
Atom se está convirtiendo en el procesador de moda. Lo que nació siendo un procesador solo para ultraportátiles, con no demasiada potencia y con un consumo bajo, se ha demostrado adecuado para muchas otras tareas. Y es que una gran parte de usuarios no aprovechan toda la fuerza bruta de su ordenador.
Es por eso que incluso fabricantes como Lenovo, que suele apostar más por un cliente profesional, están lanzando sobremesas equipados con Intel Atom, como es el caso del Lenovo H200, que apuesta por un reducido consumo y un bajo precio.



