¿Qué diferencias hay entre comprar juegos para consola y hacerlo en PC?

Aunque los últimos anuncios del E3 han cambiado un poco mi perspectiva, creo no ser el único que ha puesto el pie en esta generación de consolas algo desanimado. Lo de entrar al bazar de cualquiera de las consolas y encontrarme con un panorama desolador en el que nada llamaba mi atención acabó por desesperarme, y hace algunas semanas decidí hacer lo que muchos compañeros, comentaristas y amigos me habían comentado en más de una ocasión: “cómprate un PC”.

Sigo prefiriendo el iMac para trabajar, pero seguir jugando ahí, dependiendo de si a las desarrolladoras les interesaba o no sacar su juego con soporte, no era una opción, así que tras apoquinar 650 euros, enchufar la torre a la tele del despacho y pillar un combo de teclado y ratón por unos 20 euros, ya puedo decir que soy un proyecto de integrante de la PC Master Race. Y sienta realmente bien.

Un principiante en la PC Master Race

Lo cierto es que, además, ha venido todo rodado, con una copia de The Witcher 3 de regalo con la tarjeta gráfica, algún que otro juego de la pasada generación que mi antiguo PC no habría podido mover sin prenderse fuego y, por supuesto, las recientes rebajas de Steam a las que, por cierto, he conseguido sobrevivir sin hacer una escabechina especialmente preocupante.

Hay un abismo de diferencia entre las estrategias de la industria en PC respecto a las consolas

Los 650 euros que comentaba antes suenan a locura hasta que llegas a ese punto, el de intentar engordar tu biblioteca de Steam con la máxima de recopilar juegos para tu jubilación. Es insultantemente barato jugar en PC. No me malinterpretéis, me viene de perlas, pero algún día tendremos que sentarnos a hablar sobre cómo la industria puede aguantar este ritmo de juegos a mitad de precio antes incluso de llegar a las tiendas. Debe haber una barrera que alguien está obviando y llegará el día en el que nos la comamos enterita.

Pero no quiero desviarme del camino ahora, no me apetece hablar de penas y supuestos apocalípsis venideros, estoy contento y la culpa la tiene un catálogo que mis brazos y tiempo no consiguen abarcar, un retorno a aquellos momentos de la pasada generación en los que, entre lanzamientos triple A, los juegos más humildes y el panorama indie de Xbox Live Arcade, siempre había algo a lo que hincarle el diente.

Eso es precisamente lo que me he encontrado en Steam, GOG y similares, una estantería de juegos que no entiende de retrocompatibilidades vendidas como palmadita en la espalda o servicios de suscripción que pretenden hacerse de oro con cuatro servidores. De hecho, si ya lo hacía desde fuera, desde dentro me sorprende aún más el abismo de diferencia que hay entre las estrategias comerciales del juego en consolas y las de PC. Parecen dos mundos completamente distintos.

De la consola al PC, de un mundo a otro

Eso implica que hay que adaptarse al cambio, entender realmente cómo funcionan las rebajas de Steam, saber encontrar los juegos al mejor precio y plantarte ante tablas de fluctuación de precios como si estuvieses controlando si una guerra en una república bananera va a afectar o no a tus apuestas en bolsa. No he llegado, ni lo haré, a los límites de algunos, comprando códigos de dudosa procedencia en tiendas extranjeras porque allí X juego está un par de euros más barato.

No es que me sobre el dinero, eso quisiera yo, pero creo que hay una diferencia entre aprovechar las gangas y ser de la hermandad del puño cerrado. Si el juego que quiero vale cinco euros y creo que los merece, no voy a escudriñar la red o hacer malabarismos para encontrarlo por tres. He pagado más por cubatas de garrafón y sé a ciencia cierta que el juego me va a reportar muchas más alegrías que una nochevieja en una lata de sardinas.

Entre preguntas y algo de investigación forera te acabas quedando con lo básico, con esa Santísima Trinidad que, además, es doble. Por un lado Steam, el padre, GOG, el hijo, y Humble Bundle, el espíritu santo. Por el otro la combinación explosiva de Steamdb, IsThereAnyDeal y CheapShark. Podría rebuscar más, claro, seguro que en algún agujero oscuro hay ofertas de dos por un céntimo, pero es volver a lo que comentábamos antes. Me basta y me sobra con lo que puede ofrecerme esa combinación.

Seis páginas esenciales para el jugador de PC

Steam me aporta la oportunidad de jugar a grandes juegos a buenos precios (Lego: Jurassic World por 18 euros, por ejemplo) y acceder a títulos que aún tardarán en llegar a consolas (Ronin). Lo de Steam Early Access es un invento brutal, algo que ya tuve oportunidad de vivir en Mac con Nuclear Throne y esas actualizaciones semanales en las que el juego va creciendo poco a poco con la ayuda y consejos de la comunidad que ha pasado por caja dando su apoyo. Algo bueno tendrá cuando Microsoft quiere seguir ese mismo camino con Xbox One.

Por su parte, más allá de The Witcher 3 y títulos realmente tochos, GOG tiene ahí joyitas en forma de aventuras gráficas de otra época y clasicazos como Commandos por los que vale la pena crearse una cuenta y pasarse por sus rebajas. Es una ventana al pasado que queda muy lejos de los problemas de compatibilidad relativos a encontrar ese CD cargado de juegos DOS que tienes perdido por casa.

Por último está Humble Bundle, que es como tener una hucha en la que vas invirtiendo la vuelta del pan cada semana porque, por qué no. Al fin y al cabo el gasto es mínimo, apenas unos céntimos ya te abren las puertas a unos cuatro o cinco juegos, y apoquinar un poco más alcanzando alrededor de seis euros te brinda otro puñado más.

¿Es uno de los grandes culpables del síndrome de Diógenes de Steam? Totalmente de acuerdo, pero míralos, si es que te llaman con una voz tan dulce que es imposible decir no.

La Santísima Trinidad del jugador de PC: Steam, GOG y Humble Bundle

Las tres herramientas restantes tampoco necesitan una guía de uso demasiado extensa. Con Steamdb tenemos al alcance de la mano los cambios de precio del catálogo de Steam de la forma más ordenada posible y, además, con históricos sobre los cambios que se han ido produciendo para saber si vale la pena comprar ahora o el juego ha estado por debajo de ese precio y es recomendable esperar.

Con IsThereAnyDeal tenemos un repositorio de precios rebajados que también incluye los últimos bundle publicados, sean o no de páginas conocidas, y con CheapShark completamos un combo en el que revisar cada juego que veamos a buen precio para asegurarnos de que estamos accediendo a la opción más asequible del mercado. Puede que en más de una ocasión esos precios nos dirijan a los malabarismos que comentábamos antes, en plan VPN para acceder a tiendas extranjeras y demás, pero ahí cada uno decide hasta dónde quiere llegar para ahorrarse un puñado de euros.

Tras toda esta maraña están las alternativas que siempre suelen quedar en segundo plano, claro. Ahí esta la sueca GamersGate, con un catálogo mucho más reducido pero ofreciendo descargas directas sin necesidad de funcionar con una plataforma y a precios ajustados. Y tampoco nos olvidemos de otras como Green Man Gaming, con un estilo muy similar a la anterior propuesta, o plataformas como Origin, de EA, que poco a poco va haciéndose un hueco a base de jugosos caramelos en forma de ofertas variadas para sus franquicias y regalos puntuales para intentar arañar mercado a la competencia.

¿PS4, Xbox One, Wii U o PC?

Si me hubieseis preguntado hace algunas semanas, la respuesta habría sido tan clara como concisa, la combinación de Wii U y PC tiene lo mejor de ambos mundos. Con los nuevos anuncios del E3, y principalmente los exclusivos presentados, sí tendría grandes dudas. Lo único que tengo claro es que para todo jugador fanático que se precie, quedarse en una única opción se queda corto.

De entre todas ellas, la única que por catálogo potente puede mantenernos entretenidos (y ojo, aquí estoy hablando de los que nos quedamos hasta las tantas a jugar cada dos por tres, no de los que compran menos de diez juegos al año y tienen suficiente), es la del PC. Una inversión cara que, dependiendo de cómo avance la generación y el tiempo que dure, va a ser fácilmente amortizable.

Lógicamente cada uno tiene unos gustos concretos y de ahí debería tirar para decidir qué puerta escoge para entrar en la “nueva” generación. Creo que todos tenemos claro de qué pie cojea cada compañía y cuáles son los puntos fuertes y flojos de cada una, así que ya sabéis, llegados a este punto la única solución es la habitual de las películas, la de hacer una lista de pros y contras que nos ayude a decidir.

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