La pantalla xScreen se acopla a la Xbox Series S para que no necesites una tele para jugar, y la hemos probado

Convertir Xbox Series S en una portátil es una idea un tanto estrafalaria. Estamos de acuerdo en que al lado de la Xbox Series X que fue en su momento comparada con un frigorífico (e inspiradora más tarde... de un frigorífico) y sobre todo, de la mastodóntica Playstation 5, Xbox Series S es una consola recoleta y manejable. Aparte de ser estéticamente la más atractiva. Pero de ahí a una portátil...

En cualquier caso, xScreen lo intenta, y en cierto sentido lo lleva a cabo a la perfección. Los australianos UPspec Gaming han creado una pantalla de excelentes características que se acopla a la perfección a la Xbox Series S y funciona ni más ni menos que como una pantalla IPS de 11.6 pulgadas incorporada a la consola, con altavoces estéreo integrados. La hemos probado y estas son nuestras impresiones.

Ficha técnica de la xScreen


características

TAMAÑO

Pantalla IPS de 11,6"

RESOLUCIÓN

1080p a 60 Hz

controles

Incorporados, para la configuración de la pantalla y el volumen

nivel de brillo

350 nits

caracteristicas adicionales

  • Superposición de punto de mira opcional para usar en juegos FPS
  • HDMI-CEC Función de apagado de Xbox en la pantalla cerca para evitar el sobrecalentamiento
  • Orientación opcional en "modo de soporte" con pies de soporte (opcionales)

SONIDO

Altavoces estéreo integrados

PRECIO

224,43 euros

Una pantalla que encaja

El concepto de la Xscreen es sencillísimo: una pantalla de buena calidad que encaja a la perfección en una Xbox Series S. Ojo, solo en la Series S, lo cual tiene todo el sentido del mundo: a nadie se le ocurriría considerar que una Xbox Series X es una consola "portátil", pero la Series S tiene el tamaño y el peso en el límite para que sea medianamente razonable considerarla una consola fácil de transportar.

La prueba: la funda que también fabrica UPspec Gaming (y que se vende aparte de la pantalla, por desgracia) permite introducir, perfectamente asegurada, la consola con la pantalla atornillada, el cable de red y un mando. El transporte con esta funda es cómodo y sencillo y no se percibe para nada como mover una consola de sobremesa. Sobre todo, teniendo en cuenta que llevamos también incorporada "la televisión". Por tanto, la idea de una pantalla que convierte la Series S en un invento transportable tiene sentido.

Algún detalle adicional redondea el producto, como la posibilidad de activar una cruceta en el centro de la pantalla para usar en juegos de acción en primera persona. Es una curiosidad simpática que, si dice algo sobre el producto, es precisamente la atención al detalle. El color y el material, francamente muy parecido al de la consola, la forma en la que encaja a la perfección con la carcasa de la máquina, hacen pensar en un producto con apariencia casi oficial. Apenas pesa dado su muy ajustado grosor, lo que suma a la "portabilidad" del invento: conviene, eso sí, desplegar y recoger con cuidado. La pantalla y el plástico son resistentes, pero su delgadez puede jugar en su contra en caso de impacto.

Ajustar la consola y la pantalla no tiene ninguna complicación: un par de pestañas que se acoplan con tuercas a los laterales de la consola la dejan perfectamente fijada con toda seguridad. Hay que tener cuidado, eso sí, porque se ajusta a las rejas laterales de la consola, y si el tornillo entra torcido, el plástico de la Series S se puede partir. Pero si se tienen en cuenta los consejos del fabricante de la pantalla (básicamente extraer por completo los tornillos para poner y quitar el dispositivo), no tiene que haber ningún problema.

Con ello, la pantalla quedará perfectamente fijada a la consola. UPspec también vende por separado, de hecho, unas bases para mejorar la estabilidad de la consola si se apoya por uno de los laterales. De este modo la pantalla se podría abrir por completo y quedaría un poco más elevada que si simplemente la abrimos sobre la consola apoyada en la mesa en su parte con mayor superficie. Aún de este modo, la estabilidad de consola y pantalla abierta es total, lo que dice mucho del diseño de las pequeñas pestañas que ajustan consola y pantalla.

Una última advertencia que hace el fabricante a la hora de utilizar la pantalla: no se debe cerrar con la consola encendida, porque la pantalla se apoya sobre la reja de ventilación circular negra que hay en la parte superior de la Series S. Si la consola sigue funcionando podrían calentarse demasiado tanto la máquina como la pantalla, y estropearse ambas. Para evitarlo, UPspec aconseja desenchufar la consola de la corriente siempre que no se esté utilizando. Y además, activar en la configuración de la consola el apagado automático a través de la opción HDMI CEC, de modo que al plegar la pantalla la máquina se apague. Es la única incomodidad práctica que hemos encontrado al usar la pantalla.

A jugar en cualquier sitio (que tenga electricidad)

Por lo demás, la pantalla es exactamente lo que promete: un dispositivo que permite jugar con la Series S en cualquier lugar, siempre que puedas enchufar la consola a la red eléctrica. Tendrás que entrar en la configuración para asegurarte de que está a 1080p de resolución (por un error que Upscreen no ha podido solucionar, detecta por defecto 720p), pero por lo demás es tan sencillo como sentarte junto a la consola y jugar.

La calidad de imagen que ofrece el dispositivo es muy notable: los ángulos que ofrece son bastante amplios y no es necesario colocarse justo enfrente de la pantalla para tener buena visibilidad. Su acabado mate y sus 350 nits hacen que incluso con luz de sol directa la imagen se distinga con facilidad, aunque otra cuestión será enchufar la consola en exteriores, por supuesto. El único problema en este aspecto, quizás, son los niveles de negro: en juegos muy oscuros que hemos probado, como 'Dark Souls' o algunos niveles de 'Gears of War', se perdía algo de detalle en el apartado visual. Esto se debe a que los paneles LCD IPS tienen mejores ángulos de visión que los LCD VA, pero su relación de contraste nativa es sensiblemente más baja.

Es algo con lo que ya contábamos en una pantalla en la que, por lo demás, no hemos detectando problemas de latencia o interferencias de ningún tipo. Tampoco hemos detectado un sobrecalentamiento de ningún tipo, lo que sin duda redunda en favor de la seguridad de la consola. El producto está excelentemente construido y ejecutado, y solo cabe añadir un par de peros más: el diseño bloquea un puerto USB posterior (con lo que solo queda para su uso el del frontal de la consola) y el puerto Ethernet, con lo que solo podrás conectarte a internet vía wi-fi. Además, los altavoces no son de una calidad extraordinaria, y en volúmenes muy altos se percibe una ligera distorsión: los controles que incorpora la pantalla permiten modularlo, pero lo ideal habría sido que no fuera necesario.

Hay que abordar el precio, eso sí: sus 249,99 dólares (al cambio, unos 224 euros) se acercan peligrosamente a doblar los 289 euros que cuesta la consola. Es un precio elevado para una pantalla de excelentes prestaciones, pero cuyo uso puede, en según qué circunstancias, ser bastante limitado. La casi obligatoriedad de adquirir la funda de transporte, que cuesta 59,99 dólares, dispara también el precio, así que es un detalle a considerar cuidadosamente.

Xscreen: la opinión de Xataka

Ligera, de gran calidad de imagen, práctica, pero todo eso viene acompañado de un coste que no se adecuará a todos los bolsillos. El precio es el gran "pero" de un dispositivo que sin duda te vendrá de perlas si tienes poco espacio, viajas a menudo o, sencillamente, la Series S no es la consola que tienes conectada a tu televisor principal. No deja de ser un capricho, pero si te apetece convertir tu Series S en una 'portátil' con todas las comillas del mundo, no hay opción más recomendable que xScreen.

Este dispositivo ha sido cedido para su análisis por UPspec Gaming. Puedes consultar nuestra política de relaciones con las empresas.

Compra xScreen para Xbox Series S

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 21 Comentarios

Portada de Xataka