Mira más tu teléfono (o por qué el vídeo viral "Look Up" es tan bonito como falso)

Si no eres una de las 36 millones de personas que ha visto el viral Look Up, échale un vistazo; lo tienes más abajo. El vídeo, producido y protagonizado por un joven autor londinense, lo está petando como pocos en redes sociales. Paradójicamente, trata de convencernos de que desconectemos, de que apartemos la vista del móvil y empecemos a vivir "la vida real".

Todos mis amigos se identifican con este corto, creen que refleja bien la realidad. Cada uno de los que he pillado compartiendo el vídeo acepta la premisa de que, aunque estemos más conectados, los smartphones nos aíslan, nos desconectan de los que tenemos al lado. Y yo digo que ¡ya está bien!, no podemos sentirnos culpables cada vez que alguien haga un viral sentimentaloide sobre esto. Por mucho que esté escrito en verso, es falso.

Oiga, este viral me suena

Aquí tenéis el corto, _Look Up_ de Gary Turk. También podéis verlo subtitulado en español a través de este mirror. Turk recita un poema lleno de frases lapidarias sobre cómo los smartphones y las redes sociales han empeorado nuestras relaciones humanas. Con ese trasfondo, nos cuenta una historia de dos personas hechas la una para la otra que se cruzan por la calle, que pueden ser felices hasta que la muerte los separe, pero que en realidad nunca llegan a conocerse porque uno de ellos va ensimismado con su iPhone. ¡Qué mala suerte!

Si de verdad creemos que el uso que damos a los smartphones y el social media nos convierte en seres solitarios y socialmente torpes, ¿por qué no lo cambiamos?

En fin, no hace falta tener mucha memoria para encontrarle parecido con otro viral. Hace poco más de medio año, un vídeo con los mismos argumentos (pero muy distinta ejecución) también corría como la pólvora por Internet: "I Forgot My phone" de Charlene deGuzman. En éste, una chica pasa el día entero sin su teléfono y no consigue conectar con nadie, porque todos están abstraídos en la pantalla de sus smartphones. Seguro que lo visteis. Y ahora en retrospectiva, ¿os convenció de mirar menos el teléfono cuando estáis con otras personas?

¿No? Aunque ambos vídeos sean muy efectivos y consigan dejarte un sabor de boca amargo para el resto de la mañana, no acaban de cumplir su función, no nos cambian, no aprendemos la lección. Si de verdad creemos que el uso que damos a los smartphones y el _social media_ nos convierte en seres solitarios y socialmente torpes, ¿por qué no lo cambiamos? En todo caso empaoramos, fijaos: el _Look Up_ de Turk se está difundiendo con más "viralidad" aún que el _I Forgot My Phone_ de Charlene.

_Look Up_ está pensado al 100% para ser compartido en redes sociales. El autor conoce muy bien el _social media_ y se ha valido de él para difundir y monetizar su trabajo. La narración es tremendamente efectiva y las imágenes nos emocionan porque el director apela a elementos que nos resultan cercanos: niños ensimismados con un iPad, adolescentes encerrados jugando online, amigos en el sofá mirando cada uno su teléfono.

Esa empatía hace que lo retuiteemos y nos sintamos mal por el sermón que nos acaban de soltar. Pero no caigamos tan pronto en el _ad hominem_, ¿son ciertos los argumentos del vídeo?

"Las redes sociales nos hacen asociales". ¡MEEC!

This media we call social, is anywhing but

_«Estas redes que llamamos sociales, son cualquier cosa menos eso»_

We're becoming unsocial, it no longer satisfies to engage with one another and look into someone's eyes

_«Nos estamos volviendo asociales, ya no nos satisface relacionarnos con otros y mirar a alguien a los ojos»_

Parecen frases a 0'99, pero no: es el argumento principal de _Look Up_. Las redes sociales nos aíslan, nos hacen perder oportunidades de conectar con la gente de carne y hueso que nos rodea y, en definitiva, nos vuelven asociales. El razonamiento debería desinflarse solo porque es un oxímoron, pero en lugar de meternos en retórica vamos con un ejemplo práctico.

WhatsApp tiene entre 20 y 30 millones de usuarios en España. Si un 60% de la gente que hay en el país está «demasiado ocupada mirando el teléfono» para hacer vida social, en las calles de los bares de copas de mi ciudad no habría pancartas contra la contaminación acústica colgando de los balcones. Vale, un poco extremo, pero toda esa gente ruidosa había quedado por Whatsapp, y siempre hay uno mirando el Twitter mientras sus amigos piden otra caña. Las redes sociales nos hacen en realidad más sociables. Estamos en constante comunicación con nuestros más allegados y hemos creado vínculos que antes no existían; con los vecinos, con los padres del colegio e incluso dentro de nuestra propia familia.

—Primo, ¿cómo estás? Cómo crecen los niños, los veo por Facebook
—Muy bien, gracias prima. Ya... ¡y tú estás hecha una Willy Fog!

¿Os acordáis de cuando, en lugar de mandarle un mensaje, llamábamos al primo del pueblo para mantener esta conversación? Yo tampoco.

Hemos creado vínculos que antes no existían; con los vecinos, con los padres del colegio e incluso dentro de nuestra propia familia

Que sí, que cuando el móvil no tenía apps no estábamos tan pendientes de él. Pero es que no sólo parte de nuestras relaciones afectivas se ha trasladado al _social media_, también parte de nuestra vida laboral (nos promocionamos —como el autor del vídeo—, hacemos networking e incluso podemos monetizar nuestro trabajo en redes sociales —como el autor del vídeo). También las relaciones públicas de las empresas han tenido que meterse en las redes sociales, precisamente porque pasamos mucho tiempo ahí.

Por eso mismo, por cómo ha crecido el ecosistema del _social media_, surgen usos viciados: nos comparamos con otros, intentamos gustar y, al final, lo que pasa en Internet nos afecta emocionalmente. ¡Como todo en esta vida!

Pero, ¿y si de verdad nos estamos perdiendo la oportunidad de conocer a nuestra media naranja por mirar tanto el móvil? También puede que sea al contrario: las parejas que se conocen online son más felices y se divorcian menos; no lo digo yo, lo dice la revista TIME.

"Cualquier tiempo pasado fue mejor". ¡MEEC!

When I was a child I would never be home, I'd be out with my friends, on our bikes we'd roam

_«De chico nunca me habrías encontrado en casa: siempre estaba por ahí con mis amigos, dando vueltas en la bici»_

We'd build our own clubhouse, high up in the trees. Now the parks are so quiet, it gives me a chill

_«Construíamos nuestra propia casa-club en lo alto de los árboles. Ahora los parques están tan tranquilos que me dan escalofríos»_

No tenemos remedio, somos unos nostálgicos. Pero lo cierto es que esta parte del vídeo es la menos realista. Si tu infancia fue un capítulo de _Verano azul_, no formabas parte de la mayoría. Al igual que muchos niños de ahora se pasan las horas en YouTube, muchos niños de antes veían durante horas la televisión. ¿Y los que ahora llegan a casa, sueltan la mochila y se ponen a jugar? Antes no llegaban a casa: se iban a las recreativas a hacer más lo de mismo.

Lo de "vivíamos mejor antes" es un argumento que se puede rebatir justamente mirando al pasado, os dejo tres situaciones recurrentes:

  • Mi hijo sólo presta atención al League of Legends, y cuando sale de la habitación se pone al día en el Clash of Clans. Señora, los hijos de los 90 hacían lo mismo con la Megadrive y la Gameboy, los de los 80 con las recreativas y el Walkman, y los de los 70... no quiere usted saber lo que hacían los de los 70. Empiece a preocuparse cuando sea adolescente y se lo encuentre en su habitación un viernes por la noche.
Los hijos de los 90 hacían lo mismo con la Megadrive y la Gameboy, los de los 80 con las recreativas y el Walkman
  • Aunque lo convenzo para que salga con nosotros, mi amigo tiene siempre un ojo puesto en el Whatsapp para escribirse con su rollo. No te imaginas la suerte que tienes: los amigos de los 2000 tenían que escribir los SMS con un teclado alfanumérico, imagínate el tiempo que tardaban en volver a prestarte atención. Y eso cuando los padres les metían saldo, que si no te hacían esperar a la sombra de una cabina telefónica durante horas. Tú dale un toque de vez en cuando y verás cómo se guarda el móvil (por un rato).

  • Mi novio se para a hacer una foto con el móvil más veces de las que puedo soportar, y encima tengo que esperarme a que le ponga un filtro y la comparta. Mujer, esto es como cuando tus tíos volvían de vacaciones y os enseñaban hora y media de metraje, directamente desde la cámara de vídeo conectada a la tele, con planos de tu tía en bikini con el zoom digital al máximo. A la gente le gusta sacar a relucir sus mejores experiencias. Dale un codazo a tu novio cada vez que deje de prestarte atención para mirar cuántos _likes_ lleva la foto y ya está.

"La tecnología nos idiotiza". ¡MEEC!

If you read a book, paint a picture or do some exercise, you're being productive and present, not reserved or recluse. You're being awake and attentive, and putting your time to good use.

_«Si lees un libro, haces pintura o algo de ejercicio, estás siendo productivo y extrovertido, no reservado o solitario. Estás despierto y atento, y das buen uso a tu tiempo»_

We're a generation of idiots, smart phones and dumb people.

_«Somos una generación de idiotas, teléfonos inteligentes y gente tonta»_

Desde luego, un cliché como la copa de un pino y el argumento más flojo del vídeo. Pero ya sabéis que la vida es cíclica, también con la tecnología:

  • Sócrates rechazaba la escritura y de hecho no escribió nunca, porque creía que con ella las personas no ejercitaban su memoria
  • Cuando Gutenberg inventó la imprenta, hubo quien temió no sólo por la pérdida de muchos trabajos, sino también porque nos volvería vagos
  • Cuando HP lanzó la primera calculadora científica de bolsillo, algunas escuelas de ingeniería la prohibieron porque creían que los alumnos perderían nociones de cálculo

Sin embargo, estos avances nos hicieron más productivos. Hoy en día, la globalización, Internet, Google, las redes sociales... y llevar todo eso metido en el bolsillo, nos permite comunicarnos y encontrar oportunidades de crecimiento.

También tiene juegos y distracciones; pero por qué íbamos a preferir hablar con desconocidos

Es cierto, lo que llevamos en el bolsillo también tiene juegos y distracciones; pero por qué íbamos a preferir hablar con desconocidos en la parada de metro —como sugiere el vídeo que hagamos— en lugar de echar un buen rato al Candy Crush o conversar con un _follower_ que seguramente va a tener algo más interesante que decir.

Mejor que lo expliquen los de márketing de Apple, que ésos convencen a cualquiera

Si no os he convencido yo de que el _Look Up_ es falso, lo mejor va a ser ceder el turno a los publicistas de Apple. Puede que la mejor manera de luchar contra un vídeo sentimentaloide sea, precisamente, con otro vídeo sentimentaloide.

Fotos | Michele Ursino, L'oeil étranger, Erin Neverkis, Brad Flickinger

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