
El sistema se denomina SMART, y su principal misión es coordinar la gestión de los retrasos y cancelaciones, meteorología y más
El sistema de momento solo hace sugerencias, y se espera que se amplíe a más territorios tras un periodo de prueba de 90 días
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos ha puesto en marcha una herramienta de IA concebida para detectar problemas en los vuelos antes de que se produzcan. Tal y como cuenta el Wall Street Journal, entró en funcionamiento el pasado 21 de septiembre en los tres aeropuertos de Washington D.C. El sistema se denomina SMART, acrónimo de Strategic Management of Airspace, Routes and Trajectories (Gestión Estratégica del Espacio Aéreo, Rutas y Trayectorias), y es un primer paso de un plan para implantarlo en todo el país.
Un cerebro para gestionar retrasos. La FAA pretende que el sistema pueda ayudar a gestionar los retrasos y cancelaciones en los vuelos de forma más óptima. Si SMART acaba funcionando podría convertirse en un futuro en la capa de coordinación de todo el sistema de tráfico aéreo de EEUU. Si no, bueno, la FAA habría probado esta herramienta experimental de IA en una de sus zonas de espacio aéreo más sensibles de todo el país. Poca cosa.
Cómo funciona. El trabajo de SMART pasa por reunir los horarios de las aerolíneas, la meteorología, la capacidad de los aeropuertos y otros datos operativos para prever cómo fluirá el tráfico y dónde podrían aparecer conflictos, según cuenta la FAA. Con ello, sugiere alternativas, como ajustar las horas de salida o desviar vuelos. El secretario de Transporte, Sean Duffy, contaba a CBS News en abril que, con una perspectiva a 45 días vista, los planificadores podrían adelantar o retrasar algunos vuelos unos minutos para que los viajeros nunca sufran un retraso.
La herramienta funciona desde el centro de mando de la FAA en Warrenton, Virginia, y sus recomendaciones pasan a los controladores de las instalaciones regionales, según comparte el Washington Post. Los trabajadores señalan que de momento la herramienta solo aconseja, pero no decide. Y es que los controladores pueden aceptar o ignorar sus sugerencias, según informa el New York Times.
El dinero. El contrato de 875 millones de dólares a 12 años se adjudicó en junio a Air Space Intelligence, una empresa con sede en Boston. Ars Technica señala que el acuerdo también cubre la sustitución del sistema de gestión del flujo en el centro de mando de Warrenton. Philip Mann, consultor de aviación y exfuncionario de la FAA, contaba al medio que dicha sustitución es la “columna vertebral” y que SMART representa la capa predictiva situada sobre ella.
Por qué Washington primero. El espacio aéreo de la región está saturado y aún está marcado por la colisión en el aire de enero de 2025 entre un avión de American Airlines y un helicóptero del Ejército cerca del Aeropuerto Nacional Reagan, en la que murieron 67 personas. La NTSB culpó a la FAA de algunos de los fallos que provocaron el accidente, según el NYT. Ars Technica añade que los investigadores citaron la falta de personal en la torre del aeropuerto como uno de los diversos factores determinantes.
Entre líneas. Tal y como comparte Futurism, las aerolíneas pasaron semanas sin saber hasta qué punto la FAA planeaba integrar la IA en las operaciones diarias. Algunas temían que recomendase más cancelaciones o reprogramaciones. La FAA respondió con una serie de reuniones y garantías de que la herramienta no cambiaría los procedimientos de controladores ni aerolíneas. En su lugar, ofrecería información sobre rutas alternativas mediante los sistemas existentes de la FAA.
El WSJ contaba que la agencia había planeado un debut limitado desde el principio, para poder validar el software antes de añadir funciones como el distanciamiento de las llegadas y la planificación de rutas con días de antelación.
Las aerolíneas han cedido en su mayoría. Airlines for America, la patronal del sector, calificaba la iniciativa como “una de las más apasionantes y audaces” emprendidas por la FAA en décadas. Por otro lado, Scott Kirby, CEO de United, afirmaba en un comunicado que si funciona como se espera, podría reducir los retrasos y cancelaciones más que cualquier otra medida en décadas.
UN VISTAZO A...
Los escépticos. Ella Atkins, profesora de ingeniería aeroespacial en Virginia Tech, declaró al Washington Post que la hoja informativa de la FAA dice mucho sobre lo que hace SMART y casi nada sobre la tecnología que hay detrás. Además, Ars Technica señala que no está claro qué tipo de modelos de IA utiliza el sistema.
Por otro lado, Robert Mann, consultor de aviación y exdirectivo de aerolíneas, declaraba al NYT que contar con mejores planes de vuelo no resolverá los retrasos que suceden después de presentar un plan, ya que las aeronaves se siguen encontrando con las mismas alteraciones aleatorias. También señala que las aerolíneas podrían llegar a considerar la herramienta como una intromisión, ya que los cambios de horario cuestan lo suyo.
Plantilla. Hay escasez de controladores en la FAA, y esa parece ser la parte central de todo el plan. Hace un año, la agencia indicó que necesitaba 14.633 controladores, y esta primavera redujo esa cifra en más de 2.000, argumentando que una programación más eficiente podría compensar parte de las contrataciones, según contaba el Washington Post.
En abril la FAA calculaba que había unos 11.000 controladores certificados. El Times señala que la administración y el sindicato de controladores siguen teniendo roces sobre cuántas contrataciones son realmente necesarias. Así que es razonable que los más críticos a este sistema puedan preguntarse si SMART está pensado para ayudar a los controladores o para justificar una plantilla más reducida.
Hoja de ruta. Bryan Bedford, administrador de la FAA, ha afirmado que la herramienta se ampliará tras un periodo de prueba de 90 días y el Times asegura que se prevé un despliegue a nivel nacional para 2028. Hasta entonces tendremos que comprobar si el sistema acaba siendo útil.
Imagen de portada | Izyan Sultanali
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 0 Comentario