Hay un misterioso joven de 16 años que recuerda con precisión el 99% de toda su vida

Chico Listo

Un joven de 16 años con memoria autobiográfica altamente superior puede asociar un olor con un evento de su vida

José A. Lizana

Editor

Que un olor, una palabra aleatoria o una simple imagen desencadene en la mente un recuerdo vívido o detallado de lo que estábamos haciendo en un momento concreto de nuestra vida parece algo imposible, pero hay personas a las que les ocurre de manera automática. Este es el caso de un joven de 16 años que responde a las iniciales de KCL y cuyo caso ha descrito lo que creíamos saber del límite de nuestro cerebro. 

El caso. KCL posee lo que la ciencia denomina 'memoria autobiográfica altamente superior' (HSAM por sus siglas en inglés) y, según un reciente estudio publicado en la revista Cortex, su memoria es más potente que la del 99,9% de la población general. Sin embargo, en este caso tenemos también como lección que una memoria prodigiosa no consiste en ser un "superhéroe cognitivo", sino en tener un cerebro con el gatillo demasiado sensible. 

No es lo mejor. Desde que se documentó el primer caso de este tipo de memoria autobiográfica en 2006, se ha podido pensar que estas personas son como ordenadores vivientes con discos duros casi infinitos. Sin embargo, la ciencia lleva años desmintiendo esta idea. 

Y es que ya en 2012, con la primera serie de casos estudiados por la Universidad de California, se demostró que al someter a individuos con HSAM a pruebas de memoria estándar de laboratorio, su rendimiento era igual al de otras personas. Es por ello que su "superpoder" se limita estricta y exclusivamente a su propia vida. 

Anatómicamente. Esta habilidad no responde tampoco porque tengan un cerebro diferente en forma o tamaño, y entonces nos preguntamos cómo es posible que ocurra esto. Y aquí este último caso es muy importante, no por ser el primero reportado, sino por cómo se ha demostrado, ya que hasta ahora la ciencia dependía de cuestionarios o diarios donde los pacientes relataban sus experiencias. Pero ahora los investigadores llevaron a KCL al laboratorio y, mientras realizaba tareas monótonas, le interrumpían en momentos aleatorios para preguntarle exactamente qué estaba pensando.

Los resultados apuntaban a que KCL experimentaba una frecuencia de recuerdos autobiográficos involuntarios inmensamente superior a la del grupo de control, y curiosamente su tasa general de distracciones era completamente normal; el sesgo operaba únicamente hacia el contenido de su pasado.

La conclusión a la que llegaron es que tanto KCL como otras personas con HSAM experimentan la recuperación del recuerdo de la misma manera que el resto de nosotros una vez que este se hace consciente. Su particularidad reside en un umbral de recuperación mucho más bajo y una sensibilidad extrema a las claves del entorno, haciendo que cualquier pequeño estímulo sea suficiente para "abrir la compuerta".

La neurociencia. Esta teoría del acceso rápido encaja a la perfección con lo que sabemos de la actividad cerebral en este tipo de personas, puesto que ya en estudios se vio que los cerebros con HSAM acceden a los recuerdos mucho más rápido. La clave aquí parece estar en la fase de "acceso" donde estos individuos muestran una mayor conectividad entre la corteza prefrontal y el hipocampo y por tanto, son mucho más rápidos. 

Sin embargo, en la fase de "revivir" el recuerdo, su actividad cerebral es indistinguible de la de cualquier otra persona.

Imágenes | Vitaly Gariev 

En Xataka | Nuestro cerebro lleva milenios encogiendo: la ciencia tiene muy claro por qué (y no, no significa que seamos más tontos)

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