocidad (y la calidad) de la red. Las consolas, pobres ellas, solo pueden esperar a que llegue una improbable revisión que mejore sus cualidades. Eso, o una nueva sucesora.

Pero el PC no entiende de generaciones. Ahí las mejoras se llevan a cabo cuando y como el usuario quiere.

Un PC listo para el streaming

Si pudiéramos hacerle una radiografía a un PC streaming ready, ¿qué es lo que veríamos?

Pues lo primero que veríamos sería un procesador y una tarjeta gráfica decentes. Porque sí, el streaming depende en gran medida de otros factores (la calidad de la tarjeta de red, la velocidad del servicio de internet, la capacidad de los servidores del proveedor, etc.), pero la tarjeta gráfica juega un papel más importante del que se le suele suponer.

Las nuevas tarjetas NVIDIA cuentan con un chip integrado que está pensado para agilizar y optimizar el proceso de codificación y decodificación que está involucrado en este tipo de servicios.

Es una tecnología similar a la que Sony decidió integrar (muy acertadamente) en su Playstation 4, y sin la cual será más complicado lograr una experiencia fluida y sin lag.

También hay que tener en cuenta el factor portabilidad, que es uno de los principales atractivos del streaming. Por eso quizás tenga más sentido buscar un portátil que montar un PC de sobremesa.

¿Y qué portátiles tienen tarjetas NVIDIA de última generación, son verdaderamente portables y cuentan con tarjetas de red listas para el streaming?

Los de MSI.

Imaginemos que queremos un PC lo suficientemente potente para mover juegos por sí mismo pero que no sea tampoco una bestia parda imposible de transportar. La opción más lógica sería un portátil que monte una NVIDIA GTX 1060, como el GP73 Leopard o el GS63 Stealth.

Ambos equipos se valen de esta robusta tarjeta de gama media que cuenta con la tecnología Gamestream, esa de la que os hablábamos antes, la que puede garantizar una experiencia fluida en la experiencia de streaming.

Son, además, ligeros y manejables, por lo que no tendremos problema a la hora de llevarnos nuestra biblioteca de juegos a cualquier parte. La de Steam, la de Playstation, la de Xbox y la de prácticamente cualquier cosa, porque el PC es la única plataforma donde será posible jugar no solo a títulos nativos, sino también a los de Sony y Microsoft.

Pero cuidado con centrarnos demasiado en el hardware y olvidarnos del software. Un buen hardware no sirve de nada sin un software eficaz que le sepa sacar partido. En los portátiles MSI tenemos al Killer Gaming Lan como ejemplo perfecto de software que eleva las capacidades del hardware a la máxima potencia, ayudando a eliminar los picos de lag, cuelgues y demás inconveniencias y creando un entorno idóneo para disfrutar de una experiencia de juego sin interrupciones.

El sobremesa también es una opción

Los hay que no quieren ni oír hablar de portátiles y que no están dispuestos a renunciar a su torre de toda la vida.

En su caso será aún más crucial elegir correctamente la placa base para su PC. De nada nos servirá una tarjeta gráfica de la última remesa de NVIDIA si la tarjeta de red es un churro.

La B1501 Gaming Pro de MSI, con capacidad para procesadores Intel de 6ª generación, memoria DDR4 y almacenamiento SATA de 6 GB/s, ha sido puesta a prueba y recomendada incluso por profesionales de los eSports.

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Seguramente porque tanto esta como otras placas base de MSI traen el revolucionario software Gaming Lan Manager de serie.

Gaming Lan Manager, control absoluto de la red

Gaming Lan Manager es una aplicación nativa de la placa base que permite controlar en tiempo real el ancho de banda y la prioridad de las aplicaciones online de la tarjeta de red.

Por defecto, Gaming Lan Manager prioriza los juegos de manera automática, dejando en un segundo plano el resto de aplicaciones para reducir su consumo de recursos en red.

Por supuesto, siempre podremos agarrar el timón y modificar las opciones a nuestro antojo. Tanto, que es posible incluso bloquear por completo una aplicación para evitar que se lleve parte del ancho de banda.

Intel Wifi

También cuenta con un apartado dedicado en exclusiva a la optimización del streaming, con opciones para dar prioridad a las aplicaciones de grabación de vídeo y los sites en los que estemos retransmitiendo nuestro gameplay.

Un futuro prometedor

La industria del videojuego está cambiando. El streaming, junto con la realidad virtual o la realidad aumentada, parece ser heraldo de esta nueva era que se avecina.

Mando

Pero ahora es distinto. Nadie viene a sustituir al videojuego tradicional, ni tampoco a matar el mercado de hardware. El streaming llega como suplemento, como alternativa no invasiva que cubre su propio nicho pero que no quiere quitarle el puesto a nadie.

Dos mundos, el del juego nativo y el juego a través de la nube, que acaban de dar el primer paso de un largo viaje como tándem y que se dan la mano en el PC como no lo hacen en ninguna otra plataforma.

Imágenes | MSI, Nvidia Shield, Steam

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