"Han confundido derechos con privilegios": el teletrabajo tiene un nuevo enemigo en España y es Ourense

Nueva legislatura. Nuevas medidas. Apenas dos semanas después del acto de investidura que lo ha revalidado como alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome ha decidido aplicar un cambio de calado en la política laboral de su Ayuntamiento: suspender la modalidad de trabajo en remoto, de la que disfrutan alrededor de 130 funcionarios. El bloqueo es temporal, pero llega acompañado de un discurso duro y particularmente crítico por parte del regidor de Democracia Ourensana, quien ha acusado a "muchos" empleados públicos de "confundir derechos con privilegios". "Cuando un funcionario solicita teletrabajo los LUNES y VIERNES, no es teletrabajo lo que está solicitando", ha recalcado desde Twitter.

Las mayúsculas, por cierto, son suyas.

¿Qué ha pasado? Que Pérez Jácome, quien ocupa el asiento de la Alcaldía ourensana desde 2019, ha decidido suspender la modalidad de teletrabajo en el Consistorio y modificar la ordenanza que la regula. La medida afecta a los cerca de 130 empleados que hasta ahora estaban autorizados a trabajar desde casa.

En el comunicado emitido por el Ayuntamiento para anunciar la decisión se recalca que la pausa será temporal, pero también se deslizan matices importantes. El primero, que el primer edil no se siente cómodo con la fórmula de teletrabajo. Al menos tal y como se ha estado planteando hasta ahora. El segundo, que puesto que el trabajo en remoto está regulado por una ordenanza municipal cualquier decisión definitiva debe pasar antes por el pleno, donde Pérez Jácome no tiene mayoría.

Pero… ¿Y por qué ahora? Jácome no es un recién llegado a la Alcaldía de Ourense. Si bien logró revalidarse en el cargo hace un par de semanas, ocupa el sillón de mando desde 2019, antes de que estallara la pandemia del COVID-19 y el Consistorio se dotara de su propia ordenanza reguladora del teletrabajo. Que la medida se adoptara con Pérez Jácome ya como regidor no significa sin embargo que a él, personalmente, le convenciera del todo. Así lo ha reconocido él mismo durante la pasada campaña electoral del 28M. Y sin medias tintas.

"Entoné el mea culpa y dije que el mayor error como alcalde de 2019 a 2023 fue llevar a pleno la ordenanza de teletrabajo", asume. No solo eso. Aquella ordenanza salió adelante con el respaldo unánime de la Corporación local, un consenso que —asegura hoy Jácome— ya le llevó a intuir entonces que "no era buena". "Lamento haber acertado", concluye. Ahora, con el inicio de un nuevo mandato, ha decidido que una de sus primeras medidas sea la revisión a fondo del teletrabajo.

¿Y cuáles son los motivos? Jácome quiere una nueva ordenanza, "más objetiva, práctica y funcional". La decisión de suspender la modalidad, explica, responde a su deseo de una "reorganización" en el Consistorio que requerirá de "la presencia física" de los empleados. "No podemos estar a expensas del teletrabajo", aclara antes de lamentar un retraso en expedientes "que no podemos tolerar".

El recién revalidado alcalde de Ourense defiende que su decisión mejorará la funcionalidad del Ayuntamiento y está en sintonía con las políticas aplicadas por otros organismos, tanto en Galicia como en el resto de Europa o incluso en Estados Unidos. "Realmente hay una reducción del teletrabajo", reivindica.

¿Qué opina el alcalde? Quizás más interesante que la suspensión o el argumentario desplegado en la nota del Ayuntamiento, sean las valoraciones lanzadas por el propio Jácome, que muestran que no se siente cómodo con cómo los funcionarios de Ourense están usando la modalidad en remoto. "Es llamativo la cantidad de gente que solicitó el teletrabajo los lunes y viernes. Es una tomadura de pelo porque claro está que lo haces para empalmar con el fin de semana o hacer largos los fines de semana. Esto no tiene nada que ver con el teletrabajo", zanja.

Su valoración personal la ha deslizado tanto a través del comunicado del Ayuntamiento como de sus redes, donde ha querido recalcar precisamente ese mensaje. "Muchos trabajadores públicos han confundido derechos con privilegios", abundaba el jueves desde su perfil personal de Twitter, en el que ha insistido en que la suspensión de la ordenanza será temporal, pero "inminente".

¿La fórmula más eficaz? Así la reivindica Jácome, que avanza que el Ayuntamiento de Ourense seguirá "la tendencia" de la propia Xunta de Galicia y otras entidades repartidas por Europa y EEUU: "Realmente hay una reducción del teletrabajo". "Al final parece que el más eficaz en todas las organizaciones del mundo, sean privadas o públicas, es la presencia física", remarca.

Pero.... ¿Y es así? Su decisión coincide, efectivamente, con la de otras organizaciones, incluidas grandes compañías del sector tecnológico, que a lo largo de los últimos meses han reducido su apuesta por esa modalidad o incluso exigido directamente a sus empleados que regresen a sus oficinas al menos una parte su semana laboral. En esa lista se encuentra Apple, Tesla, Twitter, Google, Meta o Amazon, cuyos dirigentes han llegado a argumentar que cuando los empleados están físicamente en las oficinas muestran un mayor nivel de "compromiso".

Hay estudios que reflejan sin embargo una realidad igual de relevante: cómo la productividad en el teletrabajo se ha disparado desde que el modelo comenzó a extenderse con la pandemia e incluso que ofrecer esa opción aumenta de forma considerable las posibilidades que tiene una organización de captar talento.

Imagen de portada: Concello de Ourense (Twitter) y Amaianos (Flickr)

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