Nokia X, análisis

Fue la no sorpresa del Mobile World Congress de Barcelona. Semanas antes de su lanzamiento, ya empezaron a saltar los rumores de un terminal de Nokia con el sistema operativo Android. A pesar de perder el factor sorpresa, fue uno de los protagonistas de la pasada edición de esta feria.

Ya está aquí con nosotros. Se puede decir que ha sido uno de los smartphones más curiosos que ha pasado por nuestra mesa de análisis. Es un móvil Android, con el aspecto de Windows Phone y la experiencia que ofrece Nokia. Una combinación de tres variables que hacen del Nokia X un terminal único. Ahora bien ¿es este terminal el móvil económico de referencia? Vamos con nuestra reseña para resolver esta duda y otras muchas.

Especificaciones técnicas

Nokia X, especificaciones
Dimensiones físicas 115.5 x 63 x 10.4 mm, 127 gramos
Pantalla IPS LCD de 4,0 pulgadas
Resolución 480 x 800 pixels píxeles (233 ppp)
Procesador Qualcomm Snapdragon S4, doble núcleo a 1GHz
Procesador gráfico Adreno 203
RAM 512 MB
Memoria 4 GB, con microSD
Versión software Fork de Android 4.1.2 (Jelly Bean)
Conectividad Bluetooth, WiFi y 3G
Puertos de expansión MicroUSB
Cámaras 3 megapíxeles
Batería 1500 mAh (extraíble)
Precio El precio oficial es de 89 euros.

Los finlandeses no fueron muy transparente dejando claras las especificaciones técnicas del Nokia X. Eso sí, cuando anunciaron que el precio de salida será de 89 euros estaba claro que los componentes que nos íbamos a encontrar dentro de él no iban a ser precisamente los más punteros.

Como veis, tenemos un terminal bastante modesto con un Snapdragon S4 de dos núcleos junto a 512 MB de RAM. En principio es más que suficiente para un uso poco exigente pero los 4GB de memoria interna son un tanto alarmantes. Se pueden transferir aplicaciones y documentos a una microSD de hasta 32GB pero no todas las apps se pueden instalar ahí.

El Nokia X viene con doble ranura SIM. En España no tiene mucho tirón pero en otros mercados funciona muy bien.

Dentro de su contexto, las especificaciones del Nokia X son más que suficientes para el usuario de a pie que quiere entrar en el mundillo de los smartphones pero sin hacer un gran desembolso y, en un futuro, se planteará dar el salto a un móvil algo más potente. La cámara, sobre el papel, tampoco augura nada espectacular pero ahora que hemos repasado las principales características, cojamos el móvil y empezamos a diseccionar.

Análisis en vídeo del Nokia X

Diseño

Desde el primer momento que vemos, y tocamos, un Nokia X los finlandeses quieren dejarnos claro que este smartphone es suyo, a pesar del sistema operativo que lleva en su interior. El diseño bebe mucho de las guías estéticas que se han utilizado en la serie Lumia y en los nuevo Asha.

El toque Lumia de Nokia se nota en todo momento.

Estructura muy cuadrada con carcasas de colores, bastante resultonas y atractivas, que dan un aspecto final de terminal económico, lo cual no quiere decir que sea malo. No juega al engaño introduciendo tintas metálicas para aparentar lo que no es. Es sencillo y bastante atractivo.

En mano al tacto es bastante agradable. No tiene el toque sedoso de otros terminales pero tampoco la sensación de ser una carcasa barata. Los dedos se marcan en la parte de atrás pero tampoco es un imán de huellas si lo comparamos con smartphones que compiten en esta gama o incluso algunos de entrada o gama alta.

El Nokia X es perfecto para usar con una mano sin problemas.

En cuanto a la proporción de tamaño y peso el Nokia X está muy equilibrado: no es pesado, se coge y manipula con una mano sin ningún tipo de problema. Los botones de volumen y encendido están bien colocados y no presentan problemas de construcción. La impresiones que da es de ser un terminal bastante sólido y compacto.

La nota negativa del diseño la ponen las esquinas rectas que a veces pueden ser un poco incómodas cuando presionan ligeramente sobre la palma de la mano. La carcasa, para sacar la batería, la microSD y la microSIM, es fácil de extraer con los dedos pero la pieza no se mueve ni un milímetro cuando lo estamos usando de forma normal.

Una vez más Nokia vuelve a demostrar que sabe cómo diseñar terminales y que sus errores son pocos, te estoy mirando a ti Lumia 920. No engaña con sus apariencias ni promete ser lo que no es. Sencillo y con personalidad. Lástima que la unidad que hemos probado sea con la carcasa negra, la más sosa de todas.

Pantalla

Con cuatro pulgadas de pantalla, Nokia nos recuerda que también hay interés por los terminales pequeños. Es cierto que en la familia X tenemos un terminal de tamaño XL que podríamos considerar un phablet pero el más elemental de todo es un smartphone para usar con una mano sin problemas.

Efectivamente, el cristal que cubre la pantalla da muchos reflejos.

Es fácil llegar a todos los puntos de la pantalla con un dedo. La respuesta táctil de la pantalla es precisa y el panel IPS LCD tiene un ángulo de visión casi completo. Teniendo en cuenta qué suele utilizar la competencia, sorprende bastante la calidad con la que muestra las imágenes.

Si venimos de un terminal Full HD, como es mi caso pero no el de muchos usuarios de este terminal, veremos rápidamente que esos 233 píxeles por pulgada hacen que veamos algún que otro pixel pero, salvo que seamos muy quisquillosos, no es un detalle crítico. Los colores los muestra de forma bastante fiel y no se notan desviaciones cromáticas importantes.

En cuanto a la luminancia no nos sorprende que sea una pantalla tan luminosa. Nokia siempre ha destacado bastante en este apartado y aunque no es lo más destacable del Nokia X se agradece, y se nota, cuando estamos usando el terminal con mucha luz natural. La nota negativa la ponen los muchos reflejos cuando hay mucha luz en el ambiente.

De nuevo, un aspecto sólido y en el que Nokia no cojea. La pantalla se comporta bien y no nos dará grandes problemas a la hora de usar el móvil, ver fotos, vídeos o jugar. No se le puede pedir más partiendo de un precio por debajo de los cien euros, aunque por arriba, sin subir mucho, hay opciones muy atractivas.

Rendimiento y autonomía

Partiendo de unas especificaciones técnicas tan modestas, el Nokia X no promete un rendimiento realmente espectacular. No miente ni especula, la combinación de hardware es asequible y se desempeña bien con la mayoría de las aplicaciones. Eso sí, no esperéis que lo haga con mucha fluidez ni tampoco respondiendo siempre a la primera.

Está claro que Nokia X no es el smartphone de los más exigentes y en este sentido puede ser una decepción. Si lo comparamos con otros terminales de una gama similar no destaca por nada en particular, ni para lo bueno ni para lo malo. Es fiable, Nokia tiene que pulir todavía algunos detalles eso sí, pero no se debe esperar nada grande de él.

No todos son malas noticias. Si hay algo en lo que destaca el Nokia X es en el rendimiento que da abriendo ciertos juegos con elementos 3D. Los carga sin problemas y con una tasa de trames más que aceptable. Para el usuario de a pie, que no le pide mucho a su móvil, su único problema será la escasa memoria interna que si bien es ampliable, no siempre permite instalar todas las aplicaciones que nos gustaría.

Si nos vamos a la autonomía, hay que reconocerle al Nokia X que a pesar de su pequeña batería es capaz de aguantar bien. Con uso intenso, es probable que algún día nos toque apurar más de la cuenta y conectarle a un cargador antes de tiempo. En uso normal, con unas cuatro horas de pantalla encendida, es capaz de aguantar un día sin ningún problema.

Aquí hay que alabar el buen trabajo de optimización de Nokia y recordar a quién va dirigido este smartphone. En esta suma de tres factores el producto resultante es bueno y dejará al consumidor con ganas de más, que es un poco el objetivo de los finlandeses para que posteriormente puedan dar el salto a un terminal más potente. ¿Android o Windows Phone? Eso es lo que queda por ver.

Software

Vamos con la que es sin duda la piedra angular de este análisis: el software. Cuando Elop presentó el Nokia X en el Mobile World Congress su mensaje fue muy claro: partimos de un sistema operativo Android, con la experiencia que ofrece Nokia y los servicios de Microsoft. Una combinación de tres ingredientes diferentes que combinados producen este singular fork del sistema operativo de Google.

La sensación que transmite, especialmente si venimos de Android, es un tanto extraña. No resulta un shock pero las trazas del androide verde se dejan notar en todo momento: cómo se estructura el menú de ajustes, los mensajes de los diferentes menús, el botón de compartir… Nokia se ha ido quedando con esos pedacitos para montar su propia experiencia.

Tiene detalles interesantes como una barra superior que no termina de bajar, como ocurre en Android, donde tendremos los controles de energía a mano. ¿Dónde han quedado las notificaciones? En un menú de acordeón a la derecha de la pantalla principal del Nokia X.

No hay cajón de aplicaciones, tenemos un launcher donde todo lo que tenemos instalado, widgets incluidos, aparece en diferentes paneles al estilo de Windows Phone. En apariencia son parecidos, pero no tiene ese toque refinado que sí ofrece la experiencia Windows Phone. No transmiten esa vida que sí se aprecia en el sistema operativo de Microsoft.

La trilogía de botones virtuales se traduce en un botón de atrás que sólo retrocede dentro de la aplicación. Si lo dejamos pulsado volvemos al menú de inicio y si queremos sacar el menú de opciones de una aplicación, si lo tiene, tenemos que deslizar el dedo de abajo hacia arriba para lanzarlo. Al principio es un poco desconcertante el cambio pero la curva de aprendizaje es buena.

En cuanto a las aplicaciones preinstaladas, vemos que la presencia de Google se limita a ser un buscador dentro más del navegador que viene por defecto en el Nokia X. No tenemos un cliente de Gmail como tal, aunque podemos sincronizar nuestra cuenta desde la app de correo, y los “sustitutos” que introducen los finlandeses son bastante fiables.

Las aplicaciones funcionan bien y no dan problemas, en el mes que llevo usando el móvil no he tenido todavía que forzar el cierre en ninguna aplicación. El único problema es adaptarse a ellas pero superada esa barrera luego a la larga no hay ningún problema. En cuanto al software que ofrece Nokia, lo más destacado es Nokia Here.

Una aplicación de mapas bastante solvente y que sirve como buen navegador, aunque el tamaño de la pantalla y la resolución no le animan a ser un buen GPS para el coche. Aquí se nota mucho la experiencia de Nokia y aunque no brilla mucho cumple con su cometido sin problemas.

La gran pega en el software la encontramos en la tienda de aplicaciones. Un repositorio curado por la propia Nokia donde el catálogo va creciendo pero todavía tiene algunas lagunas bastante significativas. Por ejemplo WhatsApp no está y, citando de nuevo al público al que va dirigido, esto puede suponer un problema.

Es cierto que los apk se pueden instalar manualmente, de hecho la propia WhatsApp lo sirve así en su página oficial, pero de cara al usuario medio —sin grandes conocimientos y con pocas ganas de complicarse— esto supone una barrera que tiene que solventar. No se le pone fácil y tener que estar buscando aplicaciones bastante utilizadas puede ser un engorro.

Nokia ha empezado con buen pie y tiene un repositorio genero. Sin embargo, todavía le queda mucho para ser competitivo y que no se vuelve en su contra. Aquí echo mucho de menos la rapidez de restaurar aplicaciones que tiene Google y la facilidad para instalar todo de nuevo desde cero.

Cámara

Nokia con la cámara de sus terminales de gama baja tiene una política un poco singular: a veces dejan el flash de lado y optan por simplemente poner el sensor en la parte trasera. El Nokia X es un ejemplo más de este tipo de decisiones y su cámara de tres megapíxeles es el apartado de hardware donde menos luce el androide de los finlandeses.

Con buenas condiciones de luz es capaz de hacer buenas fotos pero en cuanto no tenemos una fuente de luz potente vemos que la cámara empieza a tardar mucho en enfocar y a meter mucho ruido en la imagen. La grabación de vídeo tampoco es un prodigio y si bien nos permite hacerlo la calidad no es buena.

Es cierto que en esta categoría no hay ningún móvil que realmente destaque en el apartado fotográfico pero la experiencia que ofrece Nokia no se puede calificar con otro adjetivo que no sea funcional. Registra imágenes y no incita a que seamos creativos o que saquemos el móvil del bolsillo para tomar una foto.

El software de la cámara es bastante limitado y si bien es cierto que luego tenemos algún filtro de color y opción de edición sencilla no ofrece nada en especial. Por fortuna luego podemos ampliar un poco su uso con las diferentes aplicaciones que hay para Android. Además del flash, la cámara frontal también se queda fuera de juego. Un elemento que poco a poco va ganando peso con la moda de los selfies pero que, personalmente, no he echado en falta.

El principio, y puede que el final, de una nueva familia para Nokia, la opinión de Xataka

Cuando en Barcelona nos reunimos con el equipo de Nokia en Latino América, uno de los comentarios que escuchamos en la entrevista fue que la familia X, con Android, iba a tener mucho recorrido a lo largo de los años y que estos tres teléfonos que llegan ahora (X, X+ y XL) no son experimentos puntuales.

Los finlandeses han creado un fork muy interesante en un híbrido de experiencias entre tres mundos diferentes. El terminal cumple sus humildes expectativas y es una opción interesante para quien busque un smartphone Android por menos de 100 euros. No engaña a nadie: es modesto, no es el más puntero pero funcionar funciona.

Es un terminal de iniciación, para quienes todavía no han catado un smartphone hasta la fecha. Quienes vengan de Android se sentirán un poco frustrados de primeras por los cambios que introduce Nokia, detalles y matices a los que ya se había acostumbrado y ahora tiene que volver a aprender. La sensación, aplicando una metáfora, es cuando entramos a una habitación que conocemos pero se han cambiado las cosas para que no las encontremos donde sospechábamos que estaban.

Queda por ver si las palabras que en su día oímos a los compañeros de Nokia son reales y realmente veremos una evolución en este hijo bastardo que Microsoft mira con cierto recelo. Está dando los primeros pasos, tiene que madurar todavía pero en la liga en la que compite, es un terminal interesante para quien busque dar el salto y aparcar de una vez por todas su feature phone.

7,3

Diseño 7
Pantalla 7,5
Rendimiento 7,5
Cámara 6,5
Software 7,5
Autonomía 7,5

A favor

  • Cómodo en mano con un diseño sencillo pero cuidado
  • Buena autonomía a pesar de su algo corta batería
  • Una opción diferente dentro de la gama de entrada

En contra

  • Cámara muy justa
  • Nokia tiene que mejorar toda la experiencia del software
  • La falta de aplicaciones en la tienda de Nokia

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