
ARM quiere ofrecer mucha más potencia en los dispositivos portátiles, especialmente en los teléfonos, que se están convirtiendo en plataformas totalmente funcionales para jugar, reproducir vídeo,... Lo hará con un par de nuevos procesadores, el Mali-200 y el Mali-400, con los que pretenden hacer un salto cualitativo en el apartado gráfico.
Del Mali-200 afirman que puede mover 16 millones de triángulos por segundo, permitiendo juegos en 3D de un nivel más que aceptable, además de ofrecer buen rendimiento con aplicaciones Flash (¿podríamos por fin ver como el iPhone ofrece esta capacidad?). El Mali-400 va incluso un poco más allá.



