
Mañana de dispositivos delgados. Después de ver el MSI X400 cambiamos de tercio y nos pasamos a los televisores, donde el Samsung 850 PAVV llega con un grosor de tan solo 2.9 centímetros. Casi, casi, imperceptible.
Esa disminución del grosor también redunda en el peso del equipo, que es de 26 kilos en el caso del modelo de 50 pulgadas, mientras que sube un poco más, hasta los 36 kilos en el caso del de 58 pulgadas. En este último no han especificado su grosor, pero indican que lo han reducido hasta un 50% respecto a modelos anteriores.



