
El país vive una doble tendencia: cae la natalidad y las mascotas suponen un negocio cada vez más jugoso
El año pasado nacieron en Japón unos 671.200 bebés. Es un dato malo, pésimo. No solo son 15.000 menos que en 2024, también afianza la natalidad nipona por debajo de la barrera de los 700.000 nacimientos anuales y representa un nuevo mínimo histórico. Desde que el país empezó a elaborar estadísticas, allá por 1899, nunca se habían contabilizado tan pocos alumbramientos. La cifra supone un mazazo para el Gobierno, empeñado en reactivar la natalidad, pero hay alguien que la mira con aún más inquietud: los fabricantes de artículos para bebés.
Por eso cada vez se fijan más en las mascotas.
La nueva realidad. Si algo saben bien Japón, Corea del Sur, China, Rusia o cualquier otro país azotado por los vientos del invierno demográfico (algo a lo que tampoco es ajena España) es que el desplome de la natalidad tiene múltiples consecuencias. Afecta al crecimiento demográfico, pero también tiene derivadas sociales, políticas, sanitarias, económicas e incluso a nivel de defensa.
Algunos de esos efectos tardarán años (incluso décadas) en sentirse de forma clara. Otros se perciben ya, como las dificultades que atraviesan las empresas que durante años se han dedicado a fabricar artículos para el cuidado infantil.
¿Cómo mantener a flote un negocio cuando tu base de clientes potenciales no para de reducirse? ¿Cómo diablos vender pañales, carritos, sonajeros, cunas… cuando ya no hay bebés que los usen? Esa cuestión se la han planteado ya algunas empresas de Corea dedicadas a fabricar cochecitos de bebé (ahora reconvertidos en cochecitos para mascotas) y cada vez más se la plantean compañías del ramo en Japón, como acaba de revelar un artículo de la cadena Al Jazeera.
A falta de bebés, perros. En su crónica la cadena habla de varias compañías tradicionalmente ligadas al sector del cuidado infantil que, poco a poco, han ido mostrando interés por el negocio de las mascotas. Uno de los casos más claros es el de Lucky Industries, una vieja conocida del sector, famosa por sus porta-bebés, un artículo del que ha fabricado millones de unidades desde los años 30.
En 2022 la firma decidió aprovechar ese bagaje para lanzar Nu-i, una línea pensada específicamente para perros. Su planteamiento es muy sencillo: durante décadas la empresa ayudó a las familias a desplazarse con bebés, ahora que hay menos bebés, pero millones de mascotas, ¿por qué no ayudarlas con ellas?
Un nombre: Interpets. El de Lucky Industries es solo un ejemplo de una tendencia mucho mayor que Genevieve Mansfield, reportero de Al Jazeera, pudo contemplar de primera mano en Interpets, una feria celebrada hace unos meses en Tokio que se centró en el mercado del cuidado de las mascotas.
Uno de los stands que podían visitarse era el de Unicharm, una compañía con sede en Tokio que triunfó vendiendo pañales desechables (entre otros artículos de higiene) y hace 25 años decidió ampliar su línea de negocio comercializando pañales para mascotas: Unicharm. Los hay tanto para perros como para gatos.
Suma y sigue. Otros ejemplos son AirBuggy y Sweet Mommy. La primera compañía ofrece carritos para mascotas; la segunda acaparó titulares hace unos años al anunciar ventiladores portátiles para hacer que las olas de calor resulten más llevaderas a perros y gatos. No se trata solo de cubrir nuevas necesidades. La idea es diversificar el negocio, apuntando a un mercado cada vez más apetitoso.
Un portavoz de Unicharm ha reconocido a la cadena Al Jazeera que espera que el negocio del cuidado de mascotas represente a partir de ahora el 17% de las ventas totales. Y eso de momento. La previsión es llegar al 20% a finales de esta década.
e
Lo que dicen las cifras. Quizás parezca un giro extraño, pero las cifras demuestran que tiene bastante lógica. La natalidad nipona está desplomándose mientras los animales de compañía han ido ganando peso en los hogares.
Según la Asociación Japonesa de Alimentos para Mascotas, entre 2024 y 2025 la población canina del país subió de 6,7 a 6,8 millones. Sigue por debajo de los 7,9 de 2015, aunque en general el país está ahora menos poblado. Si hablamos de gatos, la asociación calcula que a cierre de 2025 había 8,8 millones. Son algo menos que en 2024, pero más que en 2015, cuando no llegaban a 8,3.
"La segunda mayor ciudad". "Japón fue el primer país del mundo donde las mascotas superaron en número a los niños: unos 16 millones frente a 14 millones. Si se reunieran sus 6,8 millones de perros y 9 millones de gatos en un solo lugar, formarían su segunda ciudad más grande", ilustraba en febrero Tom Feiling, autor de 'Alone in Japan', en una columna publicado en The Times.
A nivel económico, eso equivale a que el mercado del cuidado de mascotas ronda ya los 5.400 millones de dólares, muy por encima de los 4.200 millones de 2020.
Pero… ¿Por qué? Japón no es el único país en el que el número de mascotas supera ya al de la población infantil. De hecho eso mismo lo hemos vivido ya en España, donde el primer censo oficial habla de 5,62 millones de gatos y 7,56 de perros. Que caiga la natalidad y aumente la presencia de animales domésticos se explica por cambios profundos a nivel social, cultural, educativo y educativo.
"Los cambios en el estilo de vida, como permanecer soltero, casarse tarde y el aumento de los hogares sin hijos con dos ingresos, han llevado a que un mayor número de personas busquen conexiones emocionales a través de las mascotas. Estamos viendo un auge de la 'humanización de las mascotas'", resume Isshu Uehara, de Unicharm. Las compañías parecen estar tomando nota de ello.
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 2 Comentarios