Sony Xperia 1 V, análisis: filosofía japonesa, para lo bueno y lo malo

Llega el verano y, con él, el tradicional lanzamiento del nuevo flagship de Sony. Enfrentarse al análisis del nuevo Sony Xperia 1 siempre es una experiencia de lo más interesante y, en lo personal, me parece un móvil muy divertido por un motivo muy simple: la compañía japonesa parece no querer seguir las reglas.

Lleva varias generaciones apostando por un terminal premium que no se limita a reinventarse cada año, sino a mejorar apartados aquí y allá mientras mantiene una filosofía totalmente diferente a la del resto de fabricantes. Están metidos en la batalla de especificaciones, sí, pero la afrontan a su estilo, y tras dos semanas con el Sony Xperia 1 V, te cuento qué tal la experiencia con un terminal que aspira a ser uno de los mejores móviles de 2023.

Ficha técnica del Sony Xperia 1 V


Sony Xperia 1 v

PANTALLA

Panel OLED de 6,5 pulgadas

Resolución de 3.840 x 1.644

643 píxeles por pulgada

Relación de aspecto 21:9

HDR BT.2020

DIMENSIONES Y PESO

165 x 71 x 8,3 mm

187 gramos

PROCESADOR

Snapdragon 8 Gen 2

RAM

12 GB LPDDR5X

ALMACENAMIENTO

256 GB

UFS 4.0

CÁMARA FRONTAL

12 Mpx f/2.0

Sensor de 1/2,9 pulgadas

Grabación 4K30

CÁMARA TRASERA

Principal: 48 Mpx f/1.9, OIS, equivalente a 24 mm

Gran angular: 12 Mpx f/2.2

Ttelefoto: zoom de 3,5x f/2.3 a 5,2x f/2.8, OIS

BATERÍA

5.000 mAh

Carga por cable de 30 W

Carga inalámbrica

Carga inversa inalámbrica

SISTEMA OPERATIVO

Android 13

CONECTIVIDAD

Wifi 6e

NFC

Bluetooth 5.3

GPS, GLONASS, BDS, GALILEO

Jack de auriculares

USB-C con salida de vídeo

OTROS

Pantalla Gorilla Glass Victus 2

Certificación IP68

Sensor de huellas en el lateral

Tarjeta de SIM y microSD extraíble fácilmente

Sin cargador en la caja

PRECIO

1.399 euros

Sony Xperia 1 V Smartphone Android 13 Libre con 6.5'' 4K HDR, OLED, 120Hz, Cámara con Triple Objetivo (con Next Gen Sensor & ZEISS), 12GB RAM, 256GB Almacenamiento, IP65/68, Dual SIM híbrida


Un diseño que mantiene la tradición

En el 2019, Sony encontró la manera de simplificar los nombres de sus móviles y, además, desmarcarse con un diseño único. Con el Xperia 1 estrenaron esa línea de diseño alargada con una relación de pantalla de 21:9 que transmiten una sensación única entre las manos. Te puede gustar más o menos (a mí me encanta), pero está claro que es diferente.

Con el Xperia 1 II mantuvieron ese formato, pero rediseñaron la trasera moviendo las cámaras hacia uno de los laterales, algo que no ha variado en las últimas generaciones. De hecho, tenemos un móvil prácticamente calcado al Xperia 1 IV del año pasado, que a su vez era idéntico al Xperia 1 III, pero sí hay ligeros cambios.

Aunque se mantiene ese color negro con acabado mate y el módulo de cámaras es prácticamente igual (se pierde el sensor ToF, se ha cambiado la posición del flash y ahora tenemos un micrófono enorme), las sensaciones en la mano son distintas. La trasera sigue siendo de cristal con protección Gorilla Glass Victus, pero el acabado tiene una textura rugosa gracias a varios centenares de puntitos que sobresalen.

¿Has tocado un mando de PS5 o de Xbox Series X? Pues esa misma sensación que tenemos en los agarres es la que tenemos con este Xperia, pero con un mejor tacto gracias al cristal, claro. Si alguna generación anterior podía resbalarse entre las manos, esta no lo hace y, además, las huellas no se quedan con facilidad.

El módulo de cámaras sobresale, así que si escribes un mensaje con el móvil apoyado en la mesa, bailará, pero por lo menos, como digo, ya no se resbala. Los laterales ofrecen unas geniales sensaciones gracias tanto al aluminio como a su diseño rayado. Está claro que es distinto entre manos no solo por el formato, sino por el acabado, y eso es algo que es de agradecer cuando funciona.

El lateral izquierdo está totalmente despejado, en la zona superior encontramos el jack de auriculares, en la zona inferior tenemos una ranura de DualSIM o SIM más microSD de hasta 1 TB. Se puede extraer sin necesidad de utilizar el pinchito (sin que el móvil pierda su certificación IP68) y en el lateral derecho tenemos más botones de los que solemos ver.

Para empezar, están los de volumen y el de bloqueo, que además actúa como sensor de huellas. Ofrecen un tacto muy, muy bueno, acompañando perfectamente las sensaciones del resto de superficies, pero también tenemos un botón dedicado para la cámara.

Se trata del obturador que podemos presionar por completo para hacer la fotografía, pero hasta la mitad para enfocar. Esta media pulsación es muy fácil de sentir para que no nos equivoquemos y, además, el botón no tiene un acabado plano, sino rugoso que ayuda a ubicarlo sin tener que mirar y a no perderlo si vamos caminando.

Estos botones también están acabados en aluminio y, en general, cuando lo sostienes por primera vez si no has tenido una generación entre manos, enseguida te das cuenta de que estás ante algo completamente diferente: extremadamente premium por los materiales, pero con una pantalla que rompe con el mercado.

Pantalla con resolución 4K y los peculiares 21:9

Esa apuesta conservadora de Sony en cuanto al formato se aplica a la pantalla. De hecho, si bien los acabados de este modelo son los más diferentes desde los del Xperia 1 II, con la pantalla no podemos decir lo mismo.

La compañía japonesa parece que mantiene esa idea de no cambiar lo que funciona. Para lo bueno y lo malo, el panel del Xperia 1 V es prácticamente idéntico al de la generación anterior. Repite la diagonal de 6,5 pulgadas con esa relación de aspecto de 21:9 que, como decíamos y como puedes ver, es más alargada de lo habitual.

El panel es brutal: resolución 4K, un brillo suficiente para cualquier situación y una reproducción de color espectacular

Esto hace que el móvil sea algo más estrecho y, aunque entiendo que puede ser incómodo para algunos usuarios, es algo que va en gustos y, en lo personal, me encanta. El motivo es que se sostiene genial con una sola mano y en la calle puedo responder un mensaje sin necesidad de escribir con los dos pulgares.

Eso sí, reconozco que no es el más cómodo para escribir con ambas manos debido al tamaño del teclado, y que seguramente tengas que usar el modo de accesibilidad para llegar a la zona superior con una sola mano debido a lo alargado que es, pero siempre me ha gustado esta relación de aspecto.

Cuando ves un vídeo grabado a 16:9 o 18:9, los formatos más populares en YouTube, por ejemplo, tienes dos enormes barras negras en los laterales. Puedes ampliar, sí, pero perderás un montón de información. Ahora bien, cuando utilizas la pantalla partida, me parece más cómoda que en otros teléfonos para tener YouTube y Twitter uno al lado de otro.

Donde realmente brilla es cuando reproducimos contenido que tiene esa proporción muy panorámica, como una película, y que además sea HDR y 4K. Sony sigue apostando por una resolución de locos (2.840 x 1.644 píxeles) y, gracias a los 10 bits y a la gama BT.2020, una película como 'Avatar: El sentido del agua' es una locura en este terminal.

No solo la profundidad de color, sino la resolución en algo que tienes entre manos y el brillo de la imagen. Para consumir contenido, es un móvil alucinante. Y hablando del brillo, Sony no lo especifica, pero no vas a tener ningún problema a la hora de ver contenido en exteriores, incluso en días tan soleados como los del verano. Además, el sensor automático funciona de escándalo y no he tenido que regular el brillo ni una sola vez.

Detalle de la matriz de píxeles en modo 4K.

Si te quieres poner a toquetear los ajustes de pantalla, puedes realizar un completo balance de blancos, puedes elegir entre el modo estándar o el modo creador (el 4K con BT.2020 y un procesamiento de imagen propio) o configurar ese modo estándar con el modo creador automático en ciertas apps.

Si eliges esto, por defecto se activa el modo automático en Fotos, en Instagram (no lo entiendo) y en Netflix. Sin embargo, puedes personalizarlo para que también se aplique a otras apps que elijas del teléfono. Puedes activar la iluminación inteligente (que no apaga la pantalla si el teléfono nota que lo estamos sujetando con la mano), tenemos modo de pantalla siempre encendida con reloj y notificaciones y te recomiendo activar los 120 Hz.

Por defecto llega configurado a 60 Hz y, aquí viene la nota negativa, seguimos sin tener un panel LTPO. Teniendo en cuenta la cantidad de móviles de gama premium que, desde hace algunas generaciones, cuentan con paneles que son capaces de ir de 1-10 a 120 Hz, no entiendo por qué Sony es reticente a esto que, además, podría ayudar con la batería.

Pero bueno, pese a esta sombra, la experiencia con el panel es brillante y es una pantalla que atrapa. Se ve de escándalo, vaya.

Sonido envolvente y vibración dinámica

Una gran experiencia visual debe ir acompañada de un sonido a la altura. Aquí lo tiene, pero con matices. Para empezar, volvemos a tener una pareja de altavoces en el frontal. Están diseñados para que activemos el audio 360 y consumamos contenido en horizontal. De esta manera, ese sonido nos envuelve.

Y sí, se nota el efecto, pero no es el cambio tan radical que puedes estar pensando. Considero que son unos buenos altavoces que no distorsionan cuando subimos el volumen, algo que vas a tener que hacer más de la cuenta.

Y es que, la barra de volumen es peculiar porque el 65% de la misma no ofrece cambios sustanciales una vez vamos subiendo, pero es en el último tramo del 35% cuando notamos los mayores saltos.

No me parece algo malo, sí un poco confuso, pero al final el volumen máximo no es tan alto como cabría esperar. Pero bueno, ya digo que me parece un buen apartado sonoro y Sony incluye un sistema de vibración interesante: buenas sensaciones con la vibración cotidiana, pero en algunas apps podemos hacer que vibre al ritmo de algunos sonidos.

Es interesante para aumentar la inmersión, pero cuidado con pasarse porque la batería no es infinita. Por lo demás, si tienes unos auriculares de alta definición y los conectas por cable, y la música que albergas en tu teléfono acompaña (teniendo en cuenta todo el lío de códecs y demás), vas a disfrutar de una experiencia genial.

Un hardware a la última que no se lleva bien con el calor

Algo tan tradicional como el diseño alargado o la pantalla 4K, es la gestión de temperatura de los móviles de Sony. Es curioso, pero al lanzar sus móviles coincidiendo con el verano español, el calor ambiental no ayuda a la hora de analizar un Sony Xperia que, además, no cuenta con un buen sistema de disipación.

Es algo que hemos visto generación tras generación, con un Xperia 1 IV que sufría de throttling -estrangulamiento térmico- a la mínima, y del que este Xperia 1 V no se salva, incluso, cuando tiene un SoC, el Snapdragon 8 Gen 2, que gestiona muchísimo mejor los recursos para evitar el sobrecalentamiento.

No es tan drástico como el año pasado, pero el problema de temperatura típico de los Xperia sigue presente incluso con el Snapdragon 8 Gen 2

Otros móviles con este SoC como el OnePlus 11, el Xiaomi 13 Pro o incluso un S23 Ultra con el mismo SoC subido de vueltas, gestionan mucho mejor la temperatura. En el Zenfone 10, que es un compacto, sí hemos visto que la estabilidad es inferior, pero este Xperia no se lleva bien con el rendimiento sostenido.

A continuación, puedes ver las gráficas de dos aplicaciones que utilizamos para comprobar el rendimiento sostenido y los datos no son buenos:

Con juegos o grabando vídeo a 4K en exterior, te va a pasar, teniendo problemas como algunos microcortes jugando o con cortes en los vídeos, pero aunque en el día a día el throttling no sea un problema, notarás que el móvil coge temperatura con facilidad.

En una terraza tomando algo a la sombra, si navegas o haces un par de fotos, el terminal empieza a notarse más calentito. No es alarmante, como digo no se reduce el rendimiento, pero es algo que está ahí.

No he tenido los problemas de avisos del año pasado, cuando a la mínima la cámara me decía que no podía realizar seguimiento de objetos por sobrecalentamiento, pero Sony sigue con automatismos como bajar la frecuencia de la pantalla cuando se calienta de más o no dejar usar la cámara con un 5% de batería.

Por lo demás, el SoC es una bestia y algo que me encanta es que la memoria (tanto la RAM como el almacenamiento) es rapidísima. Hemos medido una escritura secuencial de 930,32 MB/s con una lectura de unos alucinantes 2,07 GB/s. Cuando queremos copiar archivos o manejar algo pesado, el móvil vuela y sólo puedo pensar cómo habría quedado en los test sintéticos con una mejor gestión de temperatura.


Sony Xperia 1 V

asus zenfone 10

Xiaomi 13 Ultra

Honor magic5 pro

ONEPLUS 11

IPHONE 14 PRO

SAMSUNG GALAXY S23+

PROCESADOR

Snapdragon 8 Gen 2

Snapdragon 8 Gen 2

Snapdragon 8 Gen 2

Snapdragon 8 Gen 2

Snapdragon 8 Gen 2

Apple A16 Bionic

Snapdragon 8 Gen 2 (for Galaxy)

RAM

12 GB

16 GB

16 GB

12 GB

16 GB

6 GB

8 GB

GEEKBENCH 5/6 (SINGLE/MULTI)

1.961 / 4.777 (6)

2.030 / 5.689 (6)

1.982 / 5.492 (6)

1.914 / 5.049 (6)

1.176 / 4.960 (5)

2.508 / 6.306 (6)

2.019 / 5.308 (6)

3D MARK Wild Life Unlimited

13.667

14.035

13.978

13.741

14.018

12.344

14.250

3D MARK Wild Life Stress Unlimited

13.742 / 5.526

14.039 / 9.704

13.926 / 12.788

13.765 / 9.226

14.250 / 11.186

12.344 / 7.931

14.018 / 13.968

PCMARK WORK

15.488

18.169

15.048

14.897

11.406

-

15.823

Veremos si el año que viene lo consiguen, pero me da la sensación de que Sony carga a Qualcomm, generación tras generación, con el peso de crear chips más eficientes en este sentido cuando, realmente, es la combinación entre el SoC y la disipación que aplique cada fabricante.

Batería de 5.000 mAh que aguanta un día completo de fotografía

Hablar de la batería siempre es complicado porque los patrones de uso de cada usuario son totalmente diferentes y, además, en generaciones posteriores nos hemos encontrado modelos muy discretos en este apartado.

En el caso del Xperia 1 V, encontramos 5.000 mAh, igualando la cifra del año pasado, que con mi uso me ha permitido llegar a una media de un día y 14 horas de batería con una media de cinco horas 38 minutos de pantalla. No es el más generoso, pero teniendo en cuenta la cantidad de fotos realizadas y que he pasado mucho tiempo en exterior, considero que cumple perfectamente.

He tenido días de casi seis horas y uno que no llegó a las cinco horas de pantalla, pero realmente no me he tenido que preocupar en el día a día por este asunto. Y sobre la carga, vemos la misma potencia del año pasado: 30 W por cable que nos permite cargar el 100% en 96 minutos, pero con un 50% en 32 minutos.

Esto es debido a que la curva de carga se va haciendo más plana cuando pasa del 75%, sobre todo del 90% al 100%. También contamos con carga inalámbrica y, con un cargador de 30 W, tarda casi tres horas en llegar al 100%.


Carga con cable Cargador de 125 W PD

Carca inalámbrica Cargador de 30 W

15%

9 minutos

20 minutos

30%

19 minutos

44 minutos

50%

32 minutos

75 minutos

75%

55 minutos

120 minutos

100%

96 minutos

163 minutos

Si te preocupa la vida útil de la batería, hay varios modos de cuidado de la misma que podemos desactivar, activar para que actúe automáticamente y que vienen activadas por defecto. Me gusta que este tipo de opciones, como otras tantas en el apartado de configuración, se explican a la perfección para que sepamos en qué afecta cada parámetro que ajustemos.

Y sí, para realizar las mediciones de carga, desactivamos estas opciones porque, precisamente, una de ellas permite una carga rápida hasta el 50% y luego va cargando poco a poco hasta el 90% o 100%, dependiendo de lo que elijamos.

El software respeta a Google sin modificar drásticamente Android 13

En lo relacionado con el software, Sony apuesta por una ROM Xperia que no quiere sustituir lo que Google ofrece de forma nativa con Android. Llega actualizado a Android 13 y reconozco que me gusta el tratamiento de Sony.

Es una capa muy limpia, con un rediseño en algunos apartados, pero que se mueve de forma muy fluida, tiene una estética elegante y un apartado de configuración de algunos elementos en los que te recomiendo pasar un buen rato si decides comprar el teléfono. De esta forma, puedes dejarlo a tu gusto en lo que a funciones se refiere, pero no esperes las incontables opciones de personalización visual de las capas de fabricantes chinos.

Tenemos una barra lateral para gestionar la pantalla partida y acceder rápidamente a ciertas apps.

Todas las opciones de personalización están bien explicadas y tenemos Material You con los iconos o colores dinámicos en función del fondo que echamos de menos el año pasado, pero que sí se han implementado en esta generación.

Lo que seguimos sin tener es un desbloqueo facial. Una generación más, Sony sigue sin ofrecer esta opción y el único modo de desbloqueo biométrico es mediante el sensor de huellas en el lateral. La superficie es reducida y me suele pillar bien el dedo, pero es un desbloqueo lento. No debes mantener el dedo sobre el sensor, pero la animación de desbloqueo hace que tardes un segundo más de la cuenta en acceder al teléfono.

Dos apps de vídeo más Photo Pro, que también sirve para grabar vídeo.

Y sobre el bloatware, Sony no carga demasiado el teléfono y, excepto algunas apps que se están sí o sí, nos permite decidir qué queremos instalar en la configuración inicial. Tenemos Facebook LinkedIn y Tidal -esta última con tres meses de prueba- y algunas apps de Sony como la de Monitor Externo -para usar el móvil como monitor de una cámara Sony-, Creators App -la antigua Imaging Edge Mobile Plus- o Bravia Core.

Esta es curiosa porque no te deja acceder, al menos en mi unidad. Me dice que hay un error de Widevine y que mi teléfono no es compatible. Es curioso cuando realmente no hay problemas de Widevine y es una app de Sony, pero en las dos semanas que llevo usando este móvil, no se ha actualizado.

Y, claro, no pueden faltar las apps creativas como Music Pro, Cinema Pro, Video Pro y Photo Pro. Sí, vuelven las tres aplicaciones de cámara que podrían ser, como mucho, dos.

Sony sigue a lo suyo con el sistema de cámaras y su experiencia

Voy a empezar hablando de la app de cámara y, aunque se llame Photo Pro, realmente es la aplicación que podemos esperar para hacer fotos tanto en modo automático como en modo manual.

En la interfaz, tenemos dos modos. Basic es el automático, con ciertos ajustes que podemos realizar como los estilos creativos, el flash o el formato de la foto, pero tiene el objetivo de que no nos comamos mucho la cabeza. Encontramos los iconos para saltar entre objetivos, con un 2x digital bastante digno que se activa pulsando una vez sobre el de 1x y un renovado icono de bokeh.

Volvemos a no tener un modo retrato como tal, uno accesible directamente. en un carrusel de opciones y modos, y tiene su miga activar el desenfoque. Primero debemos pulsar en el icono correspondiente, ajustar el nivel de desenfoque y, aunque ahí ya cabría esperar que estás disparando en modo retrato, hay que volver a pulsar donde pone Bokeh. Es poco intuitivo y es algo que ya comentamos en generaciones previas.

Apare del modo Basic, y si pulsamos sobre él, tenemos los modos manuales. Hay uno automático que nos permite disparar en RAW, pero lo ideal es que nos manejemos con los modos manuales. Aquí es como las cámaras, con un modo totalmente manual, pero también uno con preferencia de apertura y otro con preferencia de velocidad.

Visto el software, vamos con el hardware. El Xperia 1 V estrena sensor principal, un Exmor de 1/1,35 pulgadas f/1.9 con un tamaño de sensor enorme, de 2,24 micras. Es un flamante sensor de 52 megapíxeles y representa un salto enorme frente a los 12 megapíxeles de la generación anterior, pero Sony ha dado una vuelta de tuerca que detallan en la hoja técnica del móvil.

El sensor principal es nuevo, con 52 megapíxeles, pero son 48 efectivos y las fotos resultantes serán siempre a 12 megapíxeles

Para empezar, el sensor sí tiene 52 Mpx, pero los efectivos son 48 megapíxeles. Ahora bien, no vamos a poder hacer fotografías en 48 megapíxeles, ya que para lograr ese enorme tamaño de píxel realizan un agrupamiento por pixel binning que, en la práctica, nos da un resultado de 12 megapíxeles.

Aquí puede ir en gustos, pero si bien me habría gustado ver fotografías RAW a 48 megapíxeles, los fotodiodos digitales más grandes permiten capturar más luz y rango dinámico y no me parece para nada mal que un fabricante apueste por esta personalización. ¿Cómo son los resultados? La respuesta es que… depende.

En situaciones de interior y primeros planos como fotos de comida o a flores, tengo que decir que me ha encantado. Es una cámara principal que cumple a la perfección y que no añade oversharpening, por lo que las fotos son muy naturales. Además, el procesado es suave y los rojos, amarillos, azules y verdes se mantienen controlados.

Esto para exteriores es genial y, además, me gusta mucho el desenfoque que se genera de forma orgánica gracias al tamaño del sensor y al buen enfoque cercano (sin tener un modo macro). Eso sí, también hay elementos extraños en la foto que no deberían estar ahí.

En la foto de esta plaza, vemos que el trato es bastante bueno. No hay aberración cromática, el HDR funciona correctamente y me habría gustado algo más de contraste, pero realmente es algo más personal. Es una fotografía muy correcta que subes a redes sociales, ves desde la pantalla del móvil y piensas "muy bien".

Sin embargo, si ampliamos (los dos recortes de la derecha), vemos una silueta muy extraña en el perro del lateral izquierdo, con unos artefactos que no deberían estar ahí y, en el derecho, notamos una falta de detalle. Y, realmente, el sensor capta el detalle, pero el procesado del JPG lo fulmina.

Casi me da la sensación de que Sony nos empuja a disparar en los modos manuales o en el automático -pero no en el automático Basic- para tener un archivo RAW. Un usuario convencional va a disparar en automático, pero te recomiendo que si compras el teléfono, tires en RAW + JPG, si quieres.

JPG a la izquierda, RAW a la derecha.

Con una edición muy básica, obtienes mayor detalle y puedes juguetear con parámetros como las sombras sin perder calidad general. Además, si te fijas en el gato superior, los bigotes del RAW son mucho más naturales que los del JPG.

Ahora bien, dos cosas a tener en cuenta: hay mucho ruido en el RAW (cosa que está bien, pero que puede que te interese quitar con algún programa de edición) y para procesar este RAW en el móvil necesitarás una app como Snapseed o Lightroom. La edición y procesado del RAW en Google Fotos es bastante limitada.

Izquierda, RAW. Centro, JPG simultáneo al RAW. Derecha, JPG en modo auto.

Vas a poder disparar en RAW con todas las cámaras, y te recomiendo que lo hagas si haces foto con el zoom porque vas a poder ganar esa nitidez extra que no le viene nada mal. El sensor es un 12 megapíxeles con un píxel de 1 μm y un tamaño que no llama la atención, contando con una superficie de 1/3,5 pulgadas.

Y ojo, aquí sí podemos hablar de un objetivo "zoom" porque el telefoto no es una lente fija, sino una que va de los 85 milímetros o 3,5x hasta los 125 mm o 5,2x. Tenemos ese rango y pasamos de una apertura f/2.3 a una f/2.8 a medida que subimos.

Izquierda, 5,2x. Centro, 3,5x. Derecha, recorte al 100%.

Es una idea muy interesante, pero la sensación es la misma que tenemos cuando se dice que los objetivos zoom son menos nítidos que los ‘prime’ o fijos. Como pasa con el principal, con la foto completa en la pantalla del móvil se ve genial, pero cuando damos un doble toque para acercarnos, notamos una falta de detalle.

En ningún momento es algo dramático, aunque hay que ser exigentes con móviles de 1.399 euros, pero es algo que ya sigo que se solventa disparando en RAW y considero que el procesado del JPG, en este sentido, debería mejorar.

Fotos y recorte del 3,5x.

Además, el 3,5x me parece algo más rico en detalle que el 5,2x, y esto era algo que, de nuevo, ocurría el año pasado. Lo que sí ha mejorado es el modo retrato, siendo el desenfoque de fondo algo más progresivo (aunque tampoco una barbaridad, la verdad) y obteniendo un buen recorte aunque, de nuevo, si nos acercamos vemos esa falta de nitidez y aquí sí o sí la foto es JPG.

Retrato con el 3,5x a la izquierda. Centro y derecha recortes de la imagen.

Pero bueno, pasemos al gran angular. Es un 12 megapíxeles con una superficie de 1/2,5 pulgadas, un píxel de 1,4 micras y apertura f/2.2. Considero que cuenta con una buena nitidez central, aunque en las. esquinas podemos encontrar fácilmente las cosquillas, y no deforma las líneas en exceso.

El procesado es muy natural, como el del sensor principal, y de noche se mantiene, aunque ahí sí vemos algunas diferencias. Por ejemplo, el detalle de la farola es inferior en el gran angular, así como los destellos y falta de detalle en los laterales.

En el frontal contamos con otro sensor de 12 megapíxeles que hace un buen trabajo con el detalle, con el tono de piel y con el HDR incluso en situaciones complicadas. En la tercera foto realmente el cielo estaba blanco, pero el retrato, considero que es exagerado. Casi parece que estoy pegado sobre un fondo difuminado.

En general, creo que es un buen apartado fotográfico, pero el procesado no está a la altura de un móvil de este precio. Da la sensación de que Sony nos empuja a los brazos del RAW, pero esto limita mucho a un usuario que, simplemente, quiera sacar el móvil del bolsillo, hacer una foto rápida y que sea perfecta sin necesidad de una edición posterior.

Vídeo

Pasando al vídeo, tenemos tres aplicaciones para grabar. Aquí es exactamente igual que el año pasado y, aunque podemos grabar desde Photo Pro, está limitado a 4K30. Con todas las cámaras, incluso con la frontal. Puedes grabar en Cinetone, pero no puedes cambiar los fps de la captura.

¿Quieres 4K60 o, incluso, 120? Pues debes usar Video Pro o Cinema Pro, dos apps con interfaces más profesionales (siendo Cinema Pro bastante compleja para un usuario medio) que permiten grabar con automatismos, pero también con controles totalmente manuales y. hasta desactivar la estabilización óptica.

Tengo que decir que el apartado de vídeo me ha gustado mucho gracias a la nitidez como al modo de seguimiento de enfoque. La estabilización también hace un buen trabajo y el cálculo de color es acertado y atractivo, aunque también tengo que decir que grabando en exteriores, cuando ya había grabado algún clip y el teléfono estaba calentito, he tenido cortes en. la captura.

No me ha saltado ninguna alerta por temperatura en la cámara o la captura, algo que sí me ocurrió con la generación anterior, pero los cortes están ahí. Y tenemos retrato para el vídeo, aunque limitado a 1.080p. Con este procesador y sensor principal, podríamos grabar sin problema con el bokeh simulado a 4K.

Sony Xperia 1 V, la opinión de Xataka

Y llegamos al final del análisis del Xperia 1 V y la sensación general es muy positiva por lo especial que es este terminal, pero debemos exigir ciertas cotas de calidad a un móvil de 1.399 euros. Debe aspirar a ser el mejor del mercado o, al menos, no tener flaquezas importantes, y aquí vemos que se repiten errores de generaciones pasadas como la lentitud del sensor de huellas, el sobrecalentamiento o la falta de detalle en las fotos JPG.

Ahora bien, también tenemos la más completa -y compleja- app de cámara, un RAW muy interesante, un diseño diferente y muy, muy premium y, sobre todo, un panel impresionante. El sonido me gusta, el brillo es perfecto y la reproducción de color es asombrosa. Ver contenidos que aprovechan esta pantalla es una tremenda gozada.

Y, al final, aunque odio esta frase, el Xperia 1 V no es para todos. Debes tener claro que vas a aprovechar los modos manuales tanto de foto como de vídeo, que te gusta la relación de aspecto y que vas a utilizar el dispositivo como una herramienta más en tu flujo de trabajo con cámaras de Sony.

Si eres de los más caros, debes aspirar a ser el mejor, y realmente solo falta engrasar algunas piezas de la maquinaria para lograrlo

Puliendo el procesado de los JPG y, sobre todo, la disipación de calor, Sony tiene todo a su favor para contar con un gama premium capaz de mirar de tú a tú a cualquier otro. Veremos si en la próxima generación vemos pasito más que necesita, pero en este Xperia 1 V han sido demasiado conservadores.

8,7

Diseño 8,75
Pantalla 9,25
Rendimiento 8,5
Cámara 8,5
Software 8,75
Autonomía 8,5

A favor

  • La pantalla es una delicia, de las mejores del mercado.
  • La app de cámara es una gozada cuando logras controlarla.
  • Diseño extremadamente premium y diferente.

En contra

  • El procesado de las fotografías no está al nivel de los mejores.
  • Se calienta menos que el año pasado, pero sigue siendo un problema.
  • Buena capacidad de batería, pero pocas horas de pantalla.


Sony Xperia 1 V Smartphone Android 13 Libre con 6.5'' 4K HDR, OLED, 120Hz, Cámara con Triple Objetivo (con Next Gen Sensor & ZEISS), 12GB RAM, 256GB Almacenamiento, IP65/68, Dual SIM híbrida

El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Sony. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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