Super Smash Bros. Ultimate, análisis: la entrega definitiva es también uno de los mejores juegos del año

El 2017 ha sido y será inolvidable para Nintendo Switch, aunque el 2018 tampoco se quedará corto. La consola híbrida de Nintendo ha recibido unos cuantos títulos exclusivos que pueden resultar la excusa perfecta para hacerse con ella. De este modo, uno de los grandes responsables de que se vaya a dar esta situación será Super Smash Bros. Ultimate.

La última entrega de la espléndida saga de Nintendo no ha parado de recibir vídeos y anuncios durante todo el año, lo que ha causado que el hype por parte de los aficionados de la serie no haya parado de crecer, aunque esa larga espera, que parece haber sido eterna, por fin llegará mañana a su fin. En cualquier caso, si todavía hay algún indeciso sobre el hecho de si Super Smash Bros. Ultimate merece realmente la pena o no, vamos a contaros a continuación en nuestro análisis porque es de lo mejorcito que veréis este año que estamos a punto de despedir.

Una entrega a la que no le falta nada

A lo largo de toda la trayectoria de Super Smash Bros. en los videojuegos nos hemos encontrado con algunas entregas mejores y otras que en lugar de rozar la perfección se quedaba con un notable. Pese a que todas tienen una misma finalidad, que es la de zurrarse con todos los personajes en combates muy frenéticos en los que la diversión es una protagonista más, cada una cuenta con sus pros y sus contras.

Super Smash Bros. Ultimate es un homenaje a toda esta saga que nos ha ido acompañado desde hace prácticamente unos 20 años cuando debutó en Nintendo 64 con tan solo 12 personajes. Una cifra irrisoria si la comparamos con la cantidad de luchadores que tenemos ahora a nuestra disposición, superando esta vez los 70, entre los que habrá de Nintendo, Capcom, Konami, Bandai Namco o SEGA, por ejemplo, además de otros tantos que se unirán en el futuro en forma de contenidos descargables

Absolutamente todos y cada uno de los personajes que han pasado por Super Smash Bros. están presentes en Ultimate. Exactamente se da la misma situación con sus escenarios, superando el centenar de ellos, con sus más de 800 melodías, objetos de todo tipo, entre los que hay alrededor de 60 Pokémon y 60 Ayudantes, más de 1.000 Espíritus, sobre los que hablaremos en mayor profundidad más adelante, junto con decenas de modos de juego.

Los números son impresionantes y realmente de vértigo, aunque este hecho no debería echar atrás a nadie que no esté familiarizado con Super Smash Bros. Es más, debería ser el caso contrario porque supone el mejor momento para iniciarse con este tipo de juegos en el caso de que seáis unos recién llegados, dado que vais a poder experimentar todo el legado que han dejado las diferentes entregas al reunir todo lo bueno que han hecho a cada una de ellas en un mismo lugar.

Sobre todo, da igual si sois de los que buscáis una experiencia en solitario o una que podáis compartir con vuestros amigos o con cualquier persona del mundo. El juego dispone de la suficiente cantidad de modos para que siempre haya algo que hacer, algo a lo que jugar, algo para desbloquear, etc. Independientemente del grupo del que forméis parte o el tiempo que dispongáis para dedicarle, el entretenimiento estará más que garantizado.

¿Por quién me debería de decantar?

Volviendo al tema de los personajes, sí es cierto que de primeras puede resultar un tanto abrumador el pensar que tenemos a más de 70 personajes para seleccionar. Sin embargo, no todos ellos estarán disponibles desde el principio. En su lugar deberemos ir desbloqueándolos poco a poco, ya sea jugando sin más o a base de cumplir una serie de requisitos que es mejor que los descubráis vosotros con el tiempo.

Esto permite que de primeras nos vayamos familiarizando con los controles de todos a medida que vamos disputando partidas sin parar. Eso sí, la ventaja con la que partirán aquellos aficionados de la saga es que los controles seguirán siendo los mismos, así como la inmensa mayoría de combinaciones de ataques de cada uno de los luchadores, lo que no quita que haya sitio para las sorpresas y alguno haya recibido incluso alguna ligera modificación en ciertos movimientos.

Con estas medidas lo que se ha logrado es balancear a todos los personajes, lo que resulta algo maravilloso y digno de aplaudir por el trabajo tan espectacular por parte del equipo de desarrollo para conseguir que ninguno sea infinitamente más poderoso que los demás o viceversa. Por supuesto, eso no quita que luego cada uno tenga sus favoritos y con los que se defenderá mejor, de ahí que haya que echarle horas y horas al juego para llegar a descubrirlo, porque dominar a todos al máximo es prácticamente impensable.

Por su parte, las nuevas incorporaciones de Super Smash Bros. Ultimate nos han encantado. Así tenemos a King K. Rool y Ridley, los villanos de Donkey Kong Country y Metroid, respectivamente, que se lleva pidiendo a gritos su presencia desde hace años, así como la entrañable Canela, de Animal Crossing, el poderoso Pokémon Incineroar, o los Inkling de Splatoon. Todos disponen de sus propias características y ataques que han sido seleccionados perfectamente.

En este caso no podemos evitar centrarnos en King K. Rool, aparte de porque nos ha parecido de lo mejorcito que se ha introducido, por emplear movimientos como el lanzamiento de su corona de Donkey Kong Country, el trabuco de la secuela, su mochila-helicóptero de la tercera parte o sus guantes de boxeo del título de Nintendo 64. Cada detalle, por insignificante que parezca, se ha cuidado con un mimo asombroso que hará sacar una sonrisa a aquellos que los reconozcan en cuanto los vean.

Por si fuera poco, otra de las novedades la tenemos en los personajes Eco, quienes se podría decir que son versiones alternativas de otros existentes. Así tenemos a Ryu y Ken, Peach y Daisy, Roy y Chrom o Simon y Richtert Belmont, por nombrar algunos. No obstante, pese a parecer que cada pareja son idénticas por dar rienda suelta a ataques similares, son precisamente los pequeños aspectos los que marcan la diferencia y los hacen únicos, dado que Daisy es más rápida que Peach o Richtert cuenta con un mayor alcance que Simon.

Los Espíritus se apoderan de los personajes

De todas las novedades que se han añadido en Super Smash Bros. Ultimate, la mayor de todas son los Espíritus. De primeras pueden parecer unas simples pegatinas que podremos ir coleccionando, sobre los que ya os indicamos previamente que hay más de 1.000, pero nada más lejos de la realidad, porque hasta cuentan con sus propios modos de juego, como son Aventura y Tablero de Espíritus.

El primero nos presenta un mapa que deberemos ir recorriendo poco a poco, pasando por decenas de niveles en forma de combates, mientras nos enfrentamos contra clones de todos los luchadores que han sido poseídos por Espíritus de infinidad de personajes de otros videojuegos. Ya que es imposible meter a cientos y cientos de ellos como seleccionables, es otra forma de rendirles homenaje, sobre todo porque las batallas dedicadas a cada uno de los Espíritus existentes son únicas y especiales al estar basadas en los juegos de los que proceden, así que imaginaros esta situación en más de un millar de combates.

¿Que un Espíritu es Balrog de Street Fighter? Pues ponemos a Little Mac a repartir ganchos y derechazos a toda velocidad con la música de fondo del boxeador de la saga de lucha de Capcom. ¿Y cómo se representa a Eevee, uno de los Pokémon principales de la edición Let's Go? Con un grupo de Yoshis, cada uno de un color y con objetos de fuego o eléctricos. Y esto no es más que una milésima parte de todo lo que nos llegaremos a encontrar, resultado a veces todo un reto el averiguar por qué se han elegido ciertas reglas para determinados personajes.

A medida que vayamos obteniendo más Espíritus nos iremos volviendo más poderosos, debido a que nos otorgarán bonificaciones al equiparlos que nos aumentarán el ataque, la defensa, la velocidad, la esquiva, etc. Así hasta tener millones de combinaciones distintas que podremos alternar en cualquier momento según vamos rescatando a los personajes que han sido transformados en clones para unirlos a nuestro equipo.

En cambio, si eso de ir por un mapa no os convence y solo queréis aumentar vuestra colección de Espíritus, siempre tendréis a vuestra disposición el otro modo que hemos mencionado, en el cual los combates seguirán exactamente la misma mecánica. La diferencia es que solo tendremos una oportunidad para intentar hacernos con ellos, de modo que, si salimos victoriosos, participaremos en un simpático minijuego para desbloquearlos, pero si fallamos en nuestro intento el Espíritu desaparecerá del tablero y habrá que esperar unos minutos hasta que sea sustituido por otro nuevo.

Lo que sí os podemos asegurar es que ya podéis entrenaros bien, porque algunos combates os harán sudar la gota gorda y no sería de extrañar que os topéis con alguno que os toque repetirlo una y otra vez hasta ser los ganadores. En este sentido la mayoría son de una dificultad media tirando a baja, mientras que una pequeña parte está más dedicada para auténticos expertos para que desbloquear el 100% no sea una nimiedad. De hecho, solo el modo Aventura os llevará decenas de horas el pasároslo en cualquiera de sus tres niveles de dificultad.

Un giro en la experiencia más clásica

Por mucho protagonismo que se le haya dado a los Espíritus, los modos de juego de toda la vida no se han pasado por alto y regresan con novedades e ideas que hacen que merezca la pena volver a disfrutar de ellos una vez más, especialmente en el modo Smash Arcade. En él ya sabemos por los anteriores Super Smash Bros. que deberemos pasar por una serie de combates que se intercalan con fases de bonus y un enfrentamiento final.

Aquí ocurre exactamente lo mismo, aunque todos y cada uno de los personajes existentes cuentan con su propia ruta de combates. R.O.B. tendrá que enfrentarse contra luchadores inexpresivos o Samus tendrá que demostrar su habilidad de cazarrecompensas al plantar cara a animales y criaturas espaciales. Además, todas las rutas dispondrán de su propio jefe final que incluso variará dependiendo del nivel de dificultad establecido, el cual irá aumentando a medida que ganemos combates, sobre todo cuanto mejor lo hagamos.

Tampoco faltarán los modos Asalto contra 100 o contra leyendas, así como el modo Smash, el más icónico de la saga que nos permitirá librar los combates queramos entre varios jugadores o contra la propia inteligencia artificial. Asimismo, en este caso también se ha dado un giro a la experiencia pudiendo personalizar las reglas para establecer las que más nos gusten y guardarlas y sobre todo destaca el hecho de que los más de 100 escenarios han sido modificados para que ahora puedan albergar una capacidad para ocho jugadores simultáneamente.

A su vez, si no tenemos claro en cuál de ellos nos gustaría que transcurrieran los enfrentamientos, siempre podemos habilitar otra gran novedad que nos permitirá seleccionar dos mapas que se irán intercambiando en medio del propio combate, ya sea cada cierta cantidad de tiempo o cuando nosotros queramos que suceda. Y si hacemos que la selección sea aleatoria, entonces no nos quedará más remedio que estar preparados para la locura que se venga encima.

Y ahí no queda todo, porque también estarán modos tan especiales como los siguientes: Tropa Smash, con enfrentamientos de uno contra uno con equipos formados por varios personajes; Torneo, para demostrar quién es el mejor de todos; o Smash Especial, con reglas aleatorias o batallas en las que los personajes que vayamos eligiendo irán desapareciendo hasta que no quede ninguno o haya un claro vencedor por acumulación de partidas ganadas. Y por supuesto no podemos olvidarnos del modo online para vernos las caras con cualquier persona del mundo.

Nintendo Switch es el hogar perfecto para la saga

The Legend of Zelda: Breath of the Wild fue uno de los primeros juegos de Nintendo en debutar en Nintendo Switch y desde entonces numerosas sagas de la gran N han vuelto a la acción con nuevas aventuras o con remasterizaciones de algunos títulos que ya existían. En este sentido, Super Smash Bros. Ultimate no tiene nada que ver con la entrega de Wii U, como bien se ha demostrado por todo lo comentado hasta el momento.

A estos motivos hay que sumar también el hecho de que saca partido de todas las características de Nintendo Switch a las mil maravillas. Jugar en un televisor es una auténtica delicia por lo excelente que luce el juego, pero si tenemos que irnos y llevarnos la consola para algún trayecto corto en el transporte público, siempre podemos recurrir al modo portátil y por ejemplo librar algún combate del Tablero de Espíritus. Sea cual sea la situación, siempre tendremos algún modo de juego para seleccionar y pasar el rato como más nos guste.

Hablando precisamente del modo portátil, podréis reuniros con hasta siete amigos más, cada uno con su propia consola y librar emocionantes combates en la calle o donde más os guste. La única pega que podemos ponerle es que, entre tanto disparo, golpe, explosión, efectos de luces y demás, a veces se vuelve todo un caos saber qué está ocurriendo en la pantalla por el tamaño que tiene, aunque con una cantidad menor de jugadores no nos hemos encontrado con ese inconveniente, porque el rendimiento es sobresaliente. Ya sea con la consola en el Dock o en modo portátil, no hemos notado en ningún momento ni una sola ralentización, con una jugabilidad tremendamente fluida.

Sin duda esto último es de agradecer si tenemos en cuenta lo frenéticos que pueden resultar siempre los combates de Super Smash Bros. También podréis decantaros por utilizar los Joy-Con, el mando Pro Controller o el de Game Cube si contáis con el aparato adecuado para conectarlos a la consola, siendo este último el que os recomendamos encarecidamente, mientras que el jugar con un solo Joy-Con es la opción que menos nos ha convencido a la larga.

Personalmente, no sé si Nintendo llegará a desarrollar en el futuro un nuevo Super Smash Bros., pero lo que sí tengo claro es que el nivel lo ha dejado tan sumamente alto que ahora mismo resulta impensable imaginarse un juego que pueda llegar a superar a todo esto, sobre todo en lo que a contenido se refiere y también en calidad general. Super Smash Bros. Ultimate se puede afirmar tajantemente que es el juego del año de Nintendo Switch y una compra que no lamentaréis jamás, siendo un título ideal para vuestras reuniones con amigos, con piques más que garantizados que podrán transcurrir en cualquier parte, porque siempre será un buen momento darnos de tortas con Mario, Link, Fox, Pikachu y compañía.

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