El estrambótico caso del Drizzle, el yate que se atribuye a Amancio Ortega pero en el que nadie le ha visto a bordo jamás

Amancio Ortega Y El Misterio De Los Drizzle
  • Amancio Ortega vendió su histórico yate Drizzle de 62 metros de eslora en 2023

  • En 2024 todos creyeron que otro yate con el mismo nombre valorado en más de 300 millones también era suyo, aunque no hay pruebas que lo relacionen con él

Rubén Andrés

Editor - Trabajo y productividad

Seguir el rastro de los yates y jets privados de los millonarios no es sencillo porque como regla general aparecen listados bajo la propiedad de sociedades que se pierden en el entramado empresarial de sus holdings. Cuando ese millonario es alguien tan celoso de su vida privada como Amancio Ortega, el reto es aún mayor.

Una de las formas más sencillas para establecer una relación entre un millonario y su yate es "cazarlo" a bordo de él disfrutando de sus vacaciones o, por coincidencia en el tiempo. Por ejemplo, si el superyate Launchpad aparece de repente en Mallorca, y coincide con que a Mark Zuckerberg se deja ver por locales o restaurantes de lujo de la isla, es un indicio más para relacionar al yate con su propietario.

El fundador de Zara siempre ha cultivado un perfil extremadamente discreto y eso ha terminado provocando una situación peculiar: existe un superyate valorado en unos 300 millones de dólares que buena parte del sector especializado atribuye a Amancio Ortega, aunque nadie ha conseguido documentar que, ni siquiera, haya estado a bordo.

La clave de todo gira en torno a un nombre: Drizzle.

El primer Drizzle sí estaba vinculado a Amancio Ortega

La historia arranca en 2012, cuando el astillero neerlandés Feadship entregó a Amancio Ortega el superyate Drizzle, una embarcación de 67,27 metros de eslora con capacidad para 14 personas en cinco camarotes y construida para un cliente que, según explicaba el propio astillero en la página del yate, ya había sido propietario de otro Feadship anteriormente.

Efectivamente, el fabricante holandés fue el encargado de construir el Valoria B, el yate que tanto Amancio Ortega como su familia lleva más de quince años usando como yate familiar de veraneo. Además, al millonario se le ha visto en no pocas ocasiones a bordo del Drizzle de 2012, por lo que su propiedad o la vinculación del millonario con este yate está fuera de toda duda.

El Drizzle se convirtió en una de las embarcaciones más reconocibles de la flota privada del fundador de Inditex y durante más de una década convivió con el Valoria B, que pasó a ser la embarcación más utilizada por su hija Marta Ortega, actual presidenta no ejecutiva de Inditex.

El Drizzle de Amancio Ortega

La venta del yate y los rumores sobre un sustituto

La situación comenzó a cambiar en 2023, cuando el millonario puso a la venta su Drizzle por un precio estimado de 76 millones. La operación coincidía con los rumores de que Amancio Ortega había encargado un nuevo yate en los astilleros de Feadship, un proyecto conocido internamente como Project 1012 y estaba valorado en más de 300 millones. Peccata minuta para alguien con una fortuna estimada en unos 139.200 millones de dólares.

El proyecto permaneció rodeado de secretismo durante gran parte de su construcción, algo habitual en el mercado de los superyates, donde la identidad de los propietarios suele mantenerse oculta mediante contratos de confidencialidad muy restrictivos.

Project 1012 en los astilleros de Feadship

El problema llegó cuando se presentó oficialmente Project 1012 y el astillero confirmó el nombre definitivo de la embarcación: Drizzle. De repente, existían dos yates diferentes con exactamente el mismo nombre.

En este caso, se trataba de un gigantesco superyate de 91,8 metros de eslora que se convirtió en el primer barco del constructor holandés en obtener la certificación Hybrid Electric Class.

Por un lado estaba el Drizzle original de 67 metros asociado durante años a Ortega y, por otro lado, entraba en escena un nuevo Drizzle de 2024 de casi 92 metros, construido más de una década después y entregado a un propietario cuya identidad nunca fue anunciada oficialmente por Feadship.

La coincidencia en el nombre y hizo que numerosos observadores asumieran automáticamente que el nuevo barco era el sustituto del anterior y que, por tanto, también pertenecía al fundador de Zara.

Actual Drizzle de 92 metros de eslora y 300 millones de dólares

Hay un detalle que no termina de encajar

El problema es que las evidencias públicas conocidas no respaldan de forma clara esa teoría y, en realidad, nada apunta a que Amancio Ortega sea el dueño de ese yate.

A diferencia de lo que sucedía con otras embarcaciones vinculadas al empresario gallego, no existen fotografías conocidas de Amancio Ortega utilizando el nuevo Drizzle entregado en 2024. Tampoco se han documentado escalas habituales del superyate en los destinos turísticos que históricamente han estado ligados a las vacaciones familiares del fundador de Inditex, que se caracteriza por tener un gran apego por seguir hábitos y rutinas habituales, como demuestra su presencia anual en las rías gallegas tan pronto comienza el verano.

Mientras tanto, las apariciones públicas más recientes del empresario continúan vinculadas al Valoria B. Este verano, por ejemplo, se ha visto a Ortega iniciando sus vacaciones en la ría de Aldán a bordo de esa embarcación.

Los registros de navegación sitúan al nuevo Drizzle operando principalmente en el Mediterráneo bajo bandera de Malta, y bastantes movimientos entre distintos puertos del Mediterráneo lo que indica que el yate, efectivamente, está siendo usado. Mover un superyate de estas dimensiones es incluso más caro que mantenerlo en puerto, por lo que si no se utilizara, cambiar de puerto sería un despilfarro.

Además, los portales especializados en el charter (alquiler) de yates indican que el Drizzle (el de 2024) no se encuentra en el mercado de alquiler, por lo que estos movimientos y cambios de puerto no tienen justificación comercial.

De hecho, mientras Amancio Ortega disfrutaba de sus primeras jornadas estivales en la ría de Aldán a bordo del Valoria B, el supuesto nuevo yate que muchos le atribuyen se estaba preparando para llegar al puerto de Mónaco en lo que parece un acercamiento para tomar posiciones en el concurrido Port Hercule de cara al Gran Premio de Mónaco.

La falta de fotografías del millonario a bordo de su nuevo yate, la ausencia de confirmaciones oficiales de su propiedad y unos movimientos que no coinciden con los hábitos conocidos del empresario han terminado convirtiendo al nuevo Drizzle en uno de los misterios más curiosos del mundo de los superyates, en el que Amancio Ortega sigue siendo la X de la ecuación a despejar.

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Imagen | GTRES, Feadship

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