Motorola Razr 40, análisis: el primer plegable "de gama media" busca su corona

Los plegables han venido para quedarse. Al menos eso demuestran fabricantes como Motorola con su fuerte apuesta cada año por este tipo de smartphones y más en concreto con los de tipo concha. Al Motorola Razr 40 Ultra, el de más alto rango de este 2023 para el fabricante, le acompaña el Motorola Razr 40 como el plegable más económico en su lanzamiento, un honor que lo hace cuanto menos interesante. Y en Xataka lo hemos probado.

Además, en lo personal debo decir que es el plegable que más a fondo he podido probar. Por tanto, creo partir de una premisa cuando menos interesante para todos aquellos que aún no han tenido un smartphone de este tipo y aguardan dudas sobre la conveniencia de este formato. En la medida de lo posible, trataré de resolver todas en este análisis.

Ficha técnica del Motorola Razr 40


MOTOROLA RAZR 40

DIMENSIONES Y PESO

Plegado: 88,24 x 73,95 x 15,8 mm

Desplegado: 170,82 x 73,95 x 7,35 mm

188,6 gramos

PANTALLA EXTERNA

pOLED de 1,5 pulgadas

Resolución de 194 x 368p

282 ppi

120 Hz de tasa de refresco

HDR10+

Relación de aspecto 2:1

Brillo máximo de 1.000 nits

PANTALLA INTERNA

pOLED plegable de 6,9 pulgadas

Resolución de 2.640 x 1.080p

433 ppi

144 Hz de tasa de refresco

HDR10+ Relación de aspecto 22:9

Brillo máximo de 1.400 nits

PROCESADOR

Qualcomm Snapdragon 7 Gen 1

RAM

8 GB LPDDR5

ALMACENAMIENTO

128/256 GB UFS 3.1

CÁMARA DELANTERA

32 Mpx f/2,4

CÁMARAS TRASERAS

Principal: 64 Mpx f/1,7 OIS

Gran angular: 13 Mpx f/2,2

BATERÍA

4.200 mAh

30 W de carga rápida por cable

5 W de carga inalámbrica

SOFTWARE

Android 13

CONECTIVIDAD

WiFi 6E

5G

Bluetooth 5.3

GPS

USB-C (USB 2.0)

OTROS

Sensor de huellas en el lateral

PRECIO

899 euros

Motorola RAZR 40 5G Smartphone 256 GB 17.5 cm (6.9 Inch) Verde Android™ 13

Diseño, pantalla y sonido: (casi) nada que envidiar al ‘Ultra’

Debo reconocer que partía con cierta ventaja al haber podido tener unas primeras impresiones del Motorola Razr 40 antes de lanzarse. Por tanto, ya conocía su diseño en mano y he podido confirmar algunos de sus puntos débiles que, ya de aquellas, preveía que serían problemáticos. Pero vayamos por partes.

El Motorola Razr 40 cuenta con un diseño exterior en el que el cuero sintético es absoluto protagonista. Después contaré cómo este elemento juega ciertamente en contra del rendimiento, aunque a efectos estéticos y de sensaciones en mano resulta tremendamente agradable. Y esta es una sensación que llevo tanto al uso plegado, como desplegado.

Recubrimiento de cuero vegano, estético y agradable en mano, aunque tiene inconvenientes

Con el terminal cerrado, el uso de su pantalla externa resulta cómodo a una mano. Se trata de un pequeño panel AMOLED que aprovecha la parte izquierda del módulo de cámaras principal y que en sus 1,5 pulgadas ofrece lo justo. Es decir, widgets informativos de hora, clima o calendario. Aunque también puede hacer las veces de visor de cámara si hacemos un determinado giro con nuestra muñeca, pero francamente no es lo más cómodo por cuestiones de tamaño, aunque se agradece para los selfies.

Ahora bien, cuando lo desplegamos perdemos mucho en casi todos los sentidos. No es que el panel interior sea malo. En absoluto. Tiene buena calibración de color, buena resolución y se siente mucha fluidez gracias a los 144 Hz. Sin embargo, no es cómodo de sostener con una sola mano. Y no tanto por su ancho o grosor, los cuales son escuetos para lo que sería un smartphone “tradicional” de 6,9 pulgadas.

Lo que sucede es que el alto del teléfono hace especialmente complicado llegar a todas partes con una mano. No obstante, temo que esto de la altura se debe a la relación de aspecto 2:1 que, guste más o menos, tiende a ser lo habitual en todos los plegables de este estilo. También es común que la posición de los botones de volumen y bloqueo se sientan demasiado arriba y a menudo nos lleve a tener que realizar un gesto poco natural para accionarlos.

Luego están las dos grandes cuestiones que aún generan dudas en este tipo de plegables: el pliegue y la bisagra. Daré aquí una de cal y otra de arena. Y es que el sistema de bisagra, pese a sentirse seguro y mejorado para que no entre el polvo, se siente algo duro. Cuando lo probé por primera vez, pensé que era una cuestión que se resolvería con el uso, pero no. O no al menos como yo esperaba, ya que después de muchos días abriendo y cerrando se nota más suavidad, aunque sigue costando hacer el gesto con una sola mano. En cualquier caso, no es tampoco algo dramático.

En según que ángulos, el pliegue sigue siendo muy perceptible

Por otro lado, el pliegue me ha sorprendido para bien. Salvo en ciertos ángulos (dependiendo también de la luz que le dé) no se nota apenas, como tampoco notamos ese espacio especialmente sensible cuando pasamos el dedo. En cualquier caso, hace evidente que no estamos aún en ese punto en el que sea completamente imperceptible. Menos aún cuando el dispositivo no está desplegado, sino en otros ángulos.

Finalizamos este apartado diciendo que el sistema de sonido sí es más característico de un gama media. Ojo, no es malo, dado que ofrece buena calidad y un alto volumen. Sin embargo, tiende a distorsionar en esos rangos más altos y no es todo lo nítido que desearíamos.

Rendimiento y software: muy bien, aunque sufre con el calor

Estamos acostumbrados a ver los chips más potentes en los plegables. Y si no, el segundo más potente. En este Motorola Razr 40 lo que encontramos es un procesador de gama media de Qualcomm que ni siquiera es el último de su serie, pero que no supone un problema. Se trata del Snapdragon 7 Gen 1 , que evidentemente es inferior al Snapdragon 7+ Gen 2, aunque personalmente no sé hasta qué punto supone un gran sacrificio.

Y es que a efectos de rendimiento el terminal se siente plenamente fluido en todo tipo de tareas. Lógicamente sufre en las más exigentes y la prueba es que se siente caída de frames en juegos de alta exigencia gráfica. No obstante, no es este su gran problema, sino la temperatura.

Me consta por otros terminales que el Snapdragon 7 Gen 1 hace una buena gestión del calor, pero el material de cuero no facilita precisamente la refrigeración. Así, he notado que que se calentaba  con relativa frecuencia, algo que además se ve agravado con las altas temperaturas que registramos en verano. Y eso al final sí hace que el rendimiento se lastre por momentos.


MOTOROLA RAZR 40

MOTOROLA RAZR 40 ULTRA

SAMSUNG GALAXY Z FLIP4

HONOR 90

GOOGLE PIXEL 7A

PROCESADOR

Qualcomm Snapdragon 7 Gen 1

Qualcomm Snapdragon 8+ Gen 1

Qualcomm Snapdragon 8+ Gen 1

Qualcomm Snapdragon 7 Gen 1

Google Tensor G2

RAM

8 GB

8 GB

8 GB

12 GB

8 GB

GEEKBENCH 6.0 (SINGLE/MULTI)

1.025 / 2.789

1.367 / 3.874

1.317 / 3.944 (5.0)

1.107 / 3.199

1.367 / 3.332

3D MARK (WILD LIFE UNLIMITED)

3.152

10.654

9.126

3.211

6.710

PCMAR WORK 3.0

10.782

12.718

16.243

11.636

11.035

Como sensores biométricos nos encontramos “únicamente” un sensor de huellas que suele ser bastante rápido y preciso. Está situado en el botón de bloqueo y, como ya comentaba anteriormente, la posición de los botones no ayuda a que sea del todo cómodo, aunque todo es adaptarse y si se presiona antes de desplegar el terminal, esa incomodidad desaparece.

Lo de entrecomillar “únicamente” viene porque existe reconocimiento facial, aunque técnicamente no ofrece un sensor especializado en ello, sino que recurre a la cámara frontal como tantos terminales. Y debo decir que el reconocimiento del rostro no es precisamente de lo mejor que tiene el Motorola Razr 40. En buenas condiciones de luz suele reconocer sin problema, pero tarda un par de segundos. Si encima las condiciones lumínicas no son buenas, puede que ni siquiera nos detecte.

La capa de personalización de Motorola es una de las más cercanas al Android 'puro' que traen smartphones como los de Google

Como sistema operativo nos encontramos una versión de Android 13 muy limpia, aunque no completamente. De serie sólo instala la app de ‘Booking’ y la de 'Facebook'. Por suerte, se pueden desinstalar sin mayor problema y por tanto no podemos considerar que este terminal venga cargado de bloatware. Aparte, incluye algunas apps propias de Motorola como Moto Secure que ofrecen interesantes añadidos como poder crear una carpeta de archivos segura, codificar el PIN pad y controlar de forma sencilla diversos ajustes de privacidad.

Otro aspecto a comentar del software es la adaptación de la interfaz a la pantalla plegable cuando estamos usando el terminal a medio abrir. Partiendo de la base de que no es lo más común usar el móvil en un ángulo de 90º, lo cierto es que pocas apps se adaptan. A bote pronto sólo recuerdo YouTube cuando se ven vídeos fuera de la pantalla completa o la app de cámara nativa. Quitando algún contado ejemplo más, la interfaz se ve idéntica a cuando la pantalla está desplegada, sólo que en realidad no lo está.

Si hablamos de batería, nos encontramos con un pecado común en la mayoría de smartphones plegables del tipo concha: la autonomía es muy justa. Y es que con usos sencillos de redes sociales, apps de mensajería y llamadas, el terminal llega a duras penas al día de uso con alrededor de 6 horas y media de pantalla. Si le damos caña, incluso menos.

Los tiempos de carga no brillan tampoco. No me atrevo a decir que ofrezca una carga lenta, pero desde luego que sus 30 W de potencia no son precisamente rápidos. Ahora bien, puedo llegar a entenderlo e incluso agradecerlo teniendo en cuenta lo que sucede con la temperatura del móvil. Así quedan sus tiempos de carga:

  • 5 minutos: 12%
  • 15 minutos: 28%
  • 30 minutos: 49%
  • 40 minutos: 61%
  • 50 minutos: 70%
  • 1 hora: 81%
  • 1h 10 minutos: 93%
  • Total del 0% al 100% → 1 hora y 18 minutos

Cámaras: buenos resultados, aunque con muestras de estar ante un gama media

Cuando decimos estar ante uno de los primeros plegables de gama media es también en buena parte por la cámara, algo que se percibe ya viendo sus especificaciones técnicas. Una cámara frontal de 32 megapíxeles y una principal trasera de 64 megapíxeles son las principales a la que acompaña un gran angular de 13 megapíxeles como una buena secundaria. Te adelantamos ya que cumple en fotografía, aunque tampoco esperes grandes alardes.

Vista de la app nativa de cámara del Motorola Razr 40

La app de cámara que incorpora es de lo más sencilla y común. Y no es algo malo en absoluto. Modalidades clásicas para foto y vídeo, así como modos añadidos para escanear documentos, realizar fotografías nocturnas ampliando el tiempo de exposición o fotos duales al puro estilo 'BeReal'.

También incorpora un modo ultra-res porque, como muchos móviles, de forma estándar captura imágenes a 16 megapíxeles, teniendo que ir a ese modo para tomarlas a 64 megapíxeles. Personalmente, siempre tiendo a recomendar esta modalidad estándar por cuestiones de almacenamiento. En este terminal he podido comprobar como, de media, las imágenes en la mayor resolución ocupan más del triple.

Los selfies con la cámara trasera tienen un aliciente: nos podemos ver

Otro elemento a destacar antes de ir con algunos ejemplos es que la pantalla frontal también sirve como visor de la cámara trasera. No es que sea lo más cómodo siendo un panel de dimensiones muy justas, pero sí puede ser interesante eventualmente para tomar selfies con una calidad mayor que con la frontal. Para activar ese visor, basta con tener la tapa cerrada y hacer un par de giros con la muñeca.

Cámara principal trasera

Si las condiciones de luz son buenas, la cámara principal arroja buenos resultados en líneas generales. Eso sí, el rango dinámico no es muy bueno. La anterior imagen es prueba de ello, viendo como sufre especialmente con las zonas más oscuras llenándolas de ruido.

Zoom 0,5x con gran angular (izda.), zoom 1x con principal (ctro.) y zoom digital x8 (dcha.)

El gran angular ha sido una grata sorpresa. En situaciones en las que la luz no es buena, sufre y también ofrece problemas con el rango dinámico. Sin embargo, no peca en exceso de distorsionar los laterales como suele ser habitual en este tipo de lentes. Acompaña muy bien a la principal recogiendo también escenas muy balanceadas. En lo que al zoom respecta, digital por supuesto en ausencia de un teleobjetivo, nos encontramos justo lo que esperamos: un recorte de lo que capta la cámara principal con un leve procesado para mejorar la nitidez. Y cumple.

Fotografía con la lente principal (izda.) y en modo macro con la gran angular (dcha.)

La fotografía macro es puramente testimonial. No ofrece este Razr 40 una lente dedicada a ello, sino que aprovecha las virtudes de la gran angular. El resultado no es malo del todo y menos comparado con los pobres resultados que arrojan la mayoría de lentes macro de gama media. Sin embargo, queda lejos de ser un resultado óptimo, especialmente en los laterales que tienden a desenfocarse y estropear el resultado general.

Modo retrato con la cámara trasera

Lo del modo retrato ha sido otra de las sorpresas positivas de este dispositivo. No le cuesta enfocar y recortar donde tiene que hacerlo y aunque algunos elementos como la ropa o los pelos sueltos pueden ser un obstáculo, los resuelve de forma muy disimulada. Para amantes de las mascotas, saber que este retrato también cumple con ellas es otro incentivo (si se quedan quietas, claro, que no es el caso habitual del modelo perruno que aparece en el anterior ejemplo).

Cámara principal sin modo noche (izda.) y con modo noche activado (dcha.)

Con el cielo ya oscurecido, la cámara principal se enfrenta al siempre duro reto de iluminar las escenas. El 'truco' es un viejo conocido: aumentar el tiempo de exposición. En vistas de las pruebas realizadas, cumple bien el modo noche de la cámara al no sobreiluminar las escenas de forma anti natural, reflejando detalles que de forma normal no se capturan. Evidentemente la calidad no es la misma que de día y el ruido hace acto de presencia de forma más pronunciada, pero

Cámara selfie con modo retrato y sin modo retrato

La cámara selfie nos deja un sabor agridulce. En líneas generales cumple bien, aunque no sin imperfecciones. Lo que más percibimos es que el procesado aplica una especie de modo belleza al rostro, aun sin tener esta modalidad activa, lo cual va por gustos, pero personalmente creo que le resta realismo al retrato. Otra imperfección es que, aplicando o no el modo HDR, la interpretación del color no es buena (sobre todo el cielo) arrojando así escenas quemadas.

Mucho mejor sabor de boca deja el buen recorte en el modo retrato, siendo en este sentido (casi) igual de preciso que la cámara trasera. Como suele ser habitual incluso con las traseras, le cuesta algo más con esos pelos de la cabeza que quedan por ahí desperdigados.

Destacando el modo retrato en positivo y un mal procesado en la frontal, las cámaras en general aprueban

Así, en resumidas cuentas nos encontramos con una cámara a la que los adjetivos "correcta" y "equilibrada" le vienen perfectos. No es perfecta y el procesado es un defecto que, sin ser dramático, le resta algo de realismo al color de las escenas. Sin embargo, no tiene tampoco un defecto imperdonable y cumple con lo esperado de un gama media. Porque sí, insistimos en que en muchos términos como el fotográfico, el Motorola Razr 40 no deja de ser un gama media.

Galería de fotos completa del Motorola Razr 40

Motorola Razr 40, la opinión de Xataka

A nivel personal, reconozco que tomé con muchas ganas este análisis al ser el primer plegable que probaba de forma prolongada. Tiempo después, puedo afirmar que las probabilidades de que mi próximo smartphone personal sea un plegable han aumentado de forma considerable. Y si antes tenía claro que el Razr 40 Ultra o uno de sus homólogos de alta gama debían ser candidatos, no descarto en absoluto que este Razr 40 pueda serlo.

Si baja algo más de precio, me atrevería a recomendar sin miedo su compra como primer plegable

Ahora bien, no quiero omitir tampoco los elementos a pulir en este Razr 40 que, con recortes más o menos justificados, sigue alcanzando un precio que en su lanzamiento se sitúa en 900 euros (redondeando). No es un precio económico y aunque la democratización de la tecnología de pantalla plegable pase por recortar en algunos apartados, se deben tener en cuenta igual que en un smartphone tradicional.

Si te decides por la compra de este móvil, del que intuyo que encontraremos precios más bajos más pronto que tarde, no te llevarás un simple gama media. Te llevarás un señor gama media con mayúsculas. Buen rendimiento, exquisito software y un sistema de pliegue que parece bastante resistente.

8,3

Diseño 8,75
Pantalla 9,25
Rendimiento 8,25
Cámara 7,5
Software 9,0
Autonomía 7,25

A favor

  • Apenas se nota el pliegue en la pantalla con el teléfono desplegado (ni al tacto, ni a la vista)
  • La capa de personalización de Motorola sigue siendo un acierto
  • Sin ser barato, es el plegable más económico y que abre la puerta a que esta tecnología se democratice cada vez más

En contra

  • Se calienta con relativa facilidad a causa de su material de cuero vegano
  • La autonomía sigue siendo bastante justa y su carga rápida pierde atractivo con "sólo" 30 W
  • Aunque se entiende como un sacrificio necesario, se echa en falta una mayor pantalla externa con funciones más aprovechables


Motorola RAZR 40 5G Smartphone 256 GB 17.5 cm (6.9 Inch) Verde Android™ 13

El terminal ha sido cedido para la prueba por parte de Motorola. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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