iPhone 13 Pro, primeras impresiones: 120 Hz bien recibidos y un modo cinemático que tiene mucho que demostrar

El iPhone 13 Pro ya está entre nosotros. El dispositivo saldrá a la venta el 24 de septiembre y en Xataka ya hemos tenido ocasión de echarle el guante y probarlo durante algunas horas. Todavía seguimos trabajando en su correspondiente análisis en profundidad, pero mientras tanto he aquí nuestras primeras impresiones.

A modo de resumen, podemos decir que el iPhone 13 Pro sigue siendo un dispositivo que brilla donde ya brillaba su antecesor, que mejora algunas cosas y que, a falta de probarlo más, sigue pecando en otras tantas. Dicho lo cual, veamos qué tal ha sido esta experiencia preliminar con el nuevo iPhone 13 Pro.

Ficha técnica del iPhone 13 Pro


iphone 13 pro

dimensiones y peso

146,7 x 71,5 x 7,6 mm
203 gramos

pantalla

Super Retina XDR 6,1 pulgadas
ProMotion 120 Hz
2.532 x 1.170 px, 460 ppp
1.000 nits

contraste 2.000.000:1

procesador

Apple A15 Bionic

memoria ram

N. d.

almacenamiento interno

128/256/512 GB/1 TB

cámara trasera

Telefoto: 12 MP f/2.8, 77mm, 3x óptico
Ultrawide: 12 MP f/1.8, 6P, 120º
Principal: 12 MP f/1.5, 1,9um

cámara delantera

12 MP f/2.2

batería

N.d.

sistema operativo

iOS 15

conectividad

​​5G (sub-6 GHz)
LTE Gigabit con MIMO 4x4 y LAA
Wifi 802.11ax (6.ª gen.) con MIMO 2x2
Bluetooth 5.0
Chip de banda ultraancha
NFC

otros

IP68
Sonido estéreo
FaceID

precio

Desde 1.159 euros

Diseño y pantalla: lo mismo (para bien) y 120 Hz que ya no sorprenden

Si con el iPhone 12 Pro asistimos a un pequeño salto en materia de diseño (se abandonaron las líneas curvas para apostar por unos marcos rectos heredados del iPhone 5), con el iPhone 13 Pro es todo lo contrario. Hay pequeñas y sutiles diferencias, pero a simple vista son muy, pero que muy parecidos.

El iPhone 13 Pro es ligeramente más grueso, apenas 0,3 milímetros, y un poquito más pesado (204 gramos frente a los 189 gramos de su antecesor), pero en mano se sienten muy similar. Son diferencias mínimas y como tales se aprecian durante el uso.

Aunque el iPhone 13 Pro es algo más grueso y pesado se sigue sintiendo compacto

A pesar de ser un móvil grande, es relativamente compacto para lo que tenemos hoy en día en el mundo Android y es algo que, de alguna forma, se agradece. Los materiales siguen siendo premium y sintiéndose como tal. Si de algo sabe Apple es de construir móviles y esa expertise se nota al momento.

Incluso siendo muy similar al iPhone 12 Pro en este aspecto, hay pequeñas diferencias. Los botones de volumen están algo más abajo (aunque en una posición cómoda y accesible) y el notch es algo más pequeño. Esto es importante matizarlo: el notch es más corto y menos alto, pero sigue siendo una muesca grande en la pantalla. Por el momento, no hemos notado que ese extra de pantalla se aproveche en exceso.

También cabe destacar que el módulo de cámaras es más grande, como también lo son las lentes y algunos sensores. Donde antes había un módulo que se quedaba en la esquina, ahora tenemos un módulo que se expande hasta llegar casi al eje central del terminal. Es más grande, sin duda, pero tampoco llega a ser exagerado.

En lo que se refiere a la pantalla, tenemos un panel similar al iPhone 12 Pro. Hablamos de una pantalla Super Retina XDR OLED de 6,1 pulgadas con resolución FullHD+ en formato 19,5:9. Es compatible con HDR10, Dolby Vision y sigue teniendo tecnologías como True-Tone. Hasta aquí todo igual.

¿Las diferencias? En la tasa de refresco. Si el iPhone 12 Pro nos dejó con las ganas de un panel ProMotion, el iPhone 13 Pro sí que lo monta. Así pues, tenemos una pantalla con 120 Hz de tasa de refresco que ha tardado en llegar y ahora que lo ha hecho, desgraciadamente, no sorprende.

Gracias a los 120 Hz podemos apreciar un extra de fluidez, pero solo en ciertos escenarios como al hacer scroll en las webs o en ciertos juegos. Y no es que los 120 Hz no estén bien, nada más lejos de la realidad, es que los fabricantes de móviles Android ya han hecho la cama con esta tecnología y ahora que llega a los iPhone no sorprende.

Es de esas cosas que quizá apreciemos si saltamos de un iPhone anterior a este iPhone (porque hasta ahora todos los iPhone tenían 60 Hz), pero que apenas notaremos si tenemos un móvil Android con 90 Hz o más. Que llegue es una buena noticia, sin duda, pero habrá que ver cómo se aprovecha en el día a día. E insistimos, todavía nos falta mucho por probar.

Y ahora que hablamos de la pantalla, nos gustaría hacer hincapié en que la tasa de refresco es dinámica. Dicho de otra forma, la pantalla no está siempre a 120 Hz, sino que baja y sube según el contenido que estemos viendo. En los móviles Android es normal que los fabricantes permitan desactivar la tasa de refresco alta, pero en iOS no lo encontrábamos. Y finalmente este ajuste no está disponible como tal en ajustes de pantalla, sino como opción en Accesibilidad (una limitación hasta 60 Hz que de hecho está también en el iPad Pro).

La tasa de refresco es dinámica, por lo que no siempre estaremos usando los 120 Hz

En definitiva, la pantalla del iPhone 13 Pro es una pantalla propia de un terminal insignia de Apple. Como tal, es probable que convenza en todo tipo de escenarios, pero es una pena que un aspecto importante como la tasa de refresco haya tardado tanto en llegar y, por lo tanto, haya perdido ese efecto ¡wow! que consiguieron el ROG Phone y el OnePlus 7 Pro con los 90 Hz en su momento.

Rendimiento y multimedia: Apple sabe lo que se hace

Y ahora que ya hemos visto por fuera, vamos a comentar lo que tenemos en su interior. El iPhone 13 Pro tiene 6 GB de memoria RAM, igual que el iPhone 12 Pro, pero mejora el procesador montando el Apple A15 Bionic de cinco nanómetros. Es un procesador algo más potente que, evidentemente, también monta una GPU más capaz (de cinco núcleos frente a los cuatro del Apple A14 Bionic).

A falta de probarlo más a fondo, jugar un poco más y exprimir el procesador al máximo, las sensaciones con el nuevo iPhone 13 Pro son muy positivas. El rendimiento del terminal es sobresaliente: carga las aplicaciones y juegos muy rápido, no hemos apreciado el más mínimo ápice de lag y, en resumidas cuentas, todo se siente muy, muy fluido.

Así viene el iPhone 13 Pro de fábrica.

Tiene pinta de que el iPhone 13 Pro va a poder con todo, como ya podía hacerlo el iPhone 12 Pro, pero más rápido. En cuanto al calentamiento, hemos notado un pequeño aumento en los tests de rendimiento y en los juegos. No es nada exagerado ni mucho más notable que en el iPhone 12 Pro, por lo que está dentro de lo esperado.

Todavía es pronto para hablar de la batería, pero Apple promete una mejora sustancial con respecto al modelo anterior: dos horas y media más. No obstante, el iPhone 13 Pro tiene algo que el 12 Pro no: una pantalla de 120 Hz. Habrá que ver cómo afecta esta tasa de refresco a la autonomía final.

Evidentemente, el dispositivo viene sin cargador en la caja. Es compatible con carga rápida siempre y cuando usemos un cargador adecuado, como también es compatible con MagSafe. Si no lo tenemos y nos vemos obligados a usar el cargador de 5W de toda la vida será mejor armarnos de paciencia, ya que el dispositivo tarda en cargarse unas tres horas.

Finalmente, y en lo referente al aspecto multimedia, no hemos notado cambios reseñables, lo cual es bueno porque el listón ya estaba muy alto. La pantalla se ve realmente bien y es compatible con contenido HDR.

También nos ha gustado el sonido. El iPhone 13 Pro tiene buen estéreo, buen rango dinámico y un audio muy nítido. La combinación pantalla-sonido es sobresaliente y da buen resultado. Y sí, vamos a decirlo aunque sea evidente: el móvil no tiene jack de auriculares, pero es algo que a día de hoy ya no nos sorprende.

El único punto negativo que le podemos sacar a la pantalla a día de hoy es que el notch, incluso siendo más pequeño, sigue evitando que tengamos esa sensación inmersiva que nos dan los móviles con panel perforado. Eso es algo que espera para el iPhone 14, así que quizá el año que viene cambien las cosas (o no).

Cámara: pequeñas mejoras, al menos en el hardware

La promesa con el aumento de tamaño de los sensores es la de un mejor resultado especialmente en baja luz, aunque con la mayor apertura, los píxeles más grandes, el mayor zoom óptico, el cambio de sistema de estabilización y el trabajo en software deberíamos notar un cambio en general. Quizás el salto no sea tan notable desde un iPhone 12 Pro, pero las fotografías en exteriores son muy buenas incluso en una tarde nublada.

Ajustes de la cámara en el iPhone 13 Pro con iOS 15 (izquierda) y en el iPhone 12 Pro con iOS 14 (derecha).

Vemos que el contraste es mayor y que ha mejorado el rango dinámico, el cual depende enteramente del sistema en todo caso porque en iOS 15 de momento ha desaparecido la opción de activar manualmente el SmartHDR. Muy bien también a nivel de detalle, en interiores con iluminación media vemos que mantiene el nivel de ruido con respecto a otros móviles que pecan de ello en esta situación.

Imagen tomada con el sensor principal.

En el retrato por ahora no vemos un gran salto, más allá de que el tele ahora acerca a 3x. Era ya un buen recorte y un buen tratamiento de la profundidad previamente con iOS y el LiDAR y esto, por lo que hemos podido probar, se mantiene.

Modo retrato.

El gran angular también tiene un buen resultado en días nublados a nivel de detalle, colorimetría y contraste, sin ver que quede excesivamente lejos de la principal. El zoom 3x actúa mucho mejor en estas condiciones que en interiores, donde hemos visto algún exceso de contraste.

Imagen tomada con el gran angular.
Imagen tomada con zoom óptico x3.

De noche, con suficiente iluminación, no se activa el modo noche. Eso sí, el resultado nos parece aceptable de momento, sin ver que haya una mejora clara y con un gran angular y un teleobjetivo con bastante más problema que la principal en una escena no demasiado exigente.

Imagen tomada con el sensor principal.
Imagen tomada con el gran angular.
Imagen tomada con zoom óptico x3.

En cuanto al modo cinematográfico, es algo que va a dar más juego, especialmente si buscamos tener un resultado más profesional en los vídeos. Pero tampoco es algo estrictamente nuevo dado que ya hemos visto aproximaciones previas, por ejemplo en el modo de enfoque selectivo de vídeo en los Samsung.

Por lo que hemos podido probar, el sistema encuentra fácil qué nos puede interesar tener fichado para intercambiar el enfoque, detectando personas y animales y marcándolos para facilitar que variemos el enfoque según nos interese. Podemos ajustar la apertura y, en este sentido, conviene no abusar (como ha ocurrido siempre con los modos retrato por software), dado que de ese modo llega a quedar menos natural. Por ahora hemos visto buenos resultados de día y en interiores, con buena reacción por parte del sistema y un recorte bastante decente.

Recalcar que todo esto lo probaremos mucho más en detalle en el análisis, como siempre, y que hay aún algunas novedades que testear. De hecho, el modo ProRes para vídeo aún no está disponible.

El iPhone 13 Pro convence, pero no sorprende

El iPhone 13 Pro es un móvil que no va a defraudar. Todavía nos queda mucho por probar, pero las primeras impresiones son positivas. Es un terminal que desprende aroma premium por los cuatro costados, algo que, todo sea dicho, es de agradecer en un móvil de este rango de precios.

Lo que era bueno y lo que Apple ha hecho bien hasta el momento sigue siendo bueno en este nuevo modelo. El rendimiento apunta a ser sobresaliente, la cámara sigue convenciendo y la pantalla sigue siendo una locura en términos de calidad, si bien su principal punto llamativo, que son los 120 Hz, no consiguen sorprendernos a estas alturas.

¿Es un firme candidato a mejor móvil del año? No cabe duda, pero también es una prueba de que los iPhone de Apple se encuentran en proceso de transición y que el iPhone 13 Pro no deja ser una mejora incremental del iPhone 12 Pro. El móvil apunta maneras, pero para dar un veredicto más rotundo nos esperaremos al análisis.

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