
Basta con mirar un par de datos en el etiquetado y comprobar que no están deterioradas
El eclipse solar total de este 12 de agosto será el primero de la España peninsular desde 1912. Sin embargo, muchos españoles ya hemos visto algún que otro eclipse parcial. Aunque nos avergüence, muchos también tenemos recuerdos de haber mirado hacia el sol a través de una radiografía, a falta de gafas homologadas. Había muchos mitos al respecto y solía decirse que esta medida era suficiente para proteger los ojos. Una afirmación bastante peligrosa que dejó a más de una persona con los ojos doloridos.
Hoy en día, por suerte, hay mucha más información y sabemos que, para mirar directamente al sol, solo son válidas las gafas homologadas para eclipses. El problema es que, como con todo, habrá personas que se intenten lucrar, vendiendo a un precio menor algunas gafas que, realmente, no cumplen las normas de seguridad adecuadas. Por eso, es muy importante que nosotros, como usuarios, sepamos qué es lo que debemos mirar.
Asegúrate de que están homologadas. Las gafas homologadas deben contener la inscripción: EN ISO 12312-2:2015. Además, si las compras en la Unión Europea, también debe estar visible el marcado CE. Por otro lado, hay cierta información que debe incluirse siempre: el nombre del fabricante, las indicaciones sobre su uso seguro y las instrucciones de conservación. Todo esto debe incluirse en el embalaje o las instrucciones.
Vigila que no estén rotas. Puede que tus gafas sí estén homologadas y sean aptas para eclipses, pero que estén deterioradas. Si se da el caso, pueden ser igualmente dañinas para los ojos. Por eso, debes comprobar que el filtro no esté rayado, suelto o doblado, y también que no haya unas zonas más claras que otras. En general, si ves cualquier signo de deterioro en la zona que cubre los ojos, deberías buscar otras.
Cuidado con dónde compras. Siempre que se cumplan todos estos criterios, da igual dónde compres tus gafas para el eclipse. Sin embargo, es cierto que si las adquieres en planetarios, asociaciones astronómicas o entidades científicas es más probable que sean fiables.
No, las gafas de sol no sirven. Puede parecernos intuitivo usar gafas de sol. Al fin y al cabo, están hechas para proteger los ojos de las radiaciones solares. Sin embargo, no son lo mismo las radiaciones solares directas que indirectas, especialmente cuando las directas se dan en las condiciones de un eclipse. Las gafas de sol cumplen sus propios criterios de seguridad para protegernos de la luz dispersa, pero no de mirar directamente al astro rey. De hecho, pueden aumentar el riesgo, ya que no bloquean tanta radiación UV como las gafas para eclipses, pero sí lo suficiente para que no tengamos que entornar los ojos. Los tendremos bien abiertos y esas radiaciones de las que no nos protegen podrán calar y afectarnos más.
No importa si el 99% del sol está cubierto. Aunque haya solo un 1% del sol visible, es importante usar las gafas homologadas. El problema de los eclipses es que, como hay cierta oscuridad, no parpadeamos ni entornamos los ojos tanto como lo haríamos al mirar directamente al sol, por lo que no tenemos esa percepción de peligro, pero sí que corremos el riesgo de dañar nuestras retinas. Por eso, comprueba siempre que tus gafas están bien homologadas. Así podrás disfrutar del eclipse de forma segura.
Imagen | Astroclubkosova
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 0 Comentario