
Aunque la verdadera suerte no fue que sobreviviera la arquitectura: el nieto había salido poco antes hacia el colegio
En medio de un paisaje arrasado por la riada en Nepal, una imagen terminó haciéndose viral: una casa verde permanecía en pie mientras buena parte de lo que había a su alrededor había desaparecido. La vivienda de la familia Pyakurel se convirtió en la “Miracle House”, atrajo visitantes y terminó incluso señalada en Google Maps como una atracción “resistente a inundaciones”.
Pero la explicación más interesante podría no estar a la vista.
Una casa en pie. Contaba el New York Times que la familia Pyakurel estaba en su vivienda de Dhunge Bazaar cuando una enorme corriente de agua, barro y escombros alcanzó la zona después del colapso del glaciar en la región del Himalaya entre Nepal y el Tíbet.
Durante más de una hora contemplaron desde el tercer piso y posteriormente desde el tejado cómo el agua golpeaba el edificio y destruía lo que encontraba a su alrededor. Cuando el nivel comenzó a descender, unos vecinos utilizaron tuberías metálicas para improvisar una escalera y sacar a la familia. La casa, contra todo pronóstico, seguía en pie.
Desaparecieron casas, carreteras y hasta un bazar. La excepcionalidad de la vivienda se entiende mejor observando lo que quedó a su alrededor: barro, escombros y enormes extensiones donde antes había edificios e infraestructuras. En el distrito de Nuwakot, más de 1.200 viviendas quedaron completamente destruidas y otras mil sufrieron daños parciales, mientras puentes y tramos enteros de carreteras desaparecieron.
Cerca de la casa, las turbinas eléctricas situadas al otro lado del río fueron arrastradas, un bazar entero dejó de existir y cuatro viviendas pertenecientes a una misma familia desaparecieron, incluida una tan nueva que sus propietarios todavía no se habían mudado.
Una atracción en Maps. Las fotografías de aquella construcción verde prácticamente aislada entre la destrucción comenzaron a circular por las redes sociales hasta el punto que la vivienda recibió rápidamente dos apodos: la “Miracle House” y la “Viral House”.
Cuando la carretera volvió a abrir parcialmente, comenzaron a llegar curiosos hasta Dhunge Bazaar para observarla desde una elevación y hacerse fotografías con ella. La fama digital llegó aún más lejos: el lugar consiguió su propio marcador en Google Maps como una atracción “flood-proof”, convirtiendo una vivienda familiar en uno de los símbolos más insólitos de la catástrofe.
El (posible) secreto. Es la gran pregunta, y Chhatra Bahadur Pyakurel, patriarca de la familia, cree que existe una explicación estructural para que su casa resistiera donde otras desaparecieron: sus pilares fueron anclados perforando profundamente hasta alcanzar la roca. La planta baja había sido construida en 1995 para albergar su tienda de alimentación y, a medida que prosperó el negocio familiar, fueron añadiendo nuevas plantas sobre aquella estructura.
También se ha planteado otra posible explicación: una cresta situada frente a la trayectoria de la corriente pudo actuar parcialmente como escudo, por lo que no existe todavía una demostración técnica de que los cimientos fueran por sí solos responsables de la supervivencia.
Lo que no sobrevivió. La imagen de la casa intacta es engañosa porque las dos primeras plantas sufrieron daños: apenas permanecieron elementos estructurales, mientras el agua destruyó posesiones y documentos familiares tan importantes como pasaportes, certificados de ciudadanía y títulos de propiedad.
En cambio, en el tercer piso seguían visibles una lavadora y ropa, y en el tejado permanecían depósitos de agua, un calentador solar, plantas e incluso un pequeño templo familiar. Para Pyakurel, sin embargo, la verdadera suerte no fue que sobreviviera el edificio: su nieto había salido poco antes hacia el colegio, situado en una zona elevada, y toda la familia consiguió reunirse sana y salva al día siguiente.
Imagen | X, China News Service
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 0 Comentario