Airbus ya tiene listo su impresionante U740 Valkyrie, el "plan B" de Alemania ante el retraso del nuevo caza europeo

Airbus U740 Valkyrie First Flight

Airbus acaba de poner a volar un híbrido insólito: un dron nacido en EEUU que quiere pensar, decidir y combatir como europeo

Miguel Jorge

Editor

Mientras Europa sigue atrapada en las disputas sobre su futuro caza de sexta generación, Airbus ha decidido acelerar por una vía mucho más pragmática, un híbrido o Frankenstein con un dron de Estados Unidos y el cerebro europeo. La fórmula acaba de superar su primera prueba de vuelo en el continente y apunta directamente a Alemania, que necesita reforzar su fuerza aérea antes de 2029. 

El resultado se llama U740 Valkyrie.

El plan B alemán ya vuela. El 29 de septiembre de 2026, en unas instalaciones de pruebas del norte de Europa cuya ubicación no se ha revelado, Airbus y la estadounidense Kratos realizaron el primer vuelo europeo del U740 Valkyrie. El aparato despegó asistido por un cohete, ejecutó maniobras a distintas altitudes, alcanzó velocidades de hasta Mach 0,8 y modificó su misión durante el vuelo. 

Airbus anunció los resultados el 12 de octubre y aseguró que se habían cumplido todos los objetivos previstos. El ensayo constituye un primer paso hacia una propuesta que las dos compañías quieren tener lista para el combate en 2029, aunque Alemania todavía no ha seleccionado oficialmente el modelo.

Alas estadounidenses, cerebro europeo. La clave del proyecto está en combinar dos tecnologías de procedencia distinta. Kratos aporta el XQ-58A Valkyrie, un dron de combate estadounidense concebido para ofrecer capacidades militares a un coste relativamente contenido, mientras Airbus desarrolla el sistema MARS, encargado de gestionar las misiones y las funciones autónomas. 

Dentro de esa arquitectura se encuentra MindShare, un software apoyado en inteligencia artificial que permitirá coordinar grupos de aeronaves tripuladas y no tripuladas bajo supervisión humana. Airbus sostiene que esta combinación dará a los clientes europeos control sobre aplicaciones, datos y funciones esenciales del sistema. La integración de MARS sigue pendiente de las próximas pruebas, de modo que el vuelo inaugural todavía no demuestra el funcionamiento del conjunto completo.

La urgencia de Berlín. Alemania pretende disponer de unas fuerzas armadas preparadas para un posible conflicto de alta intensidad en 2029, un horizonte marcado por la guerra de Ucrania y el deterioro de la seguridad europea. La Luftwaffe necesita incorporar drones de combate a reacción capaces de ampliar su capacidad ofensiva y asumir misiones peligrosas sin exponer directamente a sus pilotos. 

Su experiencia en este ámbito es limitada: durante años, las controversias políticas y los problemas de adquisición retrasaron el despliegue de grandes aeronaves no tripuladas armadas. El Valkyrie ofrece una posible vía para acortar los plazos aprovechando una plataforma que ya existe, en lugar de iniciar desde cero el desarrollo de un nuevo avión.

El Eurofighter gana un escudero. El U740 está concebido para operar de manera autónoma o bajo las órdenes de cazas tripulados como el Eurofighter, multiplicando su alcance operativo, su capacidad de ataque y sus posibilidades de supervivencia. Airbus y la israelí Rafael trabajan para que el Eurofighter pueda dirigir estos aparatos mediante nuevas capacidades de conectividad incorporadas al pod Litening 5 y pequeñas modificaciones de aviónica. 

La idea es que los drones se adelanten a los cazas, transporten armamento, amplíen su cobertura de sensores o penetren en zonas especialmente peligrosas. El U740 dispone de una bodega interna de armamento y puntos de carga bajo las alas, con un peso máximo al despegue de unas tres toneladas, un alcance anunciado superior a 5.000 kilómetros y un techo operativo de 45.000 pies, aproximadamente 13.700 metros.

Un dron que puede despegar sin pista. Una de las características más llamativas del Valkyrie es su capacidad para lanzarse mediante cohetes, prescindiendo de una pista convencional durante el despegue. Esta solución permitiría dispersar las aeronaves por distintas ubicaciones y reducir su dependencia de grandes bases aéreas, especialmente vulnerables ante ataques con misiles. Airbus también contempla operaciones convencionales desde pistas, ampliando las posibilidades de despliegue del aparato. 

Para Alemania, la propuesta tiene incluso un precedente histórico: durante la Guerra Fría, la Luftwaffe experimentó con el lanzamiento de cazabombarderos F-104G Starfighter mediante sistemas de despegue de longitud cero, una solución pensada precisamente para seguir operando si sus aeródromos quedaban inutilizados.

La sombra del gran caza europeo. Lo hemos ido contando. El movimiento llega en un momento especialmente delicado para el Future Combat Air System (FCAS), el ambicioso programa impulsado por Francia, Alemania y España para desarrollar un sistema de combate aéreo de nueva generación. Las disputas industriales y los desacuerdos sobre el reparto del trabajo han complicado su avance, mientras la necesidad de nuevas capacidades militares se vuelve cada vez más urgente. 

El Valkyrie pertenece a una categoría diferente: es un dron colaborativo y no sustituye al futuro caza tripulado de sexta generación. Su atractivo estratégico reside precisamente en esa diferencia, porque permite incorporar antes algunas de las capacidades de combate autónomo que Europa lleva años intentando desarrollar dentro de programas mucho más complejos. La apuesta de Airbus también ilustra una soberanía tecnológica selectiva: controlar el software, los datos y la integración de armamento europeo utilizando una estructura aérea diseñada en Estados Unidos.

Una carrera que todavía está abierta. Qué duda cabe, Airbus y Kratos deberán demostrar ahora que el sistema MARS funciona en vuelo, que el U740 puede colaborar eficazmente con aeronaves tripuladas y que su arquitectura admite las armas y los sensores que requiera Alemania. Además, la propuesta compite con alternativas de Anduril, General Atomics, Lockheed Martin y la alianza de Boeing con Rheinmetall, así como con desarrollos europeos como el CA-1 Europa de Helsing y Hensoldt. 

Airbus trabaja paralelamente en el U760 Ravenstorm, un dron de mayores dimensiones previsto para comienzos de la próxima década. La decisión alemana dependerá de los requisitos definitivos de la Luftwaffe y de la capacidad de cada fabricante para cumplir los plazos. En ese escenario, el U740 plantea una fórmula de enorme trascendencia para la industria militar europea: adquirir un "Frankenstein militar" bajo una plataforma estadounidense ya desarrollada, incorporar tecnología propia en sus sistemas decisivos y acelerar la llegada de nuevas capacidades al campo de batalla.

Imagen | AIRBUS

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