
Sabes que la crisis de escasez de cómputo es grave cuando hasta Google tiene problemas
La gran perjudicada es Meta, uno de sus mayores clientes
Que la capacidad de cómputo es uno de los cuellos de botella de la industria de la IA es algo obvio. De este problema surge la demencial inversión en centros de datos y, en consecuencia, la crisis de las memorias DRAM. Una cosa es que sean OpenAI o Anthropic las que tengan problemas de capacidad, lo grave es cuando quien los tiene es Google. Es justo lo que está pasando y la principal perjudicada es Meta.
Google cierra el grifo. Lo cuentan en Financial Times. Google ha tenido que limitar el uso de Gemini ante la enorme demanda de sus clientes, especialmente uno en particular: Meta. Los de Zuckerberg habían solicitado comprarles más capacidad de procesamiento, pero Google no podía satisfacerla por lo que ha tenido que rechazar la petición. Esto ha provocado que varios proyectos dentro de Meta se retrasen y que la empresa pida a los empleados que empiecen a relajar el uso de tokens.
Por qué es importante. Google no es una empresa tech cualquiera, es un hiperescalador. Tiene una infraestructura que le permite ofrecer servicios de nube para miles de clientes a escala masiva. Que la escasez esté afectándoles hasta el punto de limitar a un gran cliente como Meta revela que incluso gastando cientos de miles de millones en chips, centros de datos y energía, no está siendo suficiente para satisfacer la demanda de la IA.
La dependencia de Meta. Aunque también están desarrollando sus propios modelos de IA, fuentes consultadas por Financial Times afirman que Gemini ofrecía mejor rendimiento que los modelos Llama de Meta. La empresa estaba usando Gemini para tareas de moderación como detección de fraudes y contenido sensible, además de atención al cliente, chatbots de ayuda para la publicidad y tareas de programación.
La empresa de Zuckerberg también está gastando un dineral en infraestructura de IA para conseguir ser más independientes, incluyendo la construcción de un centro de datos tan grande como la isla de Manhattan. Sin embargo, no tienen un negocio en la nube como sí tiene Google con Google Cloud, Amazon con AWS o Microsoft como Azure.
El negocio está en la nube. Las dudas sobre la rentabilidad de la IA siguen sobrevolando el ambiente, pero mientras tanto hay un negocio que ha demostrado ser la verdadera gallina de los huevos de oro: la nube. Mientras OpenAI pierde dinero a espuertas, Google, Microsoft y Amazon están siendo los ganadores del boom de la IA. Google registró ingresos récord en el primer trimestre del año, con Google Cloud ingresando la friolera de 20.000 millones de dólares, un 63% más con respecto al año pasado.
Sundar Pichai ya avisó que la cifra habría sido mucho mayor si no fuera porque están limitados por el cómputo. De hecho, este mismo mes conocimos la noticia de que Google pagará 920 millones de dólares al mes a SpaceX para que le preste su infraestructura. Dicho de otro modo: la fiesta de los centros de datos no va a parar y, de rebote, tampoco la crisis de la RAM.
Imagen | Xataka con Magnific
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