Las doce estaciones en el vía crucis de Nokia hasta el fin de su marca en teléfonos

Los próximos teléfonos Lumia no llevarán asociado el nombre de Nokia. Tras la compra de la división de movilidad de la compañía finlandesa, Microsoft ha confirmado que retira la mítica marca para dejar paso exclusivamente a los terminales Microsoft Lumia. Lógico si tenemos en cuenta que Nokia como tal sigue existiendo como marca asociada a sus negocios de redes y mapas.

Este acto final acaba con la Nokia que todos hemos conocido. Con la Nokia que fue líder indiscutible del mercado móvil durante años pero que ha acabado finalmente desapareciendo de todo teléfono. He aquí las doce estaciones más relevantes del vía crucis que le llevó de la cima más alta a su fin como marca de telefonía móvil.

Los adelantados N Series

El inicio del vía crucis que os queremos narrar debía tener un comienzo. Y aunque el Nokia N95 era el candidato ideal, hemos viajado un poco más atrás en el tiempo hasta llegar al año 2006, momento en que los Nokia N72, N73 y N93 son anunciados. Ese mismo año le siguieron el Nokia N75 y el Nokia N95, uno de los teléfonos móviles que serán recordados siempre.

Todavía como líder indiscutible del mercado de la telefonía móvil, y pese a haber tenido en su catálogo terminales con sistemas de comunicación avanzados que iban más allá de la voz, estos terminales de la serie N ya podemos considerarlos como unos primeros brotes del bosque que iba a suponer el mercado del smartphone. Cámaras de fotos avanzadas, mejores pantallas, conectividad 3G e incluso el GPS que estrenó el N95 son características que ahora nos provocan una sonrisa pero que en 2006 eran todo un deseo para el consumidor.

A primera vista, Nokia parecía tener todo lo necesario para seguir reinando en el mercado. Pero ...

Llega el iPhone, el futuro son los smartphones

La presentación del primer iPhone en enero de 2007 (se pondría a la venta ese mismo verano) es para muchos el punto de inflexión de la industria de la telefonía móvil. Era el primer terminal de Apple, compañía que estaba recuperando fuelle con el iPod, y durante años se había rumoreado con esta llegada a un mercado que empezaba a ser clave en la industria. Pantalla táctil, sin teclado físico ... y un sistema operativo que hoy en día podemos considerarlo avanzado.

Las reacciones de los rivales que dominaban el mercado móvil en aquellos momentos son de hemeroteca. Curiosamente, Nokia fue de las compañías que de forma más sosegada se tomó la llegada de por aquel entonces un intruso. Nokia destacó que el iPhone seguía la filosofía que ellos habían iniciado con los N Series y la cifra que prometía Steve Jobs, diez millones de iPhone a final de 2006, no suponía para Nokia casi nada en sus abultadas cifras de ventas.

Pero finalmente el mercado sí que acogió bien la primera aventura de Apple en el mundo de la telefonía y el mercado comenzaba a ser de los smartphones. Había que adaptarse o morir. Efectivamente

Symbian, el dominador dominado

Justo el año que el iPhone era presentado, Nokia presumía de sistema operativo. Symbian, que había nacido en 1998, contaba ese año con una cuota de mercado de más del 62%, con el resto de sistemas operativos relevantes a años luz de ellos. Windows con su Mobile y RIM apenas pasaban del 10% cada uno. Ese podería estaba apoyado por unas ventas de Nokia que suponían que en 2007, la mitad de los terminales que se vendían en el mundo llevaban el logo finlandés en algún lado de su carcasa.

Tan solo un año después de ese 2007 tan importante para la telefonía móvil, Symbian bajaba a poco más de la mitad en cuota de mercado, y al año siguiente, en 2009, esa cuota ya era del 46%, con una RIM más fuerte que nunca rozando el 20% y seguida de Apple, que había alcanzado ya más del 14% de la cuota de mercado mundial. Casi testimonial teníamos a Android, con menos de un 4% del mercado.

Primeras pérdidas relevantes

La cuota de mercado no era lo único que en 2009 preocupaba a Nokia. Por primera vez las ganancias de Nokia caían en picado, concretamente un 90% en los resultados del primer trimestre de ese año. Y venían de un final de 2008 en el que su beneficio había caído en casi un 70%, situándose en niveles que no se recordaran desde 2001.

Como consecuencia de estos resultados y la crisis financiera de la época, la compañía decidía reducir su plantilla en unos 1.500 trabajadores. Y no serían los últimos.

Android toma el papel de Symbian

En 2010, con el mercado creciendo a un ritmo endiablado de más del 40%, Android empezó su despegue y las ventas de los fabricantes que apoyaban al sistema operativo recién estrenado crecían un 900%.

Ese gran impulso de Android, que en 2010 ya tenía un 30% de cuota de mercado, provocó que varios de los más importantes fabricantes que hasta ese momento estaban junto a Nokia apoyando a Symbian, dejaran a este sistema operativo huérfano y con Nokia como única defensora relevante. Samsung o Sony abandonaban el barco para apostar por el potente Android y el nuevo Windows Phone 7.

Symbian fue, en mayor o menor medida y con todas sus nuevas versiones, el sistema operativo principal de los terminales de Nokia hasta 2011, cuatro años después de que el mercado señalara que un cambio era necesario.

En esa época tan solo hubo un terminal que pudo enganchar de nuevo a Nokia al ritmo que marcaba el segmento de los smartphones. El Nokia 5800 llegaba al mercado estrenando, para Nokia, la pantalla táctil, y con el público joven y que aspiraba a tener en el teléfono móvil un compañero multimedia como destinatario principal. En su primer trimestre a la venta, Nokia colocó 2.6 millones de unidades en el mercado, pero el uso de un Symbian lo penalizó en exceso.

Cuando los smartphones ya fueron más importantes que los featured phones

El fin de Nokia como un gigante de la telefonía móvil era ya un hecho pero que tuvo en 2013 una confirmación en forma de cifra: ese año, por primera vez, el mercado de los smartphones no era ya importante solo en teoría sino también en ventas.

En 2009, pese a las primeras pérdidas en un década, Nokia seguía siendo líder en el mercado global, con más de 430 millones de dispositivos vendidos. Bajaban esas ventas un 7.8%, pero lo hacían en la línea general de ese año de toda la industria. Pero de esos más de 400 millones de terminales, menos de 70 millones eran lo que podemos considerar como smartphones.

Nokia pasó de primer fabricante a décimo en solo tres años, justo cuando los featured phones dejaron de vender más que los smartphones

En el segundo trimestre del año, Gartner confirmaba que por primera vez en ese trimestre se habían vendido más smartphones que los llamados featured phones. IDC hablaba de este hecho histórico el trimestre anterior.

Esa tendencia ya no se detendría sino que se acentuaría, y trimestre a trimestre las ventas de los teléfonos avanzados no ha hecho más que crecer.

El vuelco al mercado fue completado en 2013, tras pasar la compañía por otro momento histórico cuando Samsung se convirtió en 2012 en el mayor fabricante de teléfonos del mundo (ya había superado a los finlandeses en su casa, Europa, en 2011, con ventas de 93 millones frente a 83 millones), y la compañía pasó de ser el número 1 en ventas de terminales móviles (uniendo las dos categorías) en 2011, al décimo fabricante solo dos años después.

Llega Elop, toca saltar de la plataforma en llamas

Un momento clave en la reciente historia de Nokia comienza en septiembre de 2010, cuando Elop es nombrado oficialmente nuevo CEO de la compañía. Nokia llevaba desde el verano buscando nuevo timón para ponerse a los mandos de la nave, y aunque Elop no era la primera opción, finalmente fue él el elegido. Un dato a considerar: había estado previamente como ejecutivo y responsable importante en Microsoft.

We’re standing on a burning platform

Si hasta este momento las decisiones en Nokia se habían tomado con calma, seguramente demasiada, con Elop todo se precipita. Se anuncian despidos inmediatos de casi 2.000 trabajadores que no serían los últimos, pues en 2012 confirmaba otros 10.000 despidos más antes de que acabara 2013.

El rosario de decisiones importantes que iban a llegar con Elop como jefe de Nokia respondían a una carta muy reveladora que el nuevo CEO no tardaría más que un par de meses en revelar, y donde excusaba lo que estaba pasando y sobre todo lo que estaba por venir, con el símil de un hombre que se ve rodeado de fuego en una plataforma petrolífera en medio del océano y que se ve abocado a saltar a las aguas que lo rodean aun sabiendo que el frío del mar no mejora excesivamente su situación de peligro.

Nokia escoge al caballo perdedor

Tras el símil de la plataforma en llamas y haciendo ciertos los rumores previos, Elop toma la decisión clave de Nokia: Windows Phone sería el sistema operativo avanzado de la compañía. Esa controvertida decisión, que llegó en febrero de 2011, la justificó el CEO poco después, especialmente por el interés que había en conocer la razón de la no elección de Android para sus terminales.

Según el CEO, el claro dominio de Samsung en Android les hizo entender que llegaban tarde y debían optar por un plan B para diferenciarse. Pero con Google siempre se ha pensado que habían habido contactos previos que no llegaron a consolidarse lo suficiente como para que Nokia escogiera a Android. Microsoft puso más de su parte.

Nokia N9, Meego y lo que pudo ser el Nokia 808 Pureview

Curiosamente ese mismo 2011, Nokia desvelaría una combinación que gustaba a la mayoría. Meego y un terminal asombroso, el Nokia N9, que a la postre fue el último N Series de la compañía.

Pero pese a la buena pinta, Elop ya tenía decidido que Windows Phone era la apuesta definitiva de Nokia, tuviera o no Meego éxito. Finalmente, ese Nokia N9 solo sirvió a la compañía para marcar las líneas de diseño de sus futuros primeros terminales Nokia con Windows Phone.

Otro ejemplo que nos dejó la confirmación de que Nokia no parecía tener un problema con el hardware de sus terminales sino con el sistema operativo fue el Nokia 808 Pureview. Ese completo terminal, especialmente en la cámara de fotos como siempre le ha gustado a la compañía, apostó por Symbian (que ya era Nokia Belle) cuando ya debería haberlo hecho por un sistema operativo avanzado que complementara de forma acertada la parte de hardware. Y ojo, ya estamos hablando de febrero de 2012.

Los primeros Lumia

A pesar de que ya habían en el mercado terminales de otras marcas bajo el sistema operativo Windows Phone 7, el primer smartphone de la compañía que podemos considerar como relevante fue el Nokia Lumia 800. Se iniciaba la carrera por hacerse un hueco en un mercado copado por Android, Apple y hasta Blackberry. Hablamos de octubre de 2011, unos meses después de confirmar Elop que Windows Phone era la opción de Nokia.

Tras ese terminal, llegaron muchos más dentro de lo que podemos considerar la gama alta, con el Lumia 900 como referente. En los primeros resultados financieros tras la salida de los Lumia, Nokia confirmaba unas ventas de más de un millón de smartphones Lumia. En el siguiente trimestre las ventas llegaron a dos millones, cifra que quedó doblada en el Q2 de 2012.

Las ventas se mantenían trimestre a trimestre, incluso superando las expectativas, pero eran insuficientes para compensar el descenso en el grueso de los ingresos de Nokia y las pérdidas no hacían más que sucederse.

Tras un descenso pronunciado, en el segundo trimestre de 2013 Windows Phone supera a Blackberry como tercer ecosistema y se asienta en ventas, pero a niveles muy lejanos a los de los dos principales ecosistemas.

La gran oportunidad de Nokia estaba en la gama de entrada, donde sus terminales eran imbatibles por concepto de Windows Phone y lo centrado que estaba Android en conquistar la gama más alta

Buena parte de esa mejora en las ventas de Lumia la tiene una especie de vuelta a los orígenes. Tras centrarse en la gama alta, terminales como el Nokia 520 dan a la compañía un punto de apoyo importante para tomar impulso.

El grueso del mercado, el de entrada, ya no podía dejar de lado el fenómeno smartphone y ahí Nokia tenía la experiencia necesaria que demostró con estos terminales. Además, con Android y Apple en una dura batalla por la gama alta, ese segmento estaba especialmente descuidado y durante un par de años han tenido una gran oportunidad ahí.

Llega Microsoft ¿al rescate?

Tras lo centrado que Nokia estaba con el sistema operativo móvil de Microsoft, que había llevado al resto de compañías a casi abandonarlo, parecía cantado que el roce continuo acabara en relación seria. Algo tenía que pasar dado que Windows Phone no funcionaba pese a los buenos terminales que se estaban presentando.

Así que lo que tenía que ocurrir (la relación no permitía ningún paso en otro sentido de ninguno de los dos enamorados) acabó pasando en septiembre de 2013 con la compra de la división de móviles de Nokia por parte de Microsoft, operación que se cerraba en abril del año siguiente por unos 7.000 millones de dólares.

Microsoft Lumia, fin de la historia

El último paso de este recorrido por el particular vía crucis de Nokia llegó ayer. Los futuros terminales con Window Phone que lleguen al mercado lo harán sin el nombre o logo de Nokia.

Microsoft Lumia parece la apuesta más firme, pero sería una buena idea que finalmente todo quedara como Lumia. Pese al inicio controvertido con esa denominación, la marca Lumia ya es suficientemente conocida en el mercado como para poder volar sola. Veremos si no acaba echando de menos a la Nokia que ya es pasado.

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