
Un meteorólogo ha mapeado 60 años de lluvia en España y el resultado es tan claro como preocupante
Hay una realidad incuestionable con los datos en la mano: en España llueve menos ahora que hace 30 años. De hecho, el clima ha cambiado desde los 90: las temperaturas han subido, los veranos son más largos y esos patrones de lluvia esenciales para actividades como la agricultura o la recarga de acuíferos ya no son los de antes. El estado español es una de las regiones del planeta donde el cambio climático se está dejando ver más y mejor peor.
En ese contexto climático, los datos de precipitación cuentan una historia meridianamente clara. El meteorólogo Roberto Granda de Eltiempo.es ha usado los registros de AEMET Opendata para dibujar unos mapas que comparan la lluvia media anual entre los períodos 1961–1990 y 1996–2025 en 71 estaciones con datos continuos desde hace más de 60 años. El primero de esos períodos no está elegido al azar: es la norma climática de referencia fijada por la Organización Meteorológica Mundial, el estándar global para detectar anomalías y tendencias.
Para distribuir los valores entre estaciones, Granda aplicó una técnica de interpolación geoestadística que incorpora el relieve del terreno, lo que la convierte en el método más fiable para mapear precipitaciones en una geografía tan irregular como la peninsular. El resultado es inequívoco: llueve menos en España, y no es algo puntual ni local, sino estructural y extendido por casi toda la península.
En ese contexto climático, los datos de precipitación cuentan una historia meridianamente clara: el meteorólogo Roberto Granda de Eltiempo.es ha usado los registros de la Agencia Española de Meteorología AEMET Opendata para dibujar unos mapas que comparan la lluvia media anual entre los períodos 1961 - 1990 y 1996 - 2025 en 71 estaciones, esto es, con datos continuos y desde hace más de 60 años. Llueve menos en España y no es algo puntual ni local: sino algo estructural y que afecta a casi toda la península.
Estos dos primeros mapas recogen la cantidad de precipitación en ambas horquillas temporales donde se puede observar que el patrón de lluvias se mantiene: el norte y noroeste (Galicia, cornisa cantábrica y Pirineos) siguen concentrando las mayores precipitaciones, por encima de los 1.500–2.500 milímetros anuales, mientras que en el otro lado de la balanza está el sureste de Almería y Murcia, que no llegan a los 200 mm. Pero dentro de ese patrón conocido, los valores absolutos han caído en prácticamente todas las regiones.
Con los datos en mano, en España llueve menos que hace 60 años
El mapa más impactante es justo el que hay sobre estas líneas: la diferencia de lluvias entre 1961 y 2025. De un vistazo se constata que en casi todo el Estado la lluvia está en números rojos respecto a hace 60 años, ya que la cartografía está coloreada por tonos beige y marrón en casi toda la superficie peninsular. Las caídas más acusadas, de entre 100 y 200 mm por año, se concentran en Galicia interior, Extremadura y la zona centro - occidental. En este último área es la aridificación mediterránea en su máximo esplendor: el Mediterráneo es uno de los puntos calientes del cambio climático.
Afortunadamente, hay algunas excepciones, pero están localizadas: zonas donde la variación es prácticamente nula o ligeramente positiva. Uno de los más evidentes está en el extremo noroeste de Galicia, especialmente la Costa da Morte y la provincia de A Coruña, que mantiene o supera ligeramente sus registros históricos gracias a su exposición directa a las borrascas atlánticas. También se aprecian tonos neutros o levemente verdosos en algunas zonas del Pirineo navarro y aragonés, y en el corredor del sur de Navarra y el norte de La Rioja, en la transición entre el Pirineo occidental y el valle del Ebro.
El meteorólogo también ha publicado las precipitaciones año a año desde los 90, lo que permite un análisis más cercano y pormenorizado. Algo que llama la atención atendiendo a los colores es que la variabilidad se ha disparado. El CSIC tiene una explicación: las oscilaciones entre extremos secos y húmedos son precisamente una característica del clima mediterráneo bajo calentamiento global.
Aunque la tendencia generalizada es menos lluvia, hay años que definen los extremos. En el lado seco, hay cuatro años que destacan sobre el resto: el bienio del 94-95, devastador en el sur y el centro de la península, el 2005 en la meseta o ese 2012 que dejó los embalses bajo mínimos en media España. De un vistazo rápido llama la atención el naranja de 2017: AEMET lo calificó como uno de los años más secos desde que existen registros instrumentales.
En el lado húmedo, el 96 - 97 destacan frente a lo que tenían antes y después, especialmente en el noroeste y el centro. También 2010 y 2013 muestran coberturas verdes y azules muy por encima de la media. mención especial merece el 2024: rompe una racha larga y es el año más lluvioso de la última década en varias cuencas. Eso sí, un año húmedo no hace milagros.
Las proyecciones de AEMET no son halagüeñas: esta reducción de precipitaciones se agravará a lo largo del siglo XX, con descensos superiores al 20% en el sur y sureste de la península. Con episodios de lluvia más largos y frecuentes, la lluvia se concentrará en eventos más intensos, concetrados y trágicos a lo largo del año. Porque paradójicamente, este patrón tiene consecuencias tanto en sequíass como en inundaciones.
En Xataka | La temperatura que tendrá tu ciudad en 2080, simulada en este inquietante mapa interactivo
En Xataka | Cómo ver la calidad del aire y la temperatura con Google Maps
Portada | Roberto Granda
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 1 Comentario