
Google abandona definitivamente la filosofía de los casi legendarios Chromebooks baratos
Ahora apuesta por Android, hardware premium y una integración por el móvil que recuerda a la de Apple
Google lleva años intentando averiguar cómo convertir Android en algo más que una plataforma para móviles. Su última apuesta, recién salida del horno, se llama Googlebook: una nueva familia de portátiles que sin duda tienen la lección aprendida con los ChromeBooks con ChromeOS. Aquí la propuesta es muy distinta, y se centra especialmente en lograr que los usuarios de Android tengan acceso a lo que el MacBook lleva años haciendo para los del iPhone. Hay un pequeño problema: el precio.
Android en tu portátil. Google lo intentó primero en el sentido contrario: ChromeOS nació en 2011 con el navegador como centro absoluto de la experiencia, y luego fue incorporando aplicaciones Android, Linux y funciones que hacían que los Chromebooks contaran con un sistema operativo cada vez más tradicional. Aquello nunca acabó de cuajar del todo, y con los Googlebook la compañía le da la vuelta a la tortilla. En lugar de meter Android dentro de ChromeOS, ha integrado en Android buena parte de lo aprendido durante la evolución de ChromeOS. El resultado es Googlebook OS, una plataforma basada en Android pero pensada para que uses el sistema operativo con teclado, ratón y pantalla grande.
Googlebooks de todos menos de Google. Acer, Asus, Dell, HP y Lenovo (por orden alfabético) lanzarán los primeros cinco Googlebook del mercado. Todos parten de al menos 16 GB de RAM, utilizan chips Intel Core Ultra Series 3 o Snapdragon X Elite, incorporan NPUs de al menos 45 TOPS y hacen uso de materiales, pantallas OLED, trackpads hápticos y acabados propios de la gama alta de portátiles. Google promete en estos equipos nada menos que 10 años de actualizaciones, pero todo eso tiene un precio.
Precios de cuatro dígitos. El Acer Googlebook 14 es el único que baja de los 1.000 dólares: empieza en 899. El Dell XPS parte de los 1.199 dólares y los modelos de Asus, HP y Lenovo llegan a los 1.299 dólares. Los Chromebook se convirtieron en los portátiles ideales para estudiantes, hogares y colegios precisamente porque eran máquinas sencillas y baratas, pero los Googlebook quieren demostrar que Android también puede vender ordenadores premium.
Nuestro móvil como argumento de compra. Google quiere que nuestro móvil basado en Android sea parte integral de la experiencia con sus nuevos Googlebook. Estos portátiles pueden acceder directamente a los archivos del móvil, recibir sus notificaciones y responder mensajes. Cast My Apps permite abrir desde el portátil aplicaciones instaladas en el móvil, y Continue On permite empezar una tarea en un dispositivo y continuarla en el otro si las apps de los desarrolladores soportan esta tecnología.
Copiando a Apple. La integración va más allá de lo que hasta ahora se podía hacer con Windows, y precisamente la idea es ofrecer aquí algo que solo Apple había ofrecido a sus usuarios con MacBook y iPhone y que por ejemplo en macOS Sequoia se potenció al máximo. De hecho, Google describe los Googlebook como "el portátil que tu teléfono Android estaba esperando".
El gran interrogante: las apps. Los Googlebook tienen acceso directo al gigantesco catálogo de aplicaciones Android y evitan la capa de virtualización de ChromeOS. Sin embargo, tener disponibles millones de apps no equivale a tener millones de buenas aplicaciones en el escritorio. En Google aseguran que cada vez hay más software Android optimizado para pantallas grandes, y la Play Store identificará de forma especial esas apps, pero está claro que hoy por hoy los desarrolladores piensan en primer lugar en apps móviles.Los juegos móviles, por ejemplo, pueden jugarse estupendamente en smartphones Android, pero puede que la experiencia no sea tan convincente en un Googlebook de 1.300 dólares.
Desarrolladores al poder. Hay otro elemento interesante en estos equipos: se incluye tanto un navegador Chrome de escritorio como un entorno Linux completo para desarrolladores, además de Gemini y Antigravity —el Claude Code de Google— y soporte para herramientas como Claude CLI. En Google destacan la presencia de un par de opciones especiales. La primera es Magic Pointer, que permite señalar cualquier elemento de la pantalla para pedir ayuda contextual a la IA. La segunda es Rambler, que convierte el dictado en texto corregido (sin muletillas o interjecciones, por ejemplo) y estructurado. Todos los equipos incluyen además un año de Google AI Pro con 5 TB de almacenamiento.
Una apuesta interesante con un futuro incierto. Los Chromebook de 300 dólares podían permitirse hacer sacrificios porque su alternativa eran los portátiles Windows baratos. Un Googlebook de 899, 1.199 o 1.299 dólares juega en otra liga. Google deja claro que apunta al mercado premium y ahí sus rivales son los mejores ultraportátiles con Windows y, por supuesto, los MacBook. Hay ahí un tema incómodo. No basta con que las aplicaciones Android funcionen en un ordenador: tienen que ser lo bastante buenas como para elegirlas frente a Windows y macOS.
Imagen | HP
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