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A estas personas les llamaron locos por crear con sus propias manos 13 robots de la era maker

A estas personas les llamaron locos por crear con sus propias manos 13 robots de la era maker
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La era maker está convirtiendo la tecnología en un campo listo para explorar por cualquier persona, sin la necesidad de tener grandes conocimientos. Gracias a innovaciones y kits como Arduino o Raspberry Pi el problema del acceso al hardware se reduce, permitiendo lo más difícil: que con pocos medios sea posible inventar un nuevo robot.

La pasión por la robótica aumenta y cada vez son más quienes prueban suerte con ideas que solo unos pocos logran tener partiendo de una base tan sencilla. No es momento de llamar loco a nadie, nunca sabes qué robot puede ser capaz de crear. Estas personas que verás a continuación son la prueba de ello.

Si tú también eres un maker apasionado de los robots descubre la FinApps Party, un evento organizado por CaixaBank, del 6 al 7 de noviembre en Barcelona. Una oportunidad para poder ganar 10.000 euros en premios y aprender de las últimas novedades para desarrolladores, makers, diseñadores y creadores de aplicaciones móviles.

La brazo robótico para makers (y para todos)

¿Qué haría Homer si se enterase de que su pájaro bebedor tiene un sustituto con mayor potencial? Se compraría 100 y los distribuiría por la casa, el trabajo y el mundo. Dobot es el nombre de este brazo robótico que ha logrado recaudar 439.355 dólares en Kickstarter por parte de 892 patrocinadores, partiendo de una meta de 36.000; y aún quedan 7 días para que termine el proceso.

Por 499 dólares puedes tener tu propio brazo robot, las primeras unidades se agotaron por 399 y 449 dólares. Una vez que termine el Kickstarter pasarán a costar 899 dólares. Un equipo de cinco ingenieros de robots querían trasladar la potencia y precisión de los robots industriales a nuestro día a día, todo a través de Arduino para permitir que cada uno adapte el robot a sus necesidades e ideas.

El robot puede hacer múltiples funciones, desde imprimir en 3D hasta echar el azúcar al café, aunque lo más interesante está en el potencial que puede ofrecer. Tiene reconocimiento de voz, entre otras funciones, para poderlo usar de forma sencilla, ya que la intención de los creadores era que hasta un niño de 5 años pudiese utilizarlo.

Una mascota sin necesidades

Todos conocemos las necesidades y la dependencia que crea una mascota. Son muy entrañables y cariñosas, pero tienes sus contras. Los robots llevan tiempo intentando hacerse un hueco en este nicho, ya que tienen todo a su favor para convertirse en una mascota dócil, cómoda y que sea fácil de cuidar. Ahora, tiene que aportar algo de vida a su propietario.

Pitank

Pi Tank es el proyecto desarrollado por Madis K, basado en Raspberry Pi y hecho con una impresora 3D, con la intención de que sea fácil de replicar por cualquiera. Cuenta con un sensor Kinect para que puedas controlar el robot desde el smartphone y así tener en la mano la correa de tu mascota artificial. Encima no suelta pelo.

La comunidad del robot

La pasión en torno a los robots se comparte mejor en comunidad. La prueba es la gran unión que hay entre los makers y lo arraigado que está el código abierto para mejorar en conjunto. Poppy Project es un ejemplo más de esto. Ellos mismos se definen como: “Una plataforma de código abierto para la creación, uso y distribución de los robots impresos en 3D. Somos una comunidad interdisciplinaria de principiantes, expertos, científicos, educadores, desarrolladores y artistas donde todos compartimos una visión: “los robots son herramientas poderosas para aprender y ser creativos”.

Poppy Humanoid destaca entre sus proyectos. Su intención es mejorar la forma en que el robot camina para que se acerque a una acción más humana, que permita una mejor interacción con las personas. Poppy Humanoid mide 84 centímetros y pesa 3,5 kilos. Cuenta con una columna vertebral con cinco motores, esto le hacen ser más flexible y adaptar su postura al contacto con los humanos. Cuando anda guiado por un humano parece como si un niño pequeño estuviese dando sus primeros pasos.

Tu propia montaña rusa en casa

¿Harto de hacer cola en los parques de atracciones? Móntate tu propia montaña rusa en casa. Así es CoasterDad. Lo que comenzó como un proyecto de Will Pemble para sus hijos ha acabado por convertirse en toda una aventura compartida con miles de personas a través de su canal de YouTube, donde también aprovecha para hablar sobre física o robots, entre múltiples temas. Una historia así es lógico que despierte la atención de los medios de comunicación.

Y es que no todos los días puedes construir tu propia atracción en el jardín. Pemble, consultor de gestión empresarial y fundador del servicio de alojamiento web.com, también ha creado ProtoPalette, un kit de aprendizaje basado en Arduino para que los niños aprendan sobre electrónica y programación.

Un robot que quería ser humano

Las ambiciones de la comunidad maker suelen comenzar con algo pequeño, un robot que han imaginado en su cabeza y que les gustaría llevar a la práctica. Pero llega un día en que al ponerse en marcha acaban desarrollando un proyecto tan ambicioso que acaba por ser una locura, como dice el creador de Roy.

Brian Roe “solo” quería construir algo interesante a través de piezas mecánicas (que se pueden potenciar con Arduino), ya que su pasión es construir marionetas mecánicas para películas. Viendo a toda la comunidad maker con sus códigos y sus circuitos, él se lanzó con las piezas cortadas con láser. Lo que a priori iba a ser solo un dedo acabó por transformarse en un animatronic a tamaño humano con un Kickstarter que recaudó 15.232 dólares de 113 patrocinadores, cuando la meta era 8.000 dólares.

Enseñar es el mejor legado

La escena maker tiene puesto el foco en los más pequeños de la casa, ellos son el futuro y quienes pueden estar más receptivos para aprender desde pequeños. Hay múltiples ideas e iniciativas para aprender programación y otras técnicas relacionadas con la tecnología y la ciencia a partir de robots. Maker Club es una de ellas.

Desde Brighton, Inglaterra, con Simon Riley al frente del proyecto como CEO, buscan potenciar la impresión 3D para que los niños puedan crear sus propios robots. Una forma de complementar o sustituir incluso a los juguetes de siempre, ya que teniendo las herramientas, sólo queda imaginar para transformar la idea en código y en una impresión para lograr un producto real. Para ello lograron recaudar 13.163 libras esterlinas a través de Indiegogo.

El oro al robot en la categoría peso pesado

No todo es idílico en el mundo de los robots. La violencia también tiene su sitio y recibe premios según la categoría de peso en la que se enfrenten los robots. El actual ganador del oro en pesados pesados hace honor a su nombre: Touro Maximus.

No se te ocurra decirle que tiene aspecto de robot aspiradora, porque lo mismo acabas como su último rival en los Robogames 2015, entre chispas y sin poderte mover. El desarrollo de este robot corre a cargo de RioBotz, quienes tienen su propio tutorial para que tú también puedas crear tu máquina de la muerte.

Un espectáculo de luces

Los robots también pueden tener capacidades artísticas, si saben luchar, ¿por qué no van a saber crear su propia performance a través de luces y una coreografía donde no fallan un solo paso?

Sarah Petkus y Mark Koch son los responsables de Light Play, una colmena de robots en miniatura fabricados con piezas impresas en 3D que se mueven al ritmo de un maestro de orquesta. A través de los gestos de una persona estos reaccionan y surge el baile.

Sus robots crecieron en Kickstarter, donde lograron financiarse con 25.031 dólares, para una meta de 10.000 dólares. Por cada unidad vendida ellos ampliaban su colmena con otro robot. En este momento ya tienen en marcha 84 al mismo tiempo. Son compatibles con Arduino, para poderlos configurar a tu antojo.

El mejor cóctel robótico

Vamos a lo que importa, al buen copazo que tiene tantos ingredientes que acaba por cansar antes de siqueira prepararlo. Hay un robot que también realiza dicha tarea con maestría. A través de distintos tubos que van a parar a las botellas situadas debajo del robot, este puede llegar a servir más de 200 bebidas en una noche y hacer un cóctel en menos de 10 segundos. Una idea desarrollada con Arduino.

Hay demanda por un robot así, como saben desde Party Robotics. Lograron obtener 197.464 dólares de 486 patrocinadores en Kickstarter, donde tenían una meta de 135.000 dólares. Un bartender silencioso, profesional y que no necesita propinas. Si prefieres la cerveza entonces opta por Brewbot.

El hombre que quería ser Iron Man

La pasión por los robots se vive de forma distinta en cada casa. Y si eres James Bruton puede que tu hogar se haya convertido en un pequeño almacén donde se encuentran todas tus creaciones como maker. Él es británico, cuenta con un canal de YouTube imprescindible si lo tuyo son los robots, y cada día se supera.

Star Wars e Iron Man son sus fuertes principales, como podemos ver en sus vídeos y en su web. Poco a poco va logrando dar vida a la armadura de Iron Man, que ya va por la entrega 43, ya que Bruton se esfuerza en compartir sus pasos y sus conocimientos de forma sencilla.

Un regalo de cumpleaños llamado R2D2

Hay quien se toma muy en serio felicitar el cumpleaños, tanto, que pone el listón muy alto para quien quiera llegar a su nivel. Lingxiang Xiang construyó este R2D2 en 2003, mientras estudiaba el doctorado en Computer Science, con la intención de regalárselo a su novia. Gracias a una Raspberry Pi con Raspbian como sistema operativo, el droide de Star Wars cobró vida.

La recreación física es perfecta, con todos sus detalles, ya que partió del hardware de un juguete roto de R2D2, que amplió con piezas baratas compradas por Internet. Lo más llamativo se encuentra en su interior. El robot fue programado para que pueda interactuar. Este R2D2 se mueve sin problemas de un sitio a otro, con capacidad para reconocer la voz (tanto inglés como chino, gracias a PocketSphinx) y las caras (mediante OpenCV), además de detectar la presencia de movimiento y la distancia a través de ultrasonidos.

Como no podía ser de otra manera, este R2D2 lleva cámara y Wi-Fi incorporados, también puede grabar mensajes de audio y reproducirlos. Tiene su propia batería, para que no te canses de ir con él a todos lados. Al parecer, a su novia le debió gustar el regalo, ahora mismo es su mujer.

El poni que escupe fuego

Los ponis y los príncipes de cuento son para eso, para quedarse en la estantería con los libros o con las películas. Los ponis de los makers escupen fuego. Son una raza superior. Ellos quieren tirar abajo el estereotipo cursi de estos caballos en miniatura a través de generosas llamaradas y un aspecto poco amable.

Si quieres aprender a construir tu propio poni amante del fuego, LV1 Hackers te dan los pasos para conseguirlo gracias a Arduino. Como ellos mismos dicen: “Recuerda que este proyecto utiliza fuego y sólo debería de ser construido y operado por al menos dos adultos con experiencia adecuada en seguridad contra incendios y tener un equipos de seguridad adecuado a mano. El poni no es dócil.

La locura gigante que enfrenta a Japón y EE. UU.

Aunque puestos a hablar de locura robótica más allá de los makers, el premio gordo sigue estando en el tejado de MegaBots Inc., una compañía estadounidense que tuvo la feliz idea de disputar una batalla de robots gigantes con nada menos que Suidobashi Heavy Industries, los creadores japoneses del primer robot de este tamaño.

Mark II y Kuratas serán los dos robots que se enfrente en el duelo, aún sin fecha ni lugar concretados. Lo único que sabemos es que cuando eso ocurra habrá dos robots gigantes que superan los 6.000 kilos, tienen cuatro metros de altura y disparan bolas de pintura a 200 kilómetros por hora, bolas del tamaño de una bola de cañón. Por el momento, el equipo estadounidense ya logró recaudar para “la causa” 554.592 dólares por Kickstarter.

Monta tu propio robot y gana el premio de la FinApps Party

Finapps Party 2015

Si tú también tienes habilidades para crear el mejor robot no te puedes perder la FinApps Party. CaixaBank organiza por quinto año consecutivo una nueva edición de su evento para desarrolladores, makers, diseñadores y creadores de aplicaciones móviles.

Será del 6 al 7 de noviembre, en Barcelona. Desde las 16:00 del viernes a las 16:00 del sábado, en el Convent Dels Àngels (Plaça dels Àngels, 1). En él podrás hacerte un hueco dentro del sector maker y lograr un reconocimiento entre los mejores desarrolladores a nivel mundial. Hay 10.000 euros en premios.

FinApps Party premiará el mejor prototipo maker y las tres mejores apps que innoven en nuevos servicios bancarios para dispositivos móviles que utilicen el kit de trabajo maker que ofrecerá la organización. Con este kit de Arduino los participantes deberán idear una app para interactuar con el mundo.

Destacarán los proyectos que aporten mayor innovación, nuevas funcionalidades, prestaciones, originalidad y usabilidad, entre otras características, dentro de los servicios financieros de CaixaBank o en ámbito de la Obra Social “la Caixa”.

Para apuntarte sólo tienes que entrar en su web y rellenar el formulario con tus datos.

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