Cinco lecciones que Steam nos ha enseñado en diez años de historia

Parece que fue ayer: yo estaba en el instituto, viviendo con mis padres y utilizando una conexión de banda ancha que no tiene nada que ver con la que uso hoy. Era 12 de septiembre de 2003. Fue un día especial, no sólo porque fue el cumpleaños de mi padre (a quien aprovecho para felicitar aquí hoy) también era el nacimiento de Steam.

Hace diez años Valve, los creadores de Half Life entre otros, lanzaron Steam: una plataforma online que permitía a la gente jugar en línea a títulos como Counter Strike. Todo eso fue evolucionando para convertirse a día de hoy en un referente internacional. En todo este tiempo, Gabe Newell y compañía nos han enseñado muchísimas cosas.

La venta digital convence a los usuarios y a los desarrolladores

Hace unos años, nadie daba un duro por la venta de juegos en plataformas digitales: no tenían precios competitivos, el proceso muchas veces no terminaba de ser del todo sencillo… Tampoco había especial confianza por parte de mucha gente: comprar algo que no puedo tener en mis manos como tal, aunque sea un CD de plástico.

Steam se empeñó en seguir con el modelo de la venta digital y el tiempo le ha terminado dando la razón: puede funcionar si se vende a precios atractivos. Además, comprar a través de esta plataforma es un proceso bastante sencillo. No tanto como por ejemplo Amazon, pero lo suficiente.

Todo esto le ha servido a Steam para ganarse la confianza de todo el mundo, no sólo de los usuarios sino también de muchos desarrolladores que ven en esta plataforma un lugar excelente para tener sus juegos. Con el tiempo ha ido surgiendo la competencia pero quien se lleva el gato al agua a día de hoy son ellos.

Otro atractivo de la venta online, queda patente con sus ofertas. Tanto las que hacen a diario con títulos concretos como las de temporada en navidad y verano, aunque últimamente se han vuelto un poco aburridos y predecibles con las promociones de esas temporadas.

Crear una gran comunidad que ponga a todos de acuerdo es posible

Un efecto derivado de haber convencido y haber creído en la venta online es el hecho de haber creado una gran comunidad. Steam no es sólo vender juegos, es una plataforma con un montón de foros y comunidades internas donde jugadores de todo el mundo intercambian comentarios.

Ya sea por escrito, por chat de voz o la herramienta de mensajería que tiene el servicio. En otros sectores, como por ejemplo el vídeo, muchos han intentado tirar por su lado y crear sus propias plataformas, sin conseguir la unión que sí ha logrado Steam a pesar de la competencia.

A día de hoy son el referente y han demostrado que la comunidad de los jugones está allí, más allá de las redes sociales. Este ha sido uno de los grandes logros que ha conseguido en todo este tiempo, pero sigamos, que nos queda todavía más.

El free to play da mucho dinero, cuando se hace bien

Hace cuatro años compré una copia física de Team Fortress 2. Un día paseando por la tienda lo vi y, tras haber visto antes unos cuantos vídeos, decidí probar. No me acuerdo del precio exacto pero fueron menos de 20 euros. Un dinero bien invertido a día de hoy.

Este fue el principio de Team Fortress 2, un juego que se incluía en The Orange Box o que se podía comprar en digital suelto o en versión física. Según fue avanzando el tiempo, los chicos de Valve decidieron darle la vuelta por completo: vamos a hacer que sea un juego gratuito.

Así fue, y Steam empezó a ganar más dinero con él que con las copias físicas que había vendido hasta la fecha. ¿Magia? No, un modelo muy bien planteado de microtransacciones que con el tiempo fue evolucionando para convertirlo en toda una adicción.

No sólo armas sino complementos que podíamos intercambiar, también nos daba a nosotros, usuarios, la opción de vender objetos virtuales para ganar dinero real. Al igual que con las ventas digitales, muchos tenían dudas de que este modelo fuera rentable y a día de hoy, tanto Team Fortress 2 como otros muchos han demostrado ser muy rentables.

Todavía hay muchas formas de innovar en el mundo de los videojuegos

Aquí nos vamos a alejar un poco de la línea de innovación técnica para acercarnos más a otras formas que tienen que ver más con la forma en la que se distribuyen los títulos. Aquí Valve ha lanzado en los últimos años ideas muy buenas.

Una de ellas, sin ir más lejos, es Greenlight. Un servicio donde los desarrolladores presentan sus proyectos y los usuarios votan para que éstas acaben llegando a Steam. Una forma divertida de descubrir nuevos juegos y también de apoyar a los desarrolladores que buscan hacerse un hueco.

Más recientes, tenemos el intento de Steam para llevar los juegos a la televisión de forma muy sencilla. No se trata de crear una consola como tal sino simplemente de facilitar esa conexión entre ordenador y pantalla, un proyecto bastante interesante del que ya os hablamos en su día.

También tenemos Steam Family Sharing, un programa todavía en desarrollo que nos permite compartir nuestra colección de videojuegos con hasta diez personas, aunque sólo puede jugar una al mismo tiempo a nuestra colección. Veremos qué tal avanza pero ya se encuentra en movimiento.

Algunas promociones que hace eventualmente, coincidiendo con las ofertas de temporada también son buenas. Una especie de logros donde al superar ciertos eventos en los juegos nos permite ir desbloqueando puntos que, al conseguirlos todos, nos abre posibilidades de ganar un gran premio.

Los juegos en el ordenador están vivos

Para mí, esta es sin duda la gran lección que nos deja Steam: los videojuegos de ordenador gozan de una gran salud. Con la popularización de las consolas, y tras conseguir un nivel técnico realmente elevado, muchos se plantearon que el ordenador había quedado en un segundo plano.

Las ventas caían, la piratería se multiplicaba con la aparición de conexiones más rápidas… Sin embargo Steam, entre otras, ha logrado cambiar esa situación, los juegos de PC están en un buen momento. No el mejor de todos, pero viendo los catálogos que hay, y plataformas como ésta, resulta difícil rendirse a los encantos de volver al ordenador y no coger el mando y tirarnos en el sofá.

Han sido diez años que han pasado volando pero Steam ha hecho mucho por el mundo de los videojuegos. Es cierto que hay cosas que tiene que mejorar, como por ejemplo la propia aplicación que a veces es realmente lenta y pesada. Tampoco ha resuelto algunas dudas, como qué pasaría si un día Steam cerrara. ¿Dónde irían esos juegos?

Lo que parece claro es que tendremos Steam para muchos años y esperemos que sean igual de buenos o mejores que los que ya han pasado. ¿Qué le pedís vosotros al futuro de esta compañía?

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