
La población japonesa mayor de 65 años ha aumentado hasta sumar más de 36,2 millones de personas
Japón está a más de 10.000 kilómetros de la península ibérica y su historia y raíces culturales poco tienen que ver con las de España. Sin embargo, el país asiático es un referente para Europa (y buena parte del mundo) en un aspecto clave: demografía. Con la tasa de natalidad por los suelos y una sociedad cada vez más envejecida, Japón ofrece un anticipo de las consecuencias que puede tener el invierno demográfico a nivel social, laboral y económico. Y en ese camino acaba de cruzar una línea roja: los ancianos ya suponen casi el 30% de su población.
Y salvo volantazo demográfico, todo indica que esa cifra seguirá creciendo.
Nuevo dato, nuevo mazazo. A diferencia de lo que ocurre en Corea del Sur, que parece (parece) haber dado con la tecla para reactivar su natalidad, en Japón cada nueva estadística demográfica equivale a un descalabro. Acaba de suceder. Para celebrar el Día del Respeto a las Personas Mayores, el Gobierno nipón ha publicado estadísticas actualizadas sobre el tamaño que tiene la población anciana en el país. Y (para sorpresa de nadie) marcan un nuevo máximo.
El porcentaje: 29,6%. Según esa 'foto', a día de hoy viven en Japón 36,24 millones de personas que han cumplido ya 65 años. Esa cifra deja dos lecturas.
La primera es que el colectivo ha aumentado en unos 20.000 individuos con respecto a 2025. La segunda es que representa ya el 29,6% de toda la población japonesa, 0,2 puntos porcentuales más que el año pasado. Quizás no parezca una subida alarmante, pero ese porcentaje marca un nuevo máximo histórico. En el país nunca habían vivido tantos septuagenarios, octogenarios, nonagenarios y centenarios. O, al menos, nunca habían tenido un peso tan relevante.
¿Tan sorprendente es? Por si los datos anteriores no hablasen por sí solos, hay otras dos formas de analizarlos: con un enfoque geográfico e histórico. Como recuerda Japan Times, no se trata solo de que el peso de la población mayor esté en máximos, es que el indicador de Japón supera con creces al de otras naciones del mundo que superan los 40 millones de habitantes. Por ejemplo, en Italia las personas mayores de 65 años representan el 25,6% del total, en Alemania el 24,2% y en Francia el 22,9%. En China supone el 15,9% de todo el censo.
Si analizamos el dato desde una perspectiva histórica, el panorama no mejora. A mediados del siglo XX (1950) apenas el 4,9% de la gente que habitaba en Japón superaba los 65 años. En 1985 el porcentaje había aumentadoal 10% y en 2005 al 20%. Ahora se sitúa en el 29,6% y todo indica que, salvo un cambio demográfico radical, ese indicador seguirá aumentando durante las próximas décadas.
e
La amenaza del 37%. Lo anterior quizás suene desmoralizador, pero es el panorama con el que trabaja el IPSS, el Instituto Nacional de Investigación sobre Población y Seguridad Social de Japón: si sus cálculos dan en el clavo, en 2040 las personas mayores de 65 años representarán el 34,8% del censo y a mediados de siglo ese porcentaje rondará ya el 37%. Dada la diferencia en la esperanza de vida entre sexos, aumentará sobre todo el número de mujeres ancianas.
¿Qué es un 'anciano'? Tal vez parezca una pregunta tonta, pero hace unos años en Corea del Sur se abrió un debate tan interesante como complicado que giraba en torno a esa cuestión: en una nación "super envejecida", en la que cada vez hay más personas mayores de 65 años, ¿a partir de qué edad podemos hablar de 'ancianidad'? No es una cuestión menor si tenemos en cuenta que conecta con el mercado laboral, la edad de jubilación o el momento en el que un ciudadano empieza a disfrutar de ciertas prestaciones, como bonificaciones. En Japón los datos dejan botando también esa pregunta: ¿Qué es exactamente un anciano?
Las últimas tablas publicadas por el Gobierno muestran que la población con 70 o más años ha aumentado en 80.000 personas en el último año hasta alcanzar los 29,11 millones, el 23,7% de la población. El colectivo mayor de 75 años también subió hasta sumar 21,68 millones, el 17,7% del total. Cayó el de la cohorte que supera los 80, aunque sigue rozando los 13 millones, el 10,5% del censo.
Reflejo en el mercado laboral. Si la demografía resulta tan interesante es porque no consiste solo en estadísticas aisladas. Sus datos conectan directamente con cuestiones como la sanidad, las pensiones o el mercado laboral, aspecto este último que aborda en detalle el último informe de Tokio. En él se revela que el número de personas de 65 o más años empleadas creció en 130.000, alcanzando un récord de 9,43 millones. Suponen ya el 13,8% del total de empleados.
¿Manejamos más datos? Sí. Y muestran que los ancianos tienen cada vez más peso en el mercado laboral. La tasa de empleo de las personas de 65 o más años aumentó un 0,3% hasta alcanzar el 26%. El dato es especialmente alto en el grupo de trabajadores de 65 a 69 años, en el que marca un 54,5%. En la franja de 70 a 74 años baja a 36,2% y en la de personas que ya han soplado ya las 75 velas se aproxima al 12,6%. El colectivo tienen un peso relevante en la agricultura.
Imágenes | Steven Su (Unsplash) y Bruna Santos (Unsplash)
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 0 Comentario